16 de septiembre de 2012

Düsseldorf, la ciudad más cosmopolita de Alemania


Dormimos bien a pesar de lo que pasó la noche anterior. Nuestro último día de este fin de semana largo había llegado y después de estar dos días por Colonia nos íbamos a la vecina Düsseldorf haciendo check-out del camping y despidiéndonos diciendo bye bye a todos los góticos que aún seguían por allí con sus pelosquedejoenellavaboparamostrartelogoticoquesoy. Tardamos algo más de 40 minutos ya que nos pilló tráfico aunque en algunos trayectos se podía conducir a la velocidad que quisieras. Creo que no pasé de los 150. Conducir en Alemania es un placer  y hacerlo sin miedo a multas aun mas.



Esta ciudad es la capital de Renania del Norte-Westfalia y fue/es el motor económico de la Alemania occidental, se podría decir que es la ciudad  más cosmopolita de Alemania.

Recién llegados a Dusseldorf  fuimos a buscar un parking, esta vez aparcamos en un parking de un centro comercial, un Kaufhof que tantos hay por aqui que es digamos el equivalente al Corte inglés, algo alejadillo del centro (aunque en ese momento no lo sabiamos bien). Comprando un artículo de no menos de 5 € te lo descontaba del precio del parking. Al salir estábamos un poco perdidos, íbamos sin mapa y sin haber buscado información anteriormente fuimos hacia donde nos dirigió el instinto.
Encontramos una avenida larguísima (Königsallee) llena de tiendas de lujo donde todo era bastante futurista. Todas las marcas caras que te puedas imaginar estaban ahí, las calles muy nuevas aunque en muchas zonas habían muchas obras que rompía un poco el paisaje tan "adinerado". Esta ciudad es conocida por ser una de las que más a la "moda" está en cuanto a ropa. Yo personalmente noté la diferencia con Colonia, la vi una ciudad más moderna y más digamos de negocios, más multicultural... más cosmopolita.




A parte del lujo de Düsseldorf en algunas entre calles se veían alguna iglesia llamativa como la Johannerskiche con una escultura que me gustó especialmente aunque fuera sencilla.



Pateamos por esta larga calle donde paramos para hacer un desayuno a las 12 o así, como no, otra de esas salchichas que compramos en algo así como un quiosco de salchichas. Me la dieron en un pan que era como 5 veces más pequeño que la salchicha, la imagen de la salchicha metida en el pan era muy ridícula y poco práctica así que tuve que partirla en 3 o 4 para meterla en el pan, Perrine se pidió una salchicha troceada en un recipiente con salsa, muy buena.


Volvimos hacia atrás porque siguiendo esta calle parece que nos alejábamos de la zona céntrica. Al volver nos fijamos que había postes con mapas de la ciudad muy útiles aunque debido a las obras no había muchos, así nos pudimos situar mejor y seguimos el mapa para llegar al centro histórico. Un centro histórico muy pero que muy acogedor, nos encantó pasear por sus calles. Nos encontramos con la oficina de turismo así que nos pasamos para pillarnos un mapilla y ver lo que no nos podíamos perder. La ciudad tiene digamos dos puntos fuertes para visitar, una zona es digamos en la que nos encontrábamos o sea el casco antiguo y la zona nueva y moderna de la ciudad a la que íbamos más tarde.


El casco antiguo está lleno de todo tipo de restaurantes, desde pizzas hasta comida tailandesa, restaurantes de todos los gustos. Nosotros comimos unos noodles y un helado de un Burger King que tanto nos gusta. El casco antiguo también lleno de bares, lugar que es conocido por ser una de las barras más largas del mundo.
Destacaría como lugar más bonito del casco de Düsseldorf la plaza del mercado o Marktplatz: una plaza con edificios muy bellos como el antiguo ayuntamiento y con la figura de Jan-Wellem en el centro de la plaza, que fue uno de los gobernadores con la que Düsseldorf más creció en su historia.


El casco antiguo da al río donde hay un paseo muy agradable sobre todo si hace buen tiempo como el que nos hizo. Desde aquí se puede ver bien a lo lejos la famosa sky tower de Dusseldorf: una de las imágenes de la ciudad.




Fuimos andando hasta la zona moderna donde se encuentra esta torre a la que subimos por unos cuantos €, no recuerdo ahora cuanto fue. Se hace en un ascensor donde coincidimos con un par de ancianos españoles de pueblo. Me hizo gracia cuando la señora le dijo a él - "Paco ¿Qué alto va esto, no? " con lo que el señor respondió - "Po ma arto va un avión!" Creo que no se dieron cuenta de que les podíamos entender, me encanta escuchar a gente andaluz de pueblo, se echa de menos.

 Las vistas son impresionantes, se puede ver toda Dusseldorf a vista de pájaro y es que estábamos a 160 metros del suelo, sin duda que merece la pena subir hasta aquí.







Lo siguiente que fuimos a ver fue el MedienHafen, que es la zona con edificios modernísimos y muy originales. Es también conocido por ser el puerto: Hafen significa puerto en alemán. El edficio a destacar es el Gehry-Bauten que no es muy bonito que digamos pero sí que es muy llamativo.





Nos fuimos a dar una caminata tremenda para llegar al coche donde comimos algo en el Kaufhof y donde cogimos el coche para ir de vuelta a Amberes.

Para concluir decir que nos lo pasamos muy bien en estas dos grandes ciudades alemanas que no sé porque me las imaginaba de otra forma, mas frías o no sé pero para nada fue así. Creo que son dos ciudades imprescindibles para visitar en Alemania. Si me tengo que quedar con una de las 2, esta sería Colonia, su catedral me tira mucho. Todavía nos queda mucho que descubrir de la Alemania occidental, eso lo dejaremos para el año 2014 después de nuestro largo viaje de un año!


¿Quieres ver los post de Colonia de los días anteriores?




Colonia primera parte
Colonia segunda parte