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11 de diciembre de 2012

Singapur, ese pequeño gran país


Malasia se terminó pero el viaje seguía, por suerte no teníamos que volver a Bélgica como de costumbre si no fantasear con mucha ilusión el todavía largo viaje que nos queda por delante. El segundo país que visitaríamos sería Singapur, de la que nos hablaron bien y mal. Unos dicen que se ve en un día y que no hay mucho que ver, otros dicen que necesitas semanas para verlo todo. Nosotros solo teníamos dos días antes de volar a Sydney, quizás fue una decisión errónea el dejar tan poco tiempo a Singapur pero la diferencia de precios con Malasia fue decisivo para finalmente dejar más días a Malasia y menos a Singapur.

El bús de Melaka a Singapur dura aproximadamente 4h30 y nos salió por 23 RM (ringgits) por persona. El autobús fue el más cómodo que hemos tenido hasta ahora: te podías recostar y poner los pies más en alto. Lo malo es que duró algo mas de lo previsto pero fue debido al tiempo tan lluvioso y al tráfico pesado que nos encontramos. En la frontera nos tuvimos que bajar en un edificio muy moderno para sellar la salida de Malasia, luego nos subimos de nuevo al autobús para un poco más adelante volver a bajarnos (esta vez con todo el equipaje) y pasar la frontera de Singapur. Para entrar a este país solo se necesita tener el pasaporte en regla. De nuevo tuvimos que subir al autobús para que nos llevara al centro. El tiempo era muy lluvioso y tormentoso, los truenos hacían retumbar Singapur entero, daba hasta miedo. El autobús nos dejó cerca de la parada de metro Lavender donde encontramos uno de esos food courts donde tienes infinidad de comida para elegir y es de lo más barato que te puedes encontrar. Estaba delicioso, también aprovechamos para que parara de llover porque no había forma de caminar así sin que se mojara todo nuestro equipaje.



Preguntamos en el metro la mejor forma para llegar a nuestro hostal (recomendado por el dueño del hostal de Melaka del cual nos dio la dirección) y nos dijo que había un autobús gratuito que nos llevaba hasta Mustafa shopping center muy cerca del hostal en Little India. Después de esperar como media hora cogimos el autobús y con la ayuda de un singapures simpático que nos explicó exactamente donde estaba esa calle llegamos al hostal. El hostal está en pleno Little India pero el dueño era de origen chino. Estuvo 30 años trabajando en Holanda y ahora había vuelto a Singapur para cuidar de su vieja madre y hacer de su hogar un guest house. La madre estaba allí abajo en el salón (loca perdida la pobre), nos hablaba y gritaba en chino todo el rato y nos dijeron que no la hiciéramos caso y se reían de la situación. El guest house es literalmente un guest house, una familia que acoge a viajeros con una habitación de camas compartida y también unas pocas habitaciones dobles, es pequeñito pero es muy limpio, buen WIFI, bien situado, a/c y tienes desayuno incluído. También es de lo más barato que te puedes encontrar en Singapur, 15 SD cama y 40 SD habitación doble... Su nombre es Ali's Nest. 
 
El primer día llegamos por la noche al hostal así que no hicimos mucho y guardamos fuerzas para el día siguiente. Nos despertamos, comimos unas cuantas tostadas y café y salimos a la calle. Utilizando el buen mapa que nos dió Ali podíamos callejear sin perdernos y ver las cosas que salían para ver, templos, museos, monumentos y demás. Empezamos por Little India donde vimos un par de templos indios muy coloridos del estilo del sur de la India (como generalmente en Malasia). En uno de ellos nos encontramos con una diosa hindú que nunca habíamos visto antes, ni siquiera en India, que da un miedo tremendo, con una cara demoniaca y con niños muertos en sus manos y piernas, como se puede rezar a algo así? 


Se puede decir que el Little India es uno de los sitios más animados, y no puedes irte de Singapur sin haber pasado por aquí (mejor por la tarde) no tan loco como en India pero se mantiene un poco el espíritu. De aquí pasamos a "barrio" árabe con su Arab street, una curiosa calle y al impresionante Sultan mosque, una mezquita gigante y uno de los puntos fuertes de Singapur, callejear por los alrededores fue muy interesante. También vimos otra mezquita más pequeña pero más detallada y colorida, estilo que nunca antes habíamos visto. Se llama la mezquita de 'Abdul Gaffoor'.




Seguimos callejeando con mapa en mano (muy fácil y claro en Singapur) y nos metimos en la zona de centros comerciales donde están los Suntec y Marina Square, una zona plagado de ellos. Una de las cosas que más nos impresionó fue eso, la cantidad exagerada de macro centros comerciales y la estructura que tienen entre y bajo ellos. Estuvimos por la Esplanade, el War Memorial, el centro de conciertos y teatro de una arquitectura especial y un parque con varios monumentos e iglesias por el que llegamos hasta uno de los puntos más turísticos de Singapur, el Merlion Park y su estatua Merlion con cabeza de león y cuerpo de pez que echa agua por la boca y desde donde se tienen unas bonitas vistas. Fue difícil sacar una foto sin que hubiera alguien posando para su foto. 



Vimos un poco más del centro, el city hall y algún museo por fuera, pasamos por la muy animada Albert street donde a parte de puestecillos y gente hay templos y es todo peatonal.


Para acabar el día nos fuimos a Orchard Road, ¡¡vaya locura de lugar!! Si hay algo por lo que es conocido Singapur es por esta larga calle donde solo hay centros comerciales espectaculares por todo el largo y ancho de ambas partes de la calle, cualquier cosa que necesites, cualquier marca de ropa o de tipo de prenda por rara que sea, estoy seguro de que lo encontrarás aquí.
Todo estaba ya decorado de navidad, con luces, música, todo ello era un auténtico show, probablemente sea la calle más loca que vi en mi vida, quizás tuvimos esa sensación porque estabamos cansados de andar todo el día o quizás esté exagerando pero aquello que vimos era una locura total. 




Todo el día lo hicimos a pie sin coger ningún tipo de transporte, es buena forma de ahorrar dinero pero no de ahorrar piernas, ¡qué dolor!
Al siguiente día nos dirigimos directamente a Chinatown más al sur de la ciudad. Llegando a Chinatown vimos algun edificio como el hotel Parkroyal en Pickering street: un edificio que estaba casi terminado y con el que me quedé literalmente con la boca abierta, una bestialidad de edificio, al parecer es un hotel, sin palabras. El barrio chino es muy acogedor, casi vemos un Chinatown por ciudad en lo que llevamos de viaje pero cada uno tiene su estilo particular, este es pequeñito pero muy acogedor. Con muchas tiendas y sitios para comer, tambien hay un templo/museo llamado Buddha Tooth Relic impresionante. 


Teníamos un problema, se no olvidó cargar la cámara buena y la llevábamos para nada, menos mal que teníamos la cámara pequeña de emergencia, nunca viene mal tener otra pequeña por si acaso aunque se nota bastante la calidad de las fotos, una pena.

Desde allí empalmamos con la que creo zona más moderna de la ciudad, es como la Orchard Road pero en vez de centros comerciales eran rascacielos gigantes de oficinas, lugar que nos hizo recordar Tokio. Son como tres calles largas en paralelo plagadas de rascacielos que son los culpables de las bonitas vistas desde el Marine Bay. Pasamos por la calle Robinson Road, indispensable en tu visita a Singapur.


Comimos bien en un food court que tanto nos ha gustado y fuimos al Marine Bay a sentarnos en una sillas con vistas al hotel más famoso de Singapur, tan famoso que es uno de los iconos de la ciudad, el Marina Bay Sands. Se estaba tan bien a la sombra y con esas vistas que estuvimos descansando un buen rato, Perrine hasta se echó una siesta. Rodeamos el Marine Bay, pasamos al otro lado, todo está muy nuevo y las vistas a los rascacielos son espectaculares. Paseando por aquí se nos fue la mayoría del tiempo. 



Quedando cosas por ver decidimos volver al guest house ya que no podíamos más con las piernas.
Singapur nos ha dejado muy buen sabor de boca y quizás le deberíamos haber dejado algun dia más aunque vimos muchísimo en dos días y estamos contentos.
Se nos acababa Asia de momento y nos íbamos dirección Australia, quién me lo iba a decir, iba a uno de los países de los que jamás imaginé que llegaría.





Ver post anterior del viaje: Melaka: Última parada en Malasia

2 comentarios :

  1. Felicidades por el post !!

    Me ha traído muy buenos recuerdos, en especial el paseo por los barrios étnicos.

    Saludos.

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  2. Gracias Victor!!

    Grata sorpresa Singapur.

    Saludos!

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