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19 de marzo de 2013

Nueva Zelanda: Dunedin y su Otago Peninsula




Por fin, el trabajo en Kurow llegó a su fin, decidimos dejarlo a falta de trabajo suficiente como para trabajar a diario. Limpiamos la furgoneta a fondo, sacamos todas las cosas de nuestro cuarto en el farmstay Glenmac y las metimos en la furgoneta en la que sería a partir de ahora nuestra propia casa. Iríamos de camping en camping o intentaríamos dormir en la naturaleza aunque no se pueda legalmente, hay mucha gente que lo hace pero si te pillan te cae una multa de 200 dólares.

Fruta que nos llevamos del trabajo


La ruta la empezaríamos por Dunedin y conduciríamos dando la vuelta a toda la isla sur hasta mas o menos abril que es cuando daríamos el paso a la isla norte.
El coche seguía calentándose en exceso y descubrimos que tenia una fuga de agua cuando llenábamos el deposito, era la bomba de agua que tendríamos que reparar en Dunedin.
Para ir a Dunedin teníamos que volver a pasar por Oamaru, Moeraki y Shag Point, lugares que ya habíamos visitado anteriormente así que lo pasamos de largo y llegamos a Dunedin después de 2 horas y pico conduciendo. La entrada a la ciudad por el norte es muy montañosa y el coche con la fuga sufrió mucho, íbamos un poco cagados pero finalmente llegamos bien.

Dunedin

Dunedin es conocido por ser una de las grandes ciudades de la isla sur junto a Christchurch o Queenstown y es conocida por ser ciudad de estudiantes con su universidad de Otago, la mas antigua de Nueva Zelanda.
El centro es una mezcla de estilo victoriano y modernidad, nosotros al llegar aparcamos directamente en el supermercado Countdown ya que por el centro esta difícil aparcar sin que te cobren. Desde alli fuimos al centro de informacion turistico (iSite) para pillarnos unos mapas del centro de la ciudad y de la Otago Peninsula y sus diferentes rutas para hacer a pie – walking tracks - .
Nos quedamos por el centro para visitar un poco de esta ciudad la cual es muy animada cosa que se echaba en falta, una ciudad con civilización, ya se me hacía raro ver a tanta gente por la ciudad. Para ser la isla sur de Nueva Zelanda había mucha gente, sabiendo que apenas hay 1 millón y algo de habitantes en la isla siendo mucho mas grandes que algunos países en Europa como por ejemplo Holanda o Bélgica que están superpoblados.

En el centro se pueden ver sus bonitas iglesias como una que se llama "First Church of Otago" que de lejos me recordó a la mismísima catedral de Amberes pero que de cerca perdió en detalle y altura aunque esta bien para ser en Nueva Zelanda. Otra catedral atractiva y referente de Dunedin es la catedral St Paul. Todo esto esta concentrado en "The Octagon" que es un grupo de calles que forman un octagón donde están todas las tiendas para ir de compras y restaurantes, sobre todo por aquí lo que mas predomina parece ser que es la comida japonesa, hay restaurantes japoneses por todos sitios. 

 

Saliendo del octagón pero todavía cerca del centro esta el edificio mas fotografiado de Nueva Zelanda, la bonita estación de trenes de Dunedin, el edificio que mas me ha impresionado hasta ahora en lo que he visto en Nueva Zelanda 

Otros de los mejores puntos de interés de Dunedin es el Otago Museum. Lo que mas me gusto fue la parte donde exponen sobre los grupo de islas del pacifico. Polinesia, Micronesia y Melanesia, hay muchas islas que no conocía ni de su existencia y aprendimos mucho en esta parte del museo, ya me imaginaba viajando por estos lejanos países del pacifico, quien sabe si acabamos en alguno de ellos, todo puede ser en este largo viaje :)

Otra parte que me gusto también mucho fue la parte donde había cosas sobre maoris, habían esculturas preciosas, en esta parte se puede ver la waka tawa que es una canoa de guerra maori que ocupa media sala y mucho de los trabajos con greenstone. Aparte tienen mas sobre la vida animal de Nueva Zelanda y una parte dedicada al terrible terremoto de Christchurch donde recogen vídeos sobrecogedores y testimonios de gente que lo vivió, muy bueno si quieres enterarte en todo detalle de como vivieron esa terrible cadena de terremotos en la segunda ciudad mas grande de Nueva Zelanda, Christchurch. Toda esta visita la hacíamos mientras nos arreglaban el coche. Nos dieron buenas y malas noticias, por fin lo arreglaron aunque nos saliera mas caro de lo que pensábamos, también tuvimos que pagar el registro del coche para 6 meses que también nos salió mas caro de lo esperado, fue un buen golpe económico, ahora tendríamos que buscar mas sitios para dormir gratis por ahí para equilibrar la balanza :).


Port Chalmers

Una vez visto el centro de Dunedin y arreglado el coche aprovechamos para ir a Port Chalmers a unos 20 minutos conduciendo desde Dunedin. Es como un pequeño pueblo donde predomina su puerto todo lleno de contenedores para los barcos el cual me recordó un poco a mi trabajo que tengo en Bélgica. Desde este puerto se tienen vistas al Otago Peninsula, unas vistas preciosas. Subiendo por la montaña que hay en Port Chalmers tienes una pequeña ruta que se puede hacer a través de un bosque, es corta y al final tienes como un mirador y una escultura conmemorativa. Ya abajo en Port Chalmers nos dimos una vuelta con el coche pasando por la carretera de gravilla que va por el borde con el mar y desde donde se tienen unas vistas muy bonitas.

Una noche dormiríamos en un camping que hay en la playa de St Kilda, una playa muy famosa de Dunedin donde suelen venir la gente de Dunedin a darse un paseo con su perro, la playa me encanto, desde la orilla se puede ver una pequeña isla mar adentro, una vista que me encantó.



Otago Peninsula

Lo siguiente fue ir al famoso Otago Peninsula, un trozo de tierra muy montañoso parecido al de Banks Peninsula del que escribí en un post anterior. Otago Peninsula es muy conocido por tener una colonia de albatros reales, una de las pocas colonias que existen de este pájaro tan gigantesco. Sus costas también están llenos de leones marinos y lobos marinos a parte de pingüinos azules y pingüinos de ojos amarillos, estos últimos en peligro de extinción.

Nuestro primer día por Otago Peninsula fuimos ya a la atardecer a uno de sus muchos walking tracks que podíamos ver en un folleto del iSite. Nos fuimos a un track llamado Karetai Road que se va por una carretera de gravilla, ya entrando a Otago Peninsula empezamos a subir una cuesta empinada conocida como la Highcliff Road, que es la que va por lo alto de las montañas por casi toda la península. La Karetai Road Track es un walking track moderado pero corto, una media hora, pero las vistas que se tienen de la playa son preciosas, hay también como otro caminito desde el mirador que te lleva a un acantilado que impresiona. 

 
Cuando volvimos a la furgoneta y vimos que allí estábamos más solos que la una decidimos quedarnos en el mismo parking donde nos hicimos la cena y donde dormimos solos con vistas al mar, quien necesita un hotel 5 estrellas con estas vistas? Normalmente no se puede dormir en la calle o naturaleza y si te pillan te multan con 200 dólares pero es algo difícil que te pillen, más si duermes en una carretera perdida de gravilla como nosotros hicimos. No lo habíamos hecho todavía pero es una buena forma de ahorrar aunque de vez en cuando haga falta un buen camping para cargar aparatos, una buena ducha o lavar la ropa tranquilamente.

Al día siguiente nos dirigimos al punto mas lejano de Otago Peninsula que quedaba a una hora mas o menos desde donde nos encontrábamos. La carretera que cruza toda la península ya merece la pena en sí para una visita a esta parte de Nueva Zelanda, las vistas que se tienen son simplemente maravillosas. 

Ese punto es el lugar donde habitan los albatros reales, esos pájaros gigantes que tienen un aire a la gaviota aunque personalmente me parecen mucho mas bonitos. En este lugar puedes ir al centro de albatros reales y pagar para cruzar las murallas que tienen y poder ver a los albatros volar a sus anchas e incluso ver a alguna cría de cerca pero se nos salía del presupuesto así que nos conformamos con un mirador que hay por fuera por donde de vez en cuando pasaba algún albatros de bastante cerca, suficiente para nosotros. Fue impresionante ver un ave tan grande pasar por tus narices. Cerca de aquí hay una playa para ver pingüinos azules pero al parecer solo se podía ir con un tour reservado. 

 
A la vuelta nos fuimos a otra caminata (o walking track) llamada Okia, moderado, el cual se podía hacer en 2 horas ida y vuelta. Al principio lo primero que te encuentras y te llama la atención son dos montañas en forma de pirámide, una más alta que la otra. A la "pirámide" mas pequeña puedes subir a su cima desde donde se tienen unas buenas vistas de toda la zona.

Bajando de la pirámide seguimos hasta llegar a una playa que estaba plagada de leones marinos durmiendo sobre la blanca arena de la bonita y salvaje Victory beach. Andando por allí nos encontramos solo con los leones marinos y con un hombre kiwi que tenia pinta de querer vivir solo con la naturaleza, tenía una tienda de campaña al final de la larguísima playa, con su palo andaba por la playa como si andara por su casa. Se me acercó y empezamos a hablar mientras que andábamos por detrás de las focas. Él se percató de que en la orilla había dos pequeños leones marinos jugando entre ellos y nos acercamos a sacarle unas fotos. La reacción de los leones marinos al acércarnos tanto fue la de ir a por nosotros, sobre todo hacía al kiwi. Estaban saliendo del agua rápidamente y dando saltos sobre la arena detrás de nosotros con una boca abierta que decía – vete de aquí o te voy a dar un bocado que ya veras - 

Fue peligroso ya que corrían más de lo que hubiéramos esperado, al separarnos más de ellos cedieron en agresividad y vimos como su madre (casi el doble de grande) acudía hacía ellos para ayudarles. Al menos pude sacar alguna buena foto de ellos aunque el susto no nos lo quita nadie, sobre todo al kiwi que estaba mas cerca y que con un paso en falso hubiera sido suficiente para que el león marino le hubiera dado un buen mordisco, hay que tener mas cuidado con ellos nunca se sabe como van a reaccionar. La sensación en esta playa era de lugar recóndito y salvaje, me encanta que haya tan poca gente en la isla sur de Nueva Zelanda para disfrutar a solas de lo que te ofrece la naturaleza.
Nos despedimos del "ermitaño" y nos fuimos de aquella bonita caminata con experiencia salvaje incluida, Esa noche nos iríamos a dormir a un camping "holiday park" en Portobello digamos el lugar mas poblado de Otago Peninsula. Ya iba haciendo falta una ducha y recargar cámaras, móviles entre otros aparatos, también viene bien para utilizar la cocina que suele haber y ahorrar de tu gas, el precio suele ser de entre 12 y 18 dolares por persona en un camping de estos.

En nuestro último día en este lugar de playas salvajes y rica vida animal lo dedicamos para hacer uno de los walking tracks más famosos de la península, no es otro que el Sandfly Bay. Saliendo del camping ya podíamos ver que la niebla se iba apoderando del paisaje impidiéndonos ver mas allá del arcén de la carretera. El walking track es una cuesta empinada hacia abajo desde donde se van teniendo diferentes miradores hacia la bahía, la playa es muy arenosa con muchas dunas, una pena que nos hiciera ese tiempo, no podíamos ver mucho mas allá así que duramos poco tiempo por allí y decidimos volver, es raro porque conduciendo al otro lado de la península estaba totalmente soleado era como si la niebla se hubiera quedado estancada en ese lado de la península. 


Antes de salir de Dunedin y su maravilloso Otago Peninsula nos dejamos algo pendiente en Dunedin, era la calle que obtiene el record guiness por ser la calle residencial mas empinada del mundo, su nombre es Baldwin Street. Cada año en febrero hacen una carrera (Gutbuster) donde participan unos 1000 mil atletas, ir arriba y volver, el récord esta en algo menos de dos minutos. Nosotros la subimos a pie, es curiosos subir la calle mas empinada del mundo, algunos deciden subirlas con el coche pero no quiero hacer sufrir a nuestra vieja furgoneta, la intención es venderla al final del viaje así que tiene que durar mucho más :). Arriba se tienen unas buenas vistas de Dunedin

Fuimos a comprar provisiones ya que el próximo destino seria el parque natural de The Catlins donde íbamos a pasar varios días y donde pensábamos que no habría donde comprar barato o incluso encontrar algun supermercado, nos dirigíamos al culo de Nueva Zelanda donde ya lo próximo que queda más al sur es el mismísimo polo sur.

Siguiente post del viaje: Nueva Zelanda: De The Catlins a Invercagill
Post anterior del viaje: Nueva Zelanda: Moeraki y Shag Point, lugar de pingüinos y lobos marinos

2 comentarios :

  1. Está claro que lo estáis aprovechando ;-)
    Los pingüinos prefieren las playas de nombre St Kilda! nosotros los vimos en Australia, en Melbourne :-)
    Buen viaje chicos!!

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  2. No sabia que los pinguinos llegaban hasta Australia! jeje

    Estamos aprovechando al maximo si, y todavia nos queda toda la isla norte de Nueva Zelanda por descubrir.

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