26 de junio de 2013

Nueva Zelanda: Coromandel Peninsula, pequeño paraíso del norte


Poco hicimos en Te Aroha aparte de pasar la noche en el camping, nos hubiera gustado pasar aunque sea un día por aquí, el Monte Te Aroha tiene que ser algo bonito escalarlo pero le dimos preferencia a Coromandel Peninsula. Nuestro tiempo en Nueva Zelanda estaba volando y eran muchos los sitios que todavía queríamos ver, nos estábamos saltando muchas más cosas que en la isla sur. El día amaneció soleado así que fuimos directamente a Coromandel Peninsula entrando por la localidad de Thames donde paramos para buscar información y algún mapa para saber bien lo que hay que ver.
Coromandel Peninsula es un trozo de tierra que sobresale en la isla norte al noreste de esta, entre Auckland y el Bay of Plenty. Conocido por ser uno de los destinos preferidos por los locales por lo bonito que es y porque está bastante cerca de grandes ciudades como Auckland, Hamilton o Tauranga. Es uno de los lugares más famosos para visitar así que hasta aquí llegamos con nuestra furgoneta dispuestos a explorarla de abajo a arriba. Salimos pues desde Thames donde recaudamos algo de información y mapas en papel. La idea era la de subir por la costa oeste de la península y bajar por la costa este. La carretera va literalmente pegado al mar, tanto que como te descuides te metes en el agua.







Por la ventanilla se veían a los shags descansando en las piedras que sobresalen del mar, el mar con un color precioso y islas en el horizonte (¿o era parte de Auckland?) Parando como siempre cada ciertos kilómetros llegamos en una hora más o menos a la localidad de Coromandel que da nombre a la península.







Este pequeño lugar no tiene mucho que ofrecer, solo una callecita con un par de tiendas, gasolinera y muy poco más, así que no perdimos mucho el tiempo y seguimos conduciendo dirección norte, nuestra intención era la de llegar hasta lo más al norte de la península por la larga carretera de tierra. Es una carretera larguísima, interminable en la que no ves nada diferente hasta que llegamos al final a Port Jackson, el Cape Colville y lo último del todo que es Fletcher Bay de donde se tienen vistas maravillosas, una pena que se nublara el día haciéndolo quitando color a las vistas. Si me preguntan ¿Merece la pena llegar hasta ahí y tragar tanta carretera de tierra y gastar tanta gasolina? Mi respuesta es: Si, pero para pasar una noche por allí y no hacer como nosotros de conducir todo de vuelta en el mismo día, la carretera es estrecha, de tierra y son muchos kilómetros en estas condiciones acabando más que harto de conducir.
 






Tocaba bajar la península por la carretera del este donde se encuentran los lugares más conocidos de la península de Coromandel, escogimos la carretera errónea. Queríamos ir directamente a la zona donde están Cathedral Cove y Hot Water Beach y queriendo cortar camino fuimos por una carretera que nos llevó a una carretera de tierra, una más en el mismo día. La carretera de tierra encima cruza por un puerto de montaña ¡No paraba de echar maldiciones! Acabé hasta los co**** de carreteras de tierra. En fin, finalmente y tras todo el día conduciendo pudimos estirar las piernas y nos fuimos a la playa de Cathedral Cove, una playa situada en un lugar privilegiado donde se pueden ver varias islas cerca. Para llegar a esta playa hay que hacer una caminata no muy larga cuesta abajo donde también puedes desviarte a otras bahías. La Cathedral Cove es tan especial por las piedras en forma de arco que tiene y otras piedras que sobresalen desde el mar. Para visitar este lugar se ha de venir con la marea baja que es cuando se puede cruzar a través del arco a la pequeña playa que hay detrás. La playa es preciosa y sin duda de las mejores de Coromandel Peninsula y eso que nos tocó un día nublado.












A la vuelta del parking de Cathedral Cove nos encontramos con una sorpresa, eran una pareja de alemanes que trabajaron con nosotros en Kurow ¡Vaya coincidencia! Nos quedamos un rato hablando contándonos nuestros viajes por Nueva Zelanda y nos fuimos a buscar un camping cerca. Encontramos uno a unos pocos kilómetros de allí que es más barato que el que hay allí mismo.
El día siguiente amaneció horroroso en cuanto a tiempo, frío, lluvia y viento fuerte, sin embargo no queríamos irnos de Coromandel si haber ido a la Hot Water Beach. Para ir allí también se necesita marea baja con lo que tuvimos que esperar unas cuantas horas así que nos fuimos a una de las cabinas de teléfono que ponen en algunos sitios en la calle con WiFi muy bueno y gratis, aparcamos allí y nos quedamos un buen rato hasta que la marea nos permitió acceder a la playa. Esta playa es de las más curiosas que te puedes encontrar, el truco está en que en la orilla de la playa sale agua caliente del suelo debido a la actividad volcánica de la zona, algo asombroso. Es raro estar en una playa con el agua del mar muy fría y tener agua caliente incluso hirviendo en tus pies. Aún estando el tiempo tan feo la playa se llenó de gente que venían con palas para hacer piscinas en la arena con el agua caliente que sale de la misma arena. Las  palas se pueden alquilar por allí por 3 dólares si no recuerdo mal. No me quiero imaginar como está la playa de gente en un día bueno. Un lugar muy curioso que es visita obligada en la península de Coromandel. Yo me metí en el mar que aunque estaba muy frío si que tenia los pies calentitos, lo malo fue después todo mojado y con el viento frío salir del agua. Nos fuimos a tomar algo caliente en el bar que hay por allí.




Desde allí salimos ya dirección Bay of Plenty pero antes nos quedaríamos a dormir por ahí con la furgoneta ya fuera de Coromandel Peninsula, nos parecía una buena zona para arriesgarnos y hacer freedom camping además que se nos hizo de noche y el tiempo seguía igual o peor de mal con mucha lluvia. Nos quedamos en un sitio donde nos hicimos de cenar como pudimos dentro de la furgoneta donde no había un alma, nos quedamos dormidos con el sonido de la lluvia golpeando el techo de nuestra furgoneta.
Nos salió bien y nos fuimos temprano de camino a Tauranga pero a mitad de camino tuvimos que dar la vuelta ya que debido al mal tiempo un camión con material explosivo había tenido un accidente y habían cortado la carretera y evacuado a la gente que vivía cerca de donde ocurrió. A nosotros nos vino muy mal ya que para ir a Tauranga teníamos que volver todo hacia atrás y hacer un camino 4 veces más largo que el que íbamos a hacer normalmente, ¡Gastadero de gasolina!. Pero no hay mal que por bien no venga, gracias a eso descubrimos Matamata. Lugar que no conocíamos ni habíamos visto en las guías (aunque si que sale). Matamata es conocida por la película de El Hobbit, carteles de "Welcome to Hobbiton" te dan la bienvenida y el iSite es una casa de hobbits. Aunque no soy muy seguidor si que me llamó mucho la atención. Lo que no me llamó tanto la atención fueron los precios que hay para una visita guiada al verdadero Hobbiton cerca de Matamata así que decidimos seguir hacia delante hasta Tauranga y olvidarnos de hacer el tour que no entraba dentro de los planes de nuestro apretado presupuesto.







El viento soplaba muy fuerte y conducir se hizo muy peligroso tanto que casi tuvimos un accidente. Sucedió muy rápido, de repente vimos como una camioneta de salio de la curva y vino hacia nosotros que íbamos por la curva cerrada cuesta arriba. Los dos pudimos frenar justo a tiempo quedándonos a escasos metros uno enfrente del otro. ¡Vaya susto que nos pegamos! Por suerte seguimos vivos y podemos contarlo. El mal rato se nos pasó viendo el arco iris más perfecto que he visto en mi vida. Llegamos a Tauranga en lo que iba a ser nuestra entrada al Bay of Plenty siguiendo nuestro camino por la costa norte de la isla norte del país kiwi




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