19 de junio de 2013

Nueva Zelanda: De Cape Palliser a Te Aroha, conduciendo la isla norte de sur a norte


Tras salir de Wellington estábamos dudando por donde ir y como hacer nuestra ruta por la isla del norte, todavía no teníamos una ruta fija como mas o menos la teníamos en la isla sur. Planear en la isla norte se nos estaba antojando mucho más complicado, demasiados sitios a los que ir y teníamos menos tiempo que en la isla sur, una cosa teníamos clara, nos teníamos que saltar cosas. La pregunta que nos hicimos fue, ¿que nos saltamos y porque? El tiempo también estaba siendo peor que meses anteriores con lo que perdíamos más días, sobre todo para ir a andar por el campo. Aún así, el tiempo nos dio unos buenos días así que no dudamos en ir a un sitio lejano y aislado de todo, nos fuimos a Cape Palliser.



Cape Palliser se encuentra en punto más al sur de la isla norte y para llegar allí se necesita mucho tiempo y gasolina, nos lo pensamos bien y decidimos hacerlo. Es un largo camino que cogimos pasando por Lower y Upper Hutt pasando por un puerto de montaña muy elevado y con miles de curvas como de costumbre en este país, pasamos por Featherston y antes de llegar a Marteston nos desviamos por una laaarga carretera prácticamente desierta que nos llevó hasta el mar. Nada más llegar a la parte de la costa ya estábamos flipando con las vistas bonitas y ya estábamos más que contentos por haber llegado hasta aquí, estábamos dudando pero llegar a ese lugar nos quito toda duda posible.



Es impresionante que a casi cada rincón que vamos en Nueva Zelanda nos impresiona igualmente, y es que toda belleza en Nueva Zelanda tiene su cosa particular, nada es más o menos bonito que otra cosa, simplemente cada lugar tiene su propia belleza particular.
Fuimos con la furgoneta por la preciosa carretera que llega al faro del cabo Palliser pasando por todo la bahía Palliser. Por el camino nos cruzamos con vacas que estaban en mitad de la carretera, nos hizo recordar a la India donde estaban a sus anchas por todos sitios pero aquí en Nueva Zelanda todavía no lo había visto en mitad de una carretera así que con cuidado fuimos cruzando por un poblado llamado Ngawi donde no hay prácticamente nada a parte de barcos.







Todo estaba prácticamente desierto, era raro cruzarte con alguien u otro coche que fuera por allí, se podría decir que estábamos en un lugar aislado de todo, no se como la gente aquí se las apaña para vivir, el supermercado les queda un poco lejos y no parece que haya tiendas. Una vez llegado al final de la carretera donde está el faro, aparcamos y comimos antes de subir. Para subir al faro hay que subir unos 200 escalones pero las vistas que se tienen de arriba de la bahía y de todo alrededor bien merece la pena.





Volviendo por la misma carretera paramos en un camping del department of conservation donde pudimos hacer una caminata y dormir en el mismo lugar. La caminata fue de dos hora más o menos que es la más corta que va a un mirador la otra más larga dura 4 horas y llega a la misma base de los Pinnacles llamados Putangirua bastante impresionantes, buen lugar para terminar un gran día con un atardecer de lujo.



Al día siguiente pudimos disfrutar de uno de los amaneceres más bonitos que recuerdo con el mar de fondo. Tras desayunar en el camping salimos por la mañana camino de vuelta para empezar a subir por la costa oeste de la isla norte, para ello teníamos que hacer de nuevo todo el mismo camino de vuelta. Paramos en Upper Hutt donde fuimos a comprar unas cosas y de camino paramos en el iSite donde nos recomendaron ir a un lugar muy especial donde se rodó parte de la película de El Señor de lo Anillos. Si eres fan de la película seguramente te suene el nombre de Rivendell. Rivendell es la ciudad de los elfos en la película y normalmente en este lugar había todo un set montado con casas y demás pero en ese momento solo quedaba un descampado y unos carteles de información indicando los arboles o los lugares que aparecen en escena. Hay un árbol que es donde se hizo la foto de la portada del dvd de la película. A parte de Rinvendell también hay unos walking tracks por la zona de bosque. Hicimos una corta en combinación con lo de Rivendell y echamos un buen rato por estos lares.


Desde allí empezamos a conducir por el principio de la costa oeste que va pegado al mar donde tuvimos imágenes como estas, lugares bonitos por todos sitios. ¿Quien ha dicho que la isla norte es menos bonita que la sur? No nos lo estaba pareciendo.


Se nos hacia tarde antes de llegar a nuestro próximo destino que era Wanganui así que paramos en un camping barato en un lugar desconocido como lo es Bulls, a mas o menos una hora de Wanganui o Whanganui, ni ellos mismos saben si se escribe con h intercalada o no, se ve de las dos formas, yo elijo escribirlo sin h, así me ahorro una letra :). Habíamos conducido mucho así que nos merecíamos un buen descanso. Al día siguiente madrugamos y salimos hacia Wangarei, conocido por albergar uno de los Great Walks aunque este es especial, este Great Walk no se hace a pie si no que solo se puede hacer con un kayak. Decidimos no hacerlo y no meternos al interior por el rio Wangarei así que solo fuimos a visitar la ciudad en sí. Wanganui es una ciudad mediana de Nueva Zelanda donde puedes encontrar de todo lo que necesites, para visitarlo fuimos como siempre al iSite(centro de información) donde aparte de ayudarte con lo que hacer en la ciudad y darte un mapa de la ciudad a veces tienes carteles informativos como su fuera un pequeño museo. Hablar de Wanganui es hablar de su rio, todo marcha entorno a él. Algo que pudimos hacer fue subir a una torre muy alta después de muchas escaleras (como de costumbre) de donde tuvimos una vista panorámica de toda la ciudad y alrededores. Por el centro vimos poco, simplemente pasamos con el coche y poco más, no es que haya mucho más que ver, solo los típicos edificios del estilo victoriano que se ven en la mayoría de las ciudades en Nueva Zelanda, algunos más cuidados que otros.






Desde Wanganui nos aventuramos una vez más al asfalto de un solo carril como en casi toda Nueva Zelanda y seguimos con unos de los placeres del país, conducir. La siguiente parada fue Hawera para preguntar sobre el famoso Egmont National Park donde se encuentra el legendario monte Taranaki que vimos mientras conducíamos aunque las nubes poco a poco fueron cubriendo el monte de nubes haciendo que de una delicia de vista se convirtiera en una vista más como otra cualquiera, la simétrica de monte es casi perfecta, un monte que te deja encandilado y no te cansas de mirar.
El pronostico del tiempo que nos dieron en el centro de información en Hawera no era del todo bueno y con el pico nevado no podíamos intentar subir a la cima del monte Taranaki con lo que decidimos dejarlo para más tarde en el viaje y rodear el parque nacional por la costa. Una carretera conocida como la Surf Highway, no hace falta explicar el porque del nombre de la carretera ¿no? Sinceramente, en esta carretera de 100 kilómetros aproximadamente no vimos mucho, la carretera no va por la costa si no un poco metido por los campos y con el Monte Taranaki tapado de nubes se nos hizo un trayecto un poco "soso". Pasamos por ciudades como Opuneke y Oakura e intentamos llegar al Cape Egmont Lighthouse pero después de meternos por una carretera a la costa y ver el mar no encontramos el faro que se suponía estar por ahí. De todas formas ya queríamos llegar al final de esta carretera, estábamos gastando mucha gasolina la cual aquí cuesta un pastón y no estábamos viendo gran cosa. Seguimos sin casi parar por el camino (lo cual es raro) hasta llegar a New Plymouth, la ciudad de la región de Taranaki más importante y de las más conocidas y grandes de la isla norte. Si hay una gran diferencia entre las dos islas esta es la cantidad de poblaciones que te cuentas mientas en la isla sur puedes estar horas sin ver una localidad. Si miras en un mapa de la isla norte ves muchos más nombres que cuando miras en un mapa del sur.

New Plymouth es como dije antes, la ciudad más grande de la región de Taranaki. Situada al oeste del país. Ofrece variedad de sitios donde poder comprar en los muchos supermercados que tiene o tiendas por su larga calle central que la cruza. Uno de los puntos fuertes de la ciudad es la Coastal Walkway. Unos 11km que pasan por todo lo largo de la costa de New Plymouth que atrae a muchos locales y extranjeros con lo que se ve a mucha gente caminando por aquí ya sea a pie o en bicicleta. Nosotros como somos más de escalar (Perrine no tanto  en realidad pero a la pobre le toca seguirme) fuimos a buscar monte. Y como no puede ser de otra forma en Nueva Zelanda, lo encontramos. Este montañita se llama Mt Paritutu, un monte que se tarda 30 minutos en subir y que está muy cerca del centro de la ciudad. No es fácil de subir, para subirlo hay que ayudarse de unas cadenas que hay ancladas en piedra y está realmente empinado, sin las cadenas dudo mucho que lo pudiéramos haber hecho aunque si que es corto. No es que sea muy alto pero lo suficiente para ver toda la ciudad y para ver desde arriba a las Sugar Loaf Islands, unas islas pequeñas que se pueden ver cerca de la orilla. Normalmente desde aquí arriba se puede ver el precioso Monte Taranaki pero seguía cubierto de nubes, una pena.







El centro de información llamado Pure Ariki es también uno de los lugares de los que hay que visitar si se viene a esta ciudad. Es uno de los mejores iSites que habíamos visto en toda Nueva Zelanda ya que a la vez es un gran museo interactivo donde aprendes mucho sobre los volcanes, sobre todo del gran volcán que se encuentra en mitad del Egmont National Park, el volcán Taranaki. También aprendimos la leyenda maori sobre el Monte Taranaki y los volcanes del Tongariro National Park que no se encuentran muy lejos de aquí. Esta leyenda la contaré en el post sobre Egmont National Park que pondré más adelante.



Otros de los sitios que visitamos antes de terminar en New Plymouth fue ir a su gran parque, el bonito Pukekura Park. Un precioso parque de unas 52 hectáreas, uno de los mejores jardines botánicos de Nueva Zelanda con variedad de plantas, arboles, casitas, puentes y hasta cataratas aunque estaban un poco secas cuando pasamos por allí.





Para dormir lo hicimos en un camping que hay cerca del centro y que esta justo en mitad del Coastal Walkway, fue raro estar en la furgoneta casi durmiendo cuando vimos gente pasar con su bicicleta por mitad del camping, no es que fuera un buen camping pero si suficiente para nuestras necesidades y suficientemente tranquilo, la temporada baja ya se notaba mucho en la cantidad de extranjeros que se veían viajando. Nos fuimos de New Plymouth con la intención de volver más adelante, nos quedaba una asignatura muy grande en este país y no podíamos irnos sin haber ido, esta asignatura es el Egmont National Park, queríamos subir como fuere el Monte Taranki y esperaríamos el buen tiempo para ello.

Al día siguiente salimos desde New Plymouth y tomamos otra dirección que la pensada para enlazar con Egmont más adelante. Seguimos subiendo pegados a la costa oeste para subir hasta Hamilton. Para ello tomamos la carretera menos recorrida pero mucho más bonita, una carretera que va pegado a la costa oeste llamada Mangatoa Road. Una carretera que te lleva por un lugar inhóspito y salvaje por una carretera que se vuelve de tierra por unos cuantos kilómetros y cuya belleza y aislamiento merece la pena tardar un poco más para llegar a Hamilton si vienes desde New Plymouth.








La primera parada fue para ir a una playa desviándonos hacia la costa pegados a Mangawhitikau Stream con un agua de color precioso donde se llega a un pequeño "parking". No encontramos a otro ser viviente excepto pájaros por este lugar. Para llegar a esta playa desde el parking hay que cruzar un tunel que sale directamente a ella. La marea estaba alta así que no quedaba arena y tuvimos que verla desde el lado pero la vista de esa playa salvaje me gustó.






Seguimos hacia el norte de la Mangatoa Road y fuimos parando por lugares donde nos apetecía o veíamos algún paisaje para sacar alguna foto. Pasamos por Marokopa, un pueblo con este cartel de bienvenida.



Pasamos de largo hasta llegar a las Marokopa Falls, unas cataratas que nos sorprendió ¡Vaya catarata más bonita! Vimos a dos chicas que se atrevieron a meterse en ese agua tan fría y no es que hiciera mucho calor...




Por aquí empezamos a ver más gente ya que nos acercábamos a la muy turística Waitomo Caves, unas cuevas que también dejamos para más adelante. Antes de pasar por Waitomo Caves y llegar a Hamilton hicimos más paradas como las Piripiri Caves que hay que visitar con linternas si quieres ver algo o Mangapohue Natural Bridge, una arco de piedra caliza bastante espectacular y que no tiene nada que envidiar a los arcos naturales que vimos en Karamea en la isla sur. También pudimos ver muchas ostras fosilizadas.









Era domingo así que en Hamilton no había mucho que hacer con todo cerrado, estaba cerrado hasta el iSite porque llegamos un poco tarde a eso de las 5 pm. Hamilton es una ciudad grande en Nueva Zelanda. Eso lo notamos en el tráfico pesado y la cantidad de edificio y gente que vimos. Se notaba que estábamos llegando por la parte más poblada de Nueva Zelanda. Estuvimos un rato en la plaza central de Hamilton donde había una especie de fiesta con música en directo. Hubo un grupo cantando que tenía buena música y no conocíamos de nada, fue curioso porque a partir de ese momento escucharíamos la canción en todos sitios y en la radio cada 2 por 3. Es una canción que se ha hecho muy famosa en Nueva Zelanda y que seguramente cuando la escucha dentro de unos años me recordará mucho a este país. Me encanta escuchar una canción que me recuerde a una parte especial de mi vida o algún viaje en especial ¿Nunca os pasa eso? Aquí os la pongo.

Poco más pudimos hacer en Hamilton, decidimos salir después del espectáculo y fuimos a buscar un camping dirección Coromandel Peninsula, nuestro siguiente destino. Encontramos un camping en Te Aroha muy bueno y no caro donde pasamos una noche tranquila. Coromandel Peninsula nos esperaba para los días siguientes, otro de los highlights de la isla norte de Nueva Zelanda.
Si miráis el mapa que os pongo al principio del post podéis comprobar cuanto condujimos en pocos días, cruzamos la isla norte de sur a norte prácticamente. El más tiempo nos obligo dejar las montañas para más adelante y esperar a días soleados






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