"he

24 de septiembre de 2013

Nueva Zelanda: Auckland, last stop en la tierra de los kiwis


Vista de camino a Auckland

Con el coche vendido ya solo nos quedaba despedirnos de Nueva Zelanda pasando los últimos días en la que es la ciudad más grande y habitada de este país aunque no sea la capital. Teníamos que hacerlo en autobús saliendo desde Wellsford donde nos dejó Robyn con su coche. Una hora y pico en un viaje bonito desde la ventanilla del autobús, se hacía raro no ir en nuestra furgoneta que nos había acompañado tanto en esta aventura.



Auckland es una ciudad grande, estar en una ciudad moderna y grande nos gustó más que nada porque hacía tanto tiempo que no veíamos una ciudad de estas caracteristicas, nada tiene que ver Whangarei, Napier o Wellington aunque esta última si un poco. Estábamos en una ciudad que lo tiene todo y que te da otro sentimiento que estar ahí fuera con la furgoneta. Llegamos a un hostel llamado Silverfern bastante nuevo y barato no muy lejos del centro. Una habitación con 8 camas con unas instalaciones bastante buenas. Estábamos bien ahí.
Ese primer día cumpliría una de mis metas desde que llegué a Nueva Zelanda y no es otra que la de ir a un partido de rugby en vivo y en directo. Me hubiera gustado acudir a un partido de los famosos All Blacks (El equipo nacional de rugby) campeones del mundo pero nunca se dio el caso. Fuimos a ver un campeonato de rugby en el que compiten clubs de países como Nueva Zelanda, Australia o Surafrica. Fue en el bonito estadio de Eden Park y jugaban los blues que es el equipo de Auckland contra los Brumbies, equipo de la capital australiana, Camberra. 

Partido de rugby

El tiempo era horroroso y nos tuvimos que sentar debajo de un tejado. Mucho ambiente pero pudo ser más si no es por el tiempo tan malo. No solo hubo rugby si no también grupos bailando, cantando o sorteando cosas entre el público. El show en un partido de rugby aquí es constante. Aunque no entienda mucho de rugby los disfrutamos mucho (en realidad solo Álvaro, a Perrine le daba un poco igual) Los blues, equipo local, perdió pero estuvo emocionante hasta el final. De vuelta a casa pudimos ver la gran torre de telecomunicaciones de Auckland que predomina en el bonito skyline de la ciudad, especialmente cuando brilla en la noche, me gustan estos edificios aunque no sean muy bonitos, tienen algo que me gusta, será por lo grandes que son. Ya hemos visto alguno así en Dusseldorf, por ejemplo en el que subimos hasta arriba del todo.


Al día siguiente nos fuimos a ver un poco de la ciudad al centro, los edificios más famosos  y a callejear como a nosotros nos gusta hacer en las ciudades. Nos fuimos a la parte que está pegada al mar por la larga Albert Street hasta toparnos con este gran edificio, el Ferry Building y una estatua de un maorí original. Por esta parte de la ciudad conocida como Downtown se pueden coger botes para ir a las islas próximas que hay cerca de Auckland o a Devenport a la que iríamos más adelante.
Yendo hacia la parte oeste y pasando por un puente llegas a un lugar muy moderno con muy buenos bares y restaurantes y desde donde se tiene una gran vista al skyline de toda la ciudad, skyline a la altura de Sydney o Brisbane



El lugar se llama Wynyard Quarter por el que dimos un paseo por sus alrededores, tiene algún edificio curioso y especial, la zona parece muy nueva, se nota el rápido crecimiento que está teniendo esta ciudad. Hay también como un mercado de pescado en el que puedes encontrarlo relativamente barato, además de comerlo por allí. Hay mucha gente que viene aquí para comer pescado o para comerse unas fish and chips como están acostumbrados, cuando estábamos por aquí había mucho ambiente por toda la zona.



La calle más famosa e importante puede que sea la Queen Street, es una calle larga que cruza todo el centro y donde se encuentra la mayoría de la gente haciendo shopping, estando por aquí no te aburrirás. Vimos edificios llamativos como el Town Hall o el Centro Cívico.  También nos dimos una vuela por Posenby.







Desde allí llegamos a la Art Gallery, muy recomendable, aunque no seamos mucho de arte nos gustó bastante. Aquí os dejo algunas imágenes:



La catedral de Amberes en un museo de Nueva Zelanda



Quedamos con Amondine en el centro, había terminado en el Arborfield Animal Sanctuary donde la conocimos y volvía unos días a Auckland antes de irse a las Islas Fiji. No pudo quedarse en nuestro hostal porque estaba lleno así que se tuvo que ir a un hostal del centro que estaba bien situado pero la instalaciones eran malas y estaba descontenta con el hostal. Nosotros escogimos el Hostal Silverfern por los buenos comentarios en Zoover que ayudó para decidirnos, sin duda, comentarios acertados.
Tras un descanso en el hostal, nos fuimos por la noche de nuevo al Wynyard Quarter para ver de nuevo el skyline pero esta vez de noche, que impresiona más, con todos los edificios iluminados. Aprovechamos para cenar por el centro e irnos a la cama para ahorrar piernas para el día siguiente que se presentaba duro.



Al día siguiente nos fuimos a andarnos Auckland de punta a punta, o mejor dicho, de costa a costa  que así es como se llama la ruta que hay que va desde el puerto que está al norte hasta el puerto que hay al sur. Unos cuantos kilómetros con conos volcánicos, parques y barrios históricos de por medio, una buena forma de conocer la ciudad.


El camino lo empezamos cruzando el bonito Albert Park que ya habíamos visitado el día anterior con su Galería de arte y sus fuentes con esculturas. Desde allí empalmamos con otro parque llamado Auckland Domein (Pukekawa) en la zona de Parnell donde vimos el Auckland Wintergardens en el que pasamos un buen rato y pasamos de largo por el Auckland Museum sin entrar, para ello necesitaríamos un día entero.





Seguimos por el camino que viene normalmente marcado por la calle pero lo seguimos mejor en el mapa que llevábamos porque a veces la señalización era un poco confusa. Continuamos por el parque de Mt Eden, un cono volcánico en el que se puede ver perfectamente el cráter. Ahora está lleno de hierba corta, es algo digno de ver. La subida no es muy larga pero sí que está bastante cuesta arriba. Desde allí se tienen unas vistas magnificas de todo Auckland de 360 grados. Si vienes a Auckland este es uno de los sitios que no puedes perderte.
Cráter de Mt Eden
Vistas desde Mt Eden
Islas volcanicas en el horizonte
Desde Mt Eden seguimos bajando por el otro lado para seguir con el camino que nos llevaría a otro gran parque pasando antes por unas calles del barrio de Epsom. El parque se llama Cornwall park y lo que viene después es el One Tree Hill, una montaña con ovejas en mitad de la ciudad, imagen rara la que se podía ver allí. 

One Tree Hill
En pleno Otoño en mayo
Había que subir a la cima para ver una especie de monumento desde donde se tienen las vistas más altas de Auckland, un lugar perfecto para disfrutar de unas bonitas vistas, mucha gente se hacia este camino cuesta arriba haciendo jogging y otra venía directamente en coche, arriba hay un parking. Nosotros como siempre a pie por todos sitios. Tras terminar el One Tree Hill callejeamos un poco más y terminamos todo el track. Nos fuimos en busca de un autobús que nos llevaría de vuelta al hostal donde caimos rendidos, cenamos en el hostal en su cocina que está muy bien y nos metimos en el sobre.




El día siguiente nos lo tomamos tranquilo, teníamos que preparar las mochilas para nuestro próximo destino que era nada más y nada menos que Tonga, un reino en el Pacífico sur, un sueño que se hacía realidad. También fuimos al centro a cambiar algunos dólares que teníamos de la furgoneta a Tonga Pa'angas, la moneda de ese país. Estos días por Auckland también pudimos ver que estaban promocionando el país por la calle con grandes carteles, poniendo la ballena como protagonista.



Teníamos pensado en llevarnos solo las maletas de mano para ahorrarnos el tener que facturar que salía por un pico. Para ello no ayudo Robyn del Arborfield Animal Sanctuary que se ofreció para recogernos las maletas y tenerlas ella mientras estábamos en Tonga, nos vino de lujo porque dejar las maletas en taquillas cuesta bastante caro, se lo tendremos eternamente agradecidos.
Hacemos un paréntesis de nuestra estancia en Tonga porque todavía nos quedaba un día en Auckland y tras llegar del paraíso del que ya os hablaré en el siguiente post lo aprovechamos en el que iba a ser el último y definitivo día en Nueva Zelanda. Nos fuimos a algo que queríamos hacer que era ir a Devonport a donde se podía llegar desde el Downtown en un corto paseo en barco algo caro.
Devonport es digamos una parte rica de Auckland desde donde se ve constantemente el skyline del centro. 



Es un barrio acogedor que no se el porque pero está lleno de tiendas de libro de segunda mano. Los edificios me hicieron recordar a otras ciudades típicas y pequeñas que tanto hemos visto por todo el país aunque más cuidado y restaurado. Ese estilo victorianos que tanto se ve y que tanto caracteriza a las ciudades de este país, en parte, lo echaremos de menos. Nos despedimos también de la comida típica, como no iba a ser de otra manera, nos comimos las últimas fish and chips que por cierto estaban bastante buenas.



Para las vistas nos fuimos a lo alto de Mt Victoria que nos dejó otras vistas espectaculares, las últimas de Nueva Zelanda. Estando ahí arriba me entró un escalofrío en el cuerpo, era consciente de que era el último día en Nueva Zelanda. Aquí hemos vivido tantas cosas y hemos tenido tantas buenas experiencias que nos daba mucha pena irnos, habíamos cogido cariño a este país pero sin embargo teníamos muchas ganas de seguir con el viaje, todavía nos quedaba mucho recorrido por el que dejar nuestras huellas y aquí ya habíamos cumplido estando 5 meses y medio, que se dice pronto.




¡¡Hasta siempre Nueva Zelanda!!






Sigue el viaje por Asia y Oceanía

Post anterior del viaje: Nueva Zelanda: Nuestra experiencia como voluntarios en Arborfield Animal Sanctuary
Siguiente post del viaje: Tonga: Conociendo el país en la isla principal, Tongatapu

2 comentarios :

  1. Desde luego, solo con ver las fotos de los paisajes de esta entrada, ya me entran ganas de visitar Nueva Zelanda.
    ¡Un saludo!

    Chelo
    Una estudiante por el mundo

    ResponderEliminar