18 de septiembre de 2013

Nueva Zelanda: Nuestra experiencia como voluntarios en Arborfield Animal Sanctuary



Empezábamos una experiencia nueva en Nueva Zelanda, nos íbamos de voluntarios a cambio de comida y alojamiento a un centro donde recogen animales maltratados o abandonados, un lugar llamado Arborfield Animal Sanctuary. Contactamos con ellos a través de HelpX, una página web dedicada a este tipo de trabajos en la que hay que registrarse, rellenar un perfil y pagar por ello, normalmente son granjas orgánicas aunque no sea siempre así. En ella, las "granjas orgánicas" se anuncia con lo que ofrece y el trabajo que hay que hacer y puedes elegir entre los anuncios a dónde quieres ir, si es que aceptan la solicitud, suele haber por todo el país. Es una web del mismo estilo que wwoof que es mucho más conocida, de ahí viene el término de “hacer woofing”. Con Arborfield ya contactamos hace algunos meses y acordamos en ir cuando pasáramos por allí en nuestro viaje. Son nuevos en esto y solo habían tenido dos personas anteriormente, una canadiense y una china.

Llegamos por la tarde, en un lugar cerca de Wellsford a la altura de la pequeñísima localidad de Te Hana. Se llegaba por un camino de tierra, menos mal que teniamso el gps del móvil. La bienvenida fue un anticipo de lo que nos esperaba allí, 8 perros ladrando como locos que impedía que nos presentaramos como es debido con Robyn, la mujer de la familia y la que lleva toda la organización de Arborfield. Nos enseño la casa y nuestra casita al lado de la casa principal. Todo un lujo para nosotros, con cuarto, baño, salón y hasta una pequeña cocina con nevera para nosotros solos, éramos muy afortunados, sobre todo cuando has vivido tanto tiempo en una furgoneta. 



Esa noche cenamos con ellos en la casa principal y nos conocimos un poco
El trabajo consistía de 3 o 4 horas diarias sin horario fijo. Todo lo que había que hacer es principalmente alimentar a todos los animales por la mañana y un poco de mantenimiento en general del terreno que tienen allí. También ayudamos a ordenar todo el trastero y tirar las cosas que no querían, fue el trabajo más sucio de todos pero tampoco fue mucho.
Robyn es profesora de francés y español y algunos días el trabajo consistía en ir con ella al colegio a ayudar a sus alumnos y conversar con ellos en español, eso era todo, un trabajo muy agradable y sencillo, unos chicos maravillosos 

 
Aparte de Robyn, en la casa viven Malcom y Meg. Malcom es el novio de Robyn, un gran tipo con el que tuvimos largas conversaciones, es una persona que sabe mucho y que puede estar horas y horas hablando sobre cosas interesantes. A veces trabajamos con él como por ejemplo quitar material que tenía amontonado en un sitio y ponerlo ordenado o hacer una gran hoguera de madera y cartón sobrante. Pasamos grandes ratos con Malcom, una pena que no nos pudiéramos despedir de él como queríamos, el día justo antes de irnos tuvo un accidente con el coche y tuvo que ir al médico, nada grave, pero por eso no pudimos despedirnos bien.


Meg es la hija adolescente de Robyn. Meg se paso toda nuestra estancia en el sillón del salón porque unos días antes de llegar nosotros se rompió la pierna y tenía la pierna escayolada. La pobre no podía hacer otra cosa que ver la tele y estar con el móvil. Le encanta cantar y es fan incondicional de One Direction, una buena chica que tenia sus cosas típicas de la edad adolescente pero que siempre nos trató bien.


Robyn, la mujer con la que contactamos y aceptó nuestra solicitud es la que lleva todo lo relacionado con Arborfield Animal Sanctuary. Ama los animales como nadie y se preocupa mucho por ellos y su bienestar. Ella se encarga de buscar patrocinio por cada uno de los animales que tiene allí, es decir, busca a gente que pague una cuota anual o mensual para pagar los cuidados y comida para mantener a los animales, que no son pocos. Por la mañana va algunas horas a la escuela a dar clases y el resto lo pasa en casa ayudando con los animales y sobre todo cuiando de Meg que dependía un poco de su madre. Robyn es una gran persona con la que congeniamos muy bien y nos ayudó siempre en todo, nos dio mucha libertad y podíamos hacer siempre lo que quisieramos. Robyn odia cocinar y hasta paga a su hija Meg para que cocine, aunque alguna noche nos hacía comida muy buena. Nos propuso hacer la cena alguna vez como parte del trabajo, cosa que aceptamos con gusto. Aunque no somos grandes cocineros hicimos nuestros platos típicos que parece que les gustó mucho. En la cena nunca faltaba un buen postre y un buen vino, sobre todo lo que más me gustó fue el vino de la fruta feijoa, ¡¡riquísimo!!. Cenando o después de cenar nos podíamos a ver la tele o alguna película con ellos, como si fueramos parte de la familia. 


Amondine es una chica francesa con la que coincidimos en este lugar, llegó unos días más tarde que nosotros y se fue dos días después que nosotros. Viajaba sola y llevaba poco tiempo por Nueva Zelanda. Ella vivía en un cuarto en la casa principal y venia con nosotros a dar comida a los animales o a hacer otras tareas. También iba al colegio con Robyn para ayudar con el francés. Toda una viajera que ha estado en un montón lugares en el mundo y que dentro de poco partía hacia las islas Fiyi. Todo un placer poderla habido conocer.


Nunca estábamos solos, en el salón siempre teníamos la compañía de 7 perros, grandes y pequeños, que se ponían con nosotros en el sofá o en el suelo tirados. Les conocimos bien a cada uno de ellos, estos son…


Kelly

Kelly es una perra pequeñita pero mayor, quizás fuera la más distante de todos los perros con nosotros pero sin embargo es la favorita de Robyn, siempre estaba con ella sentada en el sofá e incluso dormía con ella en su cama. Solo cuando la llamabas o la acariciabas se nos acercaba un rato. También es una de las más tranquilas, seguramente sea por su edad.



Tixie

Trixie es otra perra, del tamaño de Kelly pero mucho más animado. Una perra joven que no paraba ni un instante y siempre estaba con nosotros, incluso se venía cada mañana a dar la comida a los animales. Por la noche se metía en nuestra casita para dormir con nosotros en la cama, a veces montaba mucho alboroto y se peleaba con los demás perros, es una perra muy celosa pero es una perra muy buena y noble, a pesar de eso no era mi perro favorito. En general nunca tuvimos la sensación de que algún perro pudiera mordernos.





Bella

La jefa de la manada. Es la más seria y la que controla a todos los perros, todos los demás la respetan mucho y es una buena líder entre ellos. Una perra mucho más grande en tamaño que las demás y también de las que tienen más edad junto a Kelly. Ha sido una perra pastor durante su juventud y ahora está jubilada digamos. Siempre era muy simpática con nosotros aunque como Kelly, casi nunca venía a nosotros para que la acariciáramos, era algo distante.



Max

El único macho del grupo y el más nuevo y joven entre ellos, un perro muy bonito y grande que era el más nervioso y juguetón de todos. El más difícil de controlar, solo Bella podía controlarlo cuando era muy pesado. Le encantaba ir cada día a los cerdos a ladrarles aunque nunca con mala intención. Aunque juguetón y a veces muy pesado es un perro muy noble que por la noche caía rendido en el sofá con nosotros, siempre le gustaba estar ocupando el máximo sitio posible de nuestro sofá, cogimos mucho cariño a este perro. Max está en Arborfield porque era un perro que no tenía antención alguna con su antiguo dueño, se pasaba todo el día amarrado a un palo y estaba totalmente desatendido, eso para un perro como Max era todo un sacrilegio. Aquí encontró la felicidad aunque estaban buscándole un dueño lo más pronto posible porque al ser el único macho de todos los perros acarreaba algunos problemillas y era difícil de controlar. Al irnos de allí nos enteramos de que le encontró un dueño con el que estoy seguro de que será feliz, o al menos Robyn se habrá asegurado de eso. 



Maggie

Una delicia de perra cuando estaba con nosotros pero la más traviesa en la manada, le gustaba molestar a Seidy y odiaba a Max, que no le podía ni ver. A veces parecía que se iban a pelear aunque Max siempre iba con la buena intención de jugar. Por la noche había disputas con Max para estar con nosotros en el sofá, si no estaba Max ahí estaba ella. Le encantaba que le acariciáramos y tiene una cara de buenaza que no puede con ella.


Jessie

Le gusta mucho ladrar y casi nunca sale de casa. También intenta no mezclarse mucho con los demás y siempre anda por los posa-brazos del sofá, su sitio en la casa. Muy buena pero a veces con mal genio cuando la molestaban los demás perros.


Seidy

Mi perra favorita de la casa, la más grande en tamaño y la más noble de todas.  Hicieran lo que la hicieran nunca se enfadaba. Siempre venía con nosotros para que le rascáramos en la barriga y nos miraba con la cara embobada con la boca abierta. Si tuviera que elegir una perra para llevarme a casa esa era Seidy, ¡Cuanto la echo de menos!


Los demás animales acogidos eran: Gatos, cerdos, 2 burros, 2 ovejas,5 cabras, 2 vacas, 5 alpacas, muchos cerdos y 54 gallos Cada uno de ellos con su nombre correspondiente. Nos aprendimos los nombres de muchos de ellos, lo más difícil fue el de alguno de los cerdos y el de los gallos, como comprenderéis jeje
Cada mañana cuando íbamos a dar la comida a los animales, la parte que más temíamos era la de los gallos. Imaginaos 54 gallos hambrientos cuando entras en su corral, dos de ellos, de otra raza de gallo de color gris siempre venían a atacarnos y había que tener un poco de cuidado, era mejor entrar con un palo por lo que pudiera pasar. A Amondine les daba pánico. 


El gallo más simpático es Chooky, actualmente sin sponsor por cierto. Siempre nos esperaba en la puerta y nos acompañaba por todo el corral. Se le podía tocar y coger, era el único de los 54 al que se le podía hacer eso.



Los cerdos eran de nuestro animales favoritos, se comportaban como si fueran perros. Cada vez que les íbamos a acariciar se tumbaban porque les encanta que le rasques la barriga. Todo unos personajes, ahí os dejo un vídeo que tomamos.



Las burras son puro amor, Nelly y Prune son madre e hija y son animales tan buenos que te enamoras de ellas. No entiendo cómo se puede maltratar a un animal así, con lo noble que son. Disfrutamos mucho pasándolas el cepillo, estoy seguro de que ellas lo disfrutaron más que nosotros.




Las alpacas son las más graciosas de todas, solo hay que ver sus caras. Todas tienen un nombre español y una de ellas daba la casualidad de que se llamaba ¡Como yo! Álvaro.
Una pena que no se dejaran tocar, siempre se apartaban justo en el momento en el que la ibas a tocar. A veces se escupian entre ellas para quitarse la comida.



Las cabras eran las primera que veiamos por la mañana, las teniamos al lado de nuestra casa. Gaby es la cabra más simpatica y se deja tocar, las otras se asustaban más y hay dos que estan un poco marginadas en el grupo.





Antes de vender el coche a los ingleses lo aprovechamos algunos días en días que nos dio libre Robyn para visitar cosas de alrededor. Una de las visitas fue ir a Goat Island, una reserva marina donde te encuentras con uno de los mejores buceos del país. 



Es una isla que tienen conservada para ello pero hacía frío y mal tiempo, fuimos más que nada para el paisaje y conocer la zona. Se trata de una isla que hay muy cerca de la costa. Lo que hicimos fue hacer un sendero que hay por allí de donde tuvimos vistas de la bahía e islas que se veian en el horizonte aparte de la Goat Island.


Otro de los días nos fuimos a un sitio que nos recomendaron ellos, se trata de Mangawhai, un lugar mágico como indica esta señal de tráfico.


Tiene un paisaje precioso con las islas, y sus playa son muy bonitas. Subimos a lo alto de una colina no muy alta para tener mejores vistas, echamos un buen día por esta zona no muy lejos de Arborfield Animal Sanctuary




Al pasar la semana llevamos la furgoneta a Whangarei en la que sería el último viaje con nuestra furgoneta. Nos despedíamos de la que había sido nuestra casa durante 5 meses, quieras que no también se le coge cariño a las cosas materiales, son muchos los momentos que pasamos juntos jeje. Los ingleses se quedaron con ella y nosotros con el dinero en mano teníamos que coger un autobús hasta Wellsford donde Robyn nos recogía en su casa.
Cuando estás a gusto el tiempo pasa rápido por desgracia y eso es lo que nos pasó estando en esta casa donde pasamos momentos para recordar que serán difíciles de olvidar. Fue difícil despedirse de los animales con los que habíamos pasado mucho tiempo, es increíble el cariño que puedes recibir de ellos. También costó despedirnos Robyn, Malcom Meg y Amondine con lo que pasamos unos días muy buenos. Sin duda fue una experiencia muy enriquecedora que recomiendo a todos.
Si alguien que me lee está interesado a ayudar a esta organización puede ponerse en contacto conmigo o directamente con Robyn a través de su página web. http://www.arborfieldsanctuary.co.nz/


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