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26 de noviembre de 2013

Indonesia: Explorando Bali en moto, día 2. (Pura Besakih, Klungkung, Padangbai, Tirta Gangga y Amed)

Vista de Pura Besakih
Vista desde la parte alta trasera de Pura Beakih

Saliendo de Gunung Batur


Tras un primer días ajetreado en moto ya sabíamos más o menos con lo que nos íbamos a encontrar ahí fuera, o no, en realidad nunca se sabe con lo que te vas a encontrar en una carretera de Bali pero sí que se tiene la ligera idea y el control de conducir una moto en Bali, nada difícil pero a la vez nada sencillo, lo más importante es no dejarte achantar y ser tú el que tiene el poder en los manillares de tus manos.
Amanecimos con sol en Kedisan.  ¡Sí! Podíamos ver por fin los picos del volcán Gunung Batur. O mejor dicho, la forma de sus cráteres. Es una pena de no disponer del tiempo y dinero suficiente para poder haber hecho el trekking a su cima pero es que siempre te encuentras con el mismo dilema. ¡No se puede hacer todo! Hay que elegir y a veces aunque duela hay que dejar cosas a un lado y centrarte en lo que de verdad has venido a ver/hacer.



Vistas desde el hotel en Kedisan
Vistas desde nuestro hotel en Kedisan

Para seguir nuestro camino tuvimos que subir desde las faldas del lago, todas las cuestas (muy pronunciadas) de nuevo hacia arriba parando por el camino para hacer fotos del bonito Gunung Batur, una zona que nos relajó muchísimo, se respira mucha paz con tal paisaje y en Bali es necesario disfrutar de ese placer. Una vez arriba en Penelokan se podían disfrutar de unas vistas magnificas desde su mirador, Penelokan es poblado bastante animado con mercadillos y gente yendo de un lado para otro y sus vistas al volcán son fabulosas, aunque queda un poco lejos para el trekking de Gunung Batur, para ello es mejor alojarse en Kedisan.

Vistas desde Penelokan a Gunung Batur
Vistas a Gunung Batur desde Penelokan
Si se ve en el mapa comprenderéis lo de la cuesta entre Penelokan y Kedisan. Toda la zona del volcán y del lago está como a un nivel más bajo de lo demás, es como si el conjunto fuera toda una caldera. Aquí lo podéis ver en el mapa.



Pura Besakih, el templo más impotante de Bali


Desde allí cogimos un camino que nos llevaría hasta Pura Besakih también conocido como el templo madre, el templo más importante del hinduismo balinés. En camino nos pararon un par de mujeres, nos adornó la moto con una corona con flores e incienso, nos hizo unos rezos aunque le dijéramos que no lo queríamos. A mi me puso arroz en la frente pegado, algo con flores en la cabeza, una especie de pulsera y me echó agua como haciendo un ritual. Lo hizo todo muy rápido y no nos dio tiempo ni a reaccionar ni pensar porque hacia todo aquello.

Decoración que nos pusieron en la moto yendo a Pura Besakih

Cuando acabó fue cuando llegó el momento que esperábamos, en Bali casi nada se hace gratuitamente, así que nos pidió bastante dinero. Le dijimos que no hacía falta, que no lo queríamos.
Tras intentarnos convencer de que era algo especial se rindió y quito todo lo que puso en la moto y en mi, dejando solo algunos detalles. Por todo el ritual que nos hizo le dimos un poco de dinero, unas 2.000 rupias, lo suficiente para que se quedara tranquila, seguimos con nuestro camino hacia Pura Besakih en un camino muy tranquilo sin apenas tráfico.

Motos en Bali
Lo más normal es cruzarte como motos así en Bali




 ¿Hace falta guía y sarong para entrar a Pura Besakih? Consejos:
Casi llegando preguntamos en un puesto con guardias el camino pudiendo llegar finalmente a nuestro destino. Llegamos por la entrada menos turística que se llega desde la carretera que viene desde Penelokan, era temprano así que no había mucho movimiento. Para entrar donde compramos el ticket nos dijeron que debíamos de pagar a un guía para poder entrar, nosotros dentro de nuestra cabezonería  dijimos que no queríamos ningún guía y queríamos entrar sin él, al vernos que no íbamos a soltar guita y tras unas malas caras y presiones de los guías nos dejaron entrar sin más en el templo. La turista-presión aún no había terminado, ahí dentro  justo antes de entrar en una calle llena de tiendas que todavía estaban abriendo se encontraban, señoras y señores, con todos ustedes:  las chicas del sarong. Prácticamente se te echaban encima ofreciéndote su sarong particular de alquiler intentando ganar su particular lucha entre ellas para la caza del turista. Después de 1000 “noes” e ignorar los famosos “Hey Mister” llegamos  hasta donde se encuentra la misma puerta del templo sin alquilar ninguno para estar seguros de si hacía falta o no. Al parecer aquí no dan sarong con la entrada como en Gunung Kawi así que no nos quedó otra que alquilarlo. ¡Nosotros solo queríamos visitar el templo, porque ponen tantas trabas!? ¿Porque no dan más libertad y tranquilidad al turista!? Esto debería de cambiar pronto en Bali, aunque entiendo que muchas familias vivan de lo que ganan alquilando sarongs a los turistas.



 
Pura Besakih se encuentra en las faltas del monte Agung, siendo el templo más grande e importante de del hinduimos balinés. La época de su origen es incierta pero se cree que proviene de la edad prehistórica. Es un complejo de 23 templos los cuales prácticamente están unidos unos a otros, entre ellos destacar Kori Agung y Pura Penataran Agung, los más impresionantes y grandes.

Templos de Pura Besakih
Templos de Pùra Besakih
escaleras que dan acceso a Pura Penataran Agung
Desde las escaleras que dan acceso a Pura Penataran Agung

Subiendo unas escaleras para entrar al Pura Penataran Agung nos encontramos con par de hombres que nos impedían la entrada, uno de ellos se trataba de un guía que nos contaba de que era hora de rezos y que no se podía visitar a no ser que tuvieras un guía contratado. Más tarde nos enteramos de que no es posible entrar ni sin guía ni con él y que si se hace te pueden hasta multar si te pillan dentro del templo, no está permitido entrar al templo a los extranjeros ya sea con guía o sin guía. 

Así que nos conformamos con verlo desde fuera, un templo muy cuidado y bonito. Yendo por el alrededor vas subiendo una cuesta entre los templos más pequeños. Una vez subida la cuesta llegas por detrás del complejo donde vimos a algunas niñas vender postales hablando en todos los idiomas. A nosotros nos vendía en español cuando justo antes la habíamos visto hablar japonés con otros. La niña era más lista que el hambre y a veces nos daba la impresión de que hablábamos con un adulto, solo tendría unos 7 u 8 años.

vendedora de postales en Pura Besakih
Chica que vendía postales en Pura Besakih, hablaba japonés y español

Las vistas desde ahí arriba son preciosas, se pueden ver muchos de los templos dejando un paisaje lleno de puntas de ellos, sin duda fue lo que más mereció la pena de la visita. Saliendo nos encontramos con muchísimos más turistas y gente, es muy recomendable venir temprano. Algunos turistas nos pidieron consejo para el tema del sarong y del guía porque estaban tan perdidos como nosotros. Está bien ir informado antes de llegar allí, a veces la lonely planet no es muy clara o está incompleta.

balineses hindues en Pura Besakih
Balineses en Pura Besakih recién salidos del templo

Klungkung y su palacio


Desde Pura Besakih nos dirigimos al sur de nuevo, es difícil seguir un trayecto por Bali, los lugares a visitar están demasiado desperdigados y las conexiones a veces no son muy buenas teniendo que dar grandes vueltas para llegar.
Klungkung también conocido como Semarapura fue el reino más fuerte de los 9 reinos que existían en Bali. Este palacio fue construido en el 1686 por Dewa Agung Jambe descendiente de los rajas de Gelgel. Palacio que fue construido en forma de cuadrado y que se utilizaba para prácticas y rituales. Dentro del palacio nos encontramos con el edificio Kertha Gosa, el palacio de justicia que estaba bajo las órdenes del gran rey de Bali.

Entrada a Kerta Gosa
Entrada al pabellón de Kertha Gosa

Monumento en Klungkung
Monumento enfrente del palacio de Klungkung

En él, si miras al techo, podrás ver las especiales pinturas que tiene, pinturas que fueron creadas en el siglo 19, las pinturas son claros ejemplos del estilo Kamasan. Se dice de que los convictos que acudían al palacio, cuando esperaban su sentencia y miraban al techo podían ver los castigos que les esperaba después de la muerte como resultado del karma. Con tales dibujos, yo me portaría bien. Las pinturas han sido renovadas a lo largo de la historia con artistas procedentes de Kamasan, de donde proviene este estilo de pinturas.

Pinturas Kamasan en Kertha Gosa
Pinturas de Kertha Gosa del estilo Kamasan
Kerta Gosa
Pabellón Kertha Gosa
Con la invasión holandesa, cosas horribles como el puputan tuvieron lugar por Klungkung y la región. El puputan es un término balinés que define a un ritual suicida masivo, actos que como dije ocurrieron por la invasión de los holandeses que se quedaron con el control de la ciudad y del palacio. Cerca del palacio hay un monumento dedicado al dicho puputan.
Hoy en día se puede ver en el palacio un pequeño museo donde se puede ver un poco de la historia de Klungkung con los holandeses como protagonistas, con ropas, armas, herramientas y periódicos en holandés de aquella época.

Museo klungkung
Museo en el palacio de Klungkung

Cerca del palacio también hay una rotonda que es digna de ver con una estatua gigante en ella. Por allí comimos por una carretera cuando vimos un warung de una simpática y servicial señora que nos puso un bakso para chuparse los dedos (sopa con noodles) Parecía que la mujer no recibía muchos extranjeros porque no paraba de mirarnos y sonreía todo el rato, nos pareció de que estaba orgullosa de que fuéramos allí a comer, no hablaba nada de inglés pero lo que siempre se puede decir en estos casos es Terima Kasih –gracias en indonesio-, como ponía en el cartel de su warung.

Tomando un bakso en un warung
Bakso por Klungkung en un warung por la carretera. ¡Buenísimo!
warung de Bali
La mujer del warung.Terima Kasih (Gracias)

Desde Klungkung seguimos conduciendo hasta Padangbai de donde salen los barcos hacia la isla de Lombok pero eso sería para más adelante, por allí nos acercamos a una playa que nos habían recomendado. Aquí ya se notaba más el turismo, fuimos a asomarnos a esta bonita pequeña playa con agua de intenso color azul, quizás por eso sea conocida como Blue Lagoon. Vimos que estaba plagada de gente haciendo snorkeling y de señoras intentando vender lo que pudieran a los que estaban en la hamaca o tumbados en la arena.  Todo muy artificial y nada que nos llamara la atención así que hicimos unas cuantas fotos y nos fuimos de allí para seguir el camino. No había mucho más que ver en Padangbai aparte de alguna que otra playa, a no ser que vengas para pillar un barco no tienes porque venir. Seguimos por la carretera que va pegada por la costa hacia el este para bordearla e ir subiendo de nuevo hacia el norte de la isla.

playa blue lagoon en Bali
Playa de blue lagoon, en la foto parece más vacía de lo que era


Tirta Gangga


Seguimos conduciendo mucho tiempo con la moto pasando por lugares como Kusamba, Amlapura y Candidasa que son sitios costeros no tan turísticos pero con poco más que ofrecer que un trozo de costa de dudosa limpieza. Nuestro siguiente objetivo era ver los famosos campos de arroz de Tirta Gangga, a los que llegamos como si no que preguntando a los simpáticos locales que tanto nos ayudaron a encontrar el camino aunque algunas veces erróneamente como un viejo que no hablaba ni una sola palabra de inglés, por no hablar no sabía decir ni “Yes” pero con las señas que nos hizo y con el nombre Tirta Gangga que le dimos nos señaló al lado erróneo perdiendo así tiempo valioso, la noche se nos echaba encima. Cuando nos dimos cuenta de que no íbamos bien preguntamos de nuevo y nos enviaron de vuelta para ir por el camino correcto, supongo que lo que cuenta es la buena intención.
Tirta Gangga es un lugar conocido por sus preciosos arrozales y terrazas para observarlos de lejos. Desde la carretera se van teniendo vistas preciosas sobre todos los campos y en algunos sitios tuvimos que parar para tomar fotos. Un sitio muy apacible y bonito para relajarse tras el estresante tráfico de Bali. No cometáis el mismo error que nosotros y paséis de largo por el Palacio del Agua que hay allí, un lugar que recomiendan mucho pero que nosotros pasamos de largo sin querer, luego nos dimos cuenta y nos fastidió no haberlo podido visitar.

arrozales de Bali
Arrozales que íbamos viendo en camino por Tirta Gangga
arrozales de tirta gangga
Los arrozales de Tirta Gangga

Amed, un pueblo pesquero con playas de arena volcánica



Hablándolo con algunos locales decidimos que el sitio donde íbamos a dormir esa noche seria en la pequeña localidad pesquera de Amed, ya en la parte norte de la isla, lugar que nos recomendaron y de que no teníamos ni idea de que existiera. El paisaje para llegar hasta allí es extraordinario y diferente de lo que habíamos visto ese mismo día por el centro-sur.

Añadir leyenda
Motos en Bali
En Bali los motoristas pueden llevar desde cocos, cabras o un árbol entero

Llegamos preguntando por alojamiento y unas chicas jóvenes que había allí vendiendo manualidades nos llevaron a unos pocos metros donde había un guest house a un buen precio. En la puerta ponía que la noche salía a 130.000 rupias pero lo conseguimos bajar a 100.000 rupias sin muchos problemas.

Alojamiento en Amed
Nuestra habitación en Amed

Dejamos las cosas y nos fuimos a andar por sus playas, famosas por el avistamiento de delfines y por su buen diving por los alrededores con algún que otro barco naufragado. Sus playas son negras, de arena volcánica y están llenas de pescadores faenando. Pudimos ver como salía un barco típico balinés que iba lleno de hombres dispuestos a faenar, todo un espectáculo, el mar estaba movido y no les fue fácil entrar más allá de donde rompían las olas.

barco tipico de Bali
Pescadores entrando a faenar
En esa misma playa nos encontramos con las mismas chicas que nos ayudaron a encontrar el alojamiento, unas chicas que eran para comérselas y que solo querían vender unas manualidades para hacer una excursión con el colegio, nos contaban que por allí apenas pasaban turistas y que no habían vendido nada en todo el día. Solo alguna de ellas podía hablar inglés, aquí una foto en grupo.

Las niñas de Amed
Las niñas de Amed vendiendo para la excursión del colegio
El alojamiento en Amed estaba más que bien, con terraza y una buena cama con mosquitera aunque no tenía agua caliente, ni falta que hace con el calor que hacía. Es un pueblo pequeñito con algunos restaurantes donde comimos un Gado Gado, un plato típico que se hace con salsa de cacahuetes, no estaba mal. De vuelta al alojamiento tuvimos que hacer el check-in que dejamos para más tarde y el dueño nos invitó a una bebida muy fuerte que se hacía por allí, decía que era una especie de vino pero mucho más fuerte de lo normal.

restaurante en Amed
En el restaurante donde nos comimos un Gado-Gado de categoría
Hasta aquí llegaría nuestro segundo largo día en moto por Bali, quizás demasiada traca y demasiados kilómetros en la moto pero hicimos lo que nos iba pareciendo en el momento y dedicamos tiempo a lo mejor que nos parecía, quizás lo mejor hubiera sido quedarse en la costa del suroeste por Candidasa o por ahí  a dormir teniendo un día más relajado pero el lugar no nos atraía para nada, nos gustó mucho más Amed que fue un buen lugar para pasar la tarde noche relajadamente y soñar con lo que íbamos a poder ver el día siguiente.






Gastos del día:

Alquiler de moto:        50.000 rupias
Comida:                      72.000 rupias
Alojamiento:               100.000 rupias
Entradas:                    59.000 rupias
Otros:                          29.000 rupias

Total:                          310.000 rupias (sobre 23.8 €,  con cambio de junio de 2013)











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