12 de noviembre de 2013

Indonesia: Ubud, con todo el arte del mundo


 INDONESIA


Con este post comienzo una serie de crónicas de nuestros días en Indonesia empezando por la isla de Bali. A lo largo de los posts iremos descubriendo este país bajo nuestra experiencia y punto de vista a través de historia, datos, fotos, vídeos, vivencias, los pluses y contras… Empezamos:


Datos básicos sobre el país: 



Indonesia es un país formado por más de 17.000 islas formando el archipiélago más grande del mundo cuya capital es Jakarta, en la isla de Java. Con 237 millones de habitantes queda como cuarto país con más habitantes del planeta. Un 90% de la población es musulmana siendo el país con más musulmanes del mundo, el resto de las religiones son el budismo, cristianismo y el hinduismo. Se puede decir que es una de las grandes naciones del mundo, datos como estos solo hacen confirmarlo.

Mapa de Indonesia
Isla de Bali

Crónica de Ubud 


Bye bye Australia

Aquel día nos levantábamos en nuestro cuarto de Hay Point con la ilusión de empezar un viaje nuevo y eso que ya estábamos inmersos en el ecuador del viaje llevando ya medio año pero hay que decirlo más, no es lo mismo viajar por Australia y Nueva Zelanda que ir al Sureste Asiático, nada que ver, se trataba de un mundo muy diferente. Volvíamos a los regateos de precios, al arroz, al calor agobiante, a las sonrisas callejeras, a los templos, en definitiva... ¡Volvíamos al backpacking! ¡Indonesia allá vamos!
Salíamos de Australia despidiéndonos una vez más de la hermana de Perrine y de nuestros pequeños sobrinos, ya no los veríamos más hasta pasado mucho tiempo. Primero un vuelo desde el aeropuerto enano de Mackay hasta Brisbane, un vuelo corto. En Brisbane tuvimos que esperar algunas horas para el vuelo que se dirigía a la isla indonesia de Bali. Tiempo para ver tiendas del aeropuerto, comer algo barato (más que difícil en este país matador de presupuestos) y rellenar los formularios de inmigración para pasar los controles de salida del país.

El vuelo Brisbane – Denpasar dura unas 7 horas y el vuelo no era como nos esperábamos. Era un vuelo en un avión muy pequeño, sin tele, sin comida… lo que se dice low cost con la compañía Virgin Australia. El vuelo iba lleno de australianos, muchos de ellos ya estaban borrachos preparados para ir directos a la fiesta en Bali. Esta isla es conocida por ser un destino muy común de los australianos para la fiesta y hoteles de lujo, para ellos Indonesia es extremadamente barato, la diferencia de precios con Australia es muy grande así que es normal ver a muchos grupos de jóvenes y no tan jóvenes gastando mucho dinero y desfasando, algo a lo que se está mal acostumbrando el balinés y que perjudica al viajero con bajo presupuesto.

Llegada al aeropuerto de Denpasar y como llegamos desde Denpasar a Ubud

Estábamos cansados así que dormimos la mayoría del vuelo, era por la noche y no podíamos ver mucho por la ventanilla del avión y sin tele con poco más te podías entretener aparte de leer. Al llegar al aeropuerto de Denpasar tuvimos que pasar por caja indonesia, 20 € que cuesta el visado (o 25€ dólares americanos). Puedes pagar en euros o en dólares. Visado nuevo en el pasaporte (muy bonito por cierto). ¡Y para dentro! Antes de salir había que pasar las maletas por una cinta, no se puede introducir alimentos como frutas pero se nos olvidó que llevábamos en la mochila unas manzanas, el caso es que no lo vieron y pasamos con ellas, la seguridad indonesia quedaba en evidencia ante nuestros ojos. Quizás significaba el principio de lo que nos esperaba ahí fuera. 

Al salir ya entrabamos de lleno en el fabuloso mundo del sudeste asiático, lo habíamos echado de menos. Cientos de personas con cartelitos para taxis y gente ofreciéndonos sus servicios a cada 2 pasos que dábamos. Era muy tarde y teníamos que llegar a un guest house que habíamos reservado en Ubud (normalmente nunca reservamos de antemano pero si lo hacemos la primera noche en un país nuevo), nos habíamos informado bien de antemano de lo que teníamos que pagar al taxista que aunque nos parecía tremendamente caro parecía que no nos quedaba otra opción, la broma salió por 200.000 rupias y eso que rebajamos el precio para el trayecto Denpasar (capital de Bali) Ubud, una hora de viaje. Como ya nos ha pasado en países como India, el conductor no tenía ni idea de la dirección que le dimos y tuvo que llamar al guest house para que le explicara donde se encontraba, menos mal que teníamos el teléfono de contacto y un mapilla (que no sabía leer), ya habíamos supuesto que pasaría algo así, estábamos entrenados ¡Ja!. Tras dar varias vueltas con el taxi por las mismas calles vimos a Dani, el dueño de Dani’s home stay con una sonrisa de oreja a oreja. La habitación doble con baño privado no estaba nada mal, mejor de lo que nos habíamos esperado, el precio 150 mil rupias, no tan mal para ser Ubud.

Introducción breve sobre Ubud

Ubud es la capital cultural y del arte de Bali situada en el centro sur de la isla y muy bien comunicada con el resto de la isla. Todo lo tradicional del arte balinés sale de esta ciudad que se está convirtiendo (si no lo es ya) en una de las ciudades más turísticas de Indonesia por no decir del mundo. Ciudad que está compacta con las poblaciones que tiene a sus alrededores con lo que es difícil saber lo que es Ubud en sí, se estima que tiene una población de 30.000 personas. Es pequeño y el continuo tráfico de personas, coches y motos por sus calles es impresionante. Ubud está claro que vive del turismo pero sobre todo lo hace del arte de sus habitantes que se dedican a crear piezas únicas, es un gran exportador de muebles balineses a diferentes países del mundo. Muchos restaurantes y hoteles de todo el mundo compran los muebles aquí.  Fue toda una casualidad que el resort en el que estuvimos en la isla Uoleva en Tonga había comprado los muebles en Bali y todo el resort estaba amueblado con muebles de Bali, el dueño es un enamorado de esta isla.

Entendiendo Ubud desde su historia


Para entender la importancia de Ubud solo hay que decir que Bali y su religión empezaron en este lugar cuando un sacerdote de la isla de Java llamado Rsi Marhandya entró en el siglo VIII a la isla e hizo construir un templo en la actualmente conocida área de Ubud. Rsi Marhandya marcó un antes y un después en esta pequeña isla de Indonesia, fue el que fundó la religión que hoy en día se practica (Hinduismo balinés) y que a tantos turistas atrae ya que aparte de algunos australianos y otros fiesteros, Bali es más que fiesta y turismo de alto standing, Bali es cultura, religión y simpatía de su gente.



El área se convirtió en el centro de la medicina por aquel entonces y fue de ahí de donde adquirió el nombre Ubud que en el antiguo balinés significa "Medicina". Bali siguió creciendo con la construcción de muchos templos por toda la isla en los 400 años consecutivos bajo el mandato del rey Airlangga que vivía en Bajuan al sur de Bali. En 1343 Bali fue conquistada de nuevo por un reino de Java que reinaba en Java y Bali. Fue en esta época cuando la cultura balinesa floreció más que nunca. Indonesia sufrió un cambio brusco en su historia y la isla de Java se convirtió en casi su totalidad al Islam. El reino que por aquel entonces reinaba Java se tuvo que trasladar totalmente a la isla de Bali.

A finales de los 1800 Indonesia fue colonizado por los holandeses. Esta colonización no interferiría en la cultura balinesa que se mantuvo tal y como era aunque todavía se puede ver la influencia holandesa en algunos de los edificios de las ciudades del norte de Bali. Finalmente Indonesia se proclamó país independiente del reino holandés en el 1941. Otra de las cosas que deja evidente influencia de la colonización ha sido el idioma, nos relsutó muy curioso entender muchas palabras en indonesio sin haberlo visto nunca antes. Gracias a que aprendí neerlandés en Flandes que es donde resido habitualmente se puede decir que puedo hablar un poco de indonesio. Palabras inverosímiles como toalla (handdoek), cenicero (asbak), farmacia (apotheek), oficina (kantoor), nevera (koelkast), la cuenta (rekening) entre otras muchas palabras son las mismas en neerlandés que en indonesio, toda una ventaja para viaja.

Nuestra experiencia en Ubud


Teníamos una idea poco preconcebida sobre Bali con la información que teníamos. No sabíamos bien con que encontrarnos, habíamos leído comentarios de gente y posts de diferentes blogs con opiniones muy diferentes, unos dicen que no merece la pena ni pasar por allí y que es demasiado turístico y otros quedaban encandilados con la cultura y tradición balinesa. Nosotros le íbamos a dedicar una semana para conocerla un poco y empezábamos en uno de los lugares más emblemáticos de la isla, Ubud. 



Tras un desayuno de campeones que nos puso el sonriente Dani con un bocadillo de tortilla, un plato de fruta fresca y todo el café o té que quisiéramos salimos a la calle para descubrir Bali empezando por Ubud. El home stay se encuentra un poco alejado del centro, quizás 20 minutos andando hasta el famoso cruce central de Ubud. Rápidamente nos damos cuenta de que cada casa tiene un estilo parecido y lo que la noche anterior nos parecieran templos, nos dimos cuenta de que eran casas, la arquitectura de las casas balinesas es muy especial tanto que parece que estas rodeado de templos. Otra cosa que vimos fue que en la calle está llena de pequeñas ofrendas en tiendas y casas, enfrente de casi cada puerta de Ubud, casi siempre en mitad de la acera por donde pasa la gente. Era difícil no darle una patada andando por allí, es más, alguna ofrenda salió volando por una patada nuestra, es lo que pasa cuando eres un novato en Bali, espero que no nos castigue ningún Dios hindú. 


Las ofrendas las ponen cada día y creo que un par de veces o más, es todo un ritual que forma parte de Bali y esa cultura que la hace tan especial y diferente. La gran diferencia de Bali con el resto de Indonesia es el hinduismo balinés, su religión mayoritaria.



Tras comprar una tarjeta para el móvil para tener internet en nuestra misma calle (Hay tiendas con tarjetas de móviles por todos sitios) nos fuimos directamente al centro. Llegando al centro nos encontramos con muchos taxistas ofreciendo sus servicios, a veces molestaban demasiado porque algunos son muy pesados y te hacen sentir el tío más guiri del mundo, otros sin embargo tenían buen rollo y se podía hablar con ellos como uno que nos estuvo dando consejos sobre Ubud y nos recomendó ir por una calle estrecha que se adentraba por los campos de arroz, le hicimos caso e iríamos más tarde. Primero nos dedicamos a ver el mismo centro y sus principales templos. En el cruce principal donde se cruzan las calles Jalan Raya Ubud y Jalan Monkey Forest es donde se concentra la mayor parte de hoteles, restaurantes, agencias y movimiento turístico, digamos que es el nervio guiri principal de Ubud. En una de las “4 esquinas” te encuentras con el centro de información turística, en la esquina opuesta un lugar donde se hacen espectáculos y en otra un templo bonito, el Ubud Palace donde también montan espectáculos por la noche. 




Entramos a varios templos de aquella zona, en realidad entramos al patio que tienen desde donde se pueden ver el bonito el decorado y las estatuas típicas balinesas que te encuentras por todos lados. En algunos de los sitios podemos ver a los lugareños hacer sus ofrendas y rezos a los dioses. También pasamos por diferentes mercadillos con muchos souvernirs, aquí puedes encontrar de todo relacionado con Bali, hay mucho artista en esta isla.



Tras sentirnos guiris por un rato nos metimos donde nos recomendó uno de los taxistas, nos fuimos a los arrozales a los que se llega por la calle estrecha que hay a la derecha después de pasar el museo Puri Lukisan. Sabrás que vas por el buen camino cuando veas el suelo que está todo decorado con nombres de gente por toda la calle hasta que se va estrechando más y hay que subir unas cuestecillas hasta que se pueden ver los arrozales, todo un remanso de paz a tan solo unos minutos andando desde el centro. 





Parece que aquí no llega mucho el turista y estaba bastante tranquilo. Andando por allí nos encontramos con una pareja que nos ofrecían cocos, se trataba de un hombre ya entrado en edad que se dedicaba a subir a cocoteros para coger cocos y venderlos. No queríamos ningún cocos pero no les importó, eran muy simpáticos y pudimos hablar un rato, nos dejaron echarnos unas fotos con ellos. Si tapas la cara al hombre de la siguiente foto. ¿Cuantos años le echarías? ¡Vaya dos trozos de pan!... bueno, 3 :)


Para comer buscamos algo barato, cosa que se antojaba difícil en Ubud ¿Dónde estaba mi comida barata de estos países? Buscando bien encontramos un lugar donde una señora tenía un warung (restaurante en indonesio) pequeño en un hueco entre dos tiendas donde cocinaba sus platos a un precio más que razonable aunque el sitio era de lo más cutre que puedas imaginarte a nosotros nos daba igual, la comida iba a saber igual. Nos pedimos un Nasi Campur que es uno de los platos más conocidos de la gastronomía indonesia, trata de un arroz mezclado con una especie de fruto seco y huevo, comimos bien y barato en el mismo centro turístico de Ubud, ya echábamos de menos el arroz aunque no estaba seguro de que eso seguiría así después de algunos días con la misma dieta, en India ya pasé una mala experiencia con tanto arroz durante 3 meses, terminé odiándolo.

Sacred Monkey Forest


La siguiente parada sería ir al Sacred Monkey Forest, una reserva  natural y complejo de templos que hay que ir a visitar si se viene a Ubud y que está muy cerca. Se llega por la calle del mismo nombre, Jalan Monkey Forest y es una calle muy turística con muchos restaurantes, tiendas, algún supermercado y sobre todo, CENTROS DE MASAJES. 


Nos pusimos a coger todos los folletos de masajes con precios que nos iban ofreciendo y acabamos con un motón, aquí os dejo la prueba, que no se diga que no hay competencia, hay donde elegir. Hay que decir que las mujeres son un poco pesadas.

Es un parque donde alimentan a los monos y en el que estos han creado un imperio en el parque, está totalmente minado de ellos y se ven por todos sitios, la población está aumentando mucho últimamente. Se dice que hay gente mordida por monos cada día en este lugar. Algunos cuentan que han tenido problemas porque algunos son muy agresivos si no que se lo cuenten a los compañeros de La Gaveta Voladora, a partir del minuto 2:50 del vídeo os cuenta lo que les pasó, Quedáis avisados.



Nosotros no tuvimos problemas y eso que a veces estábamos rodeados por 20 de ellos en la escalera sin escapatoria, lo máximo que hicieron fue tirar de la falda de Perrine. Si tienes comida puede que se suban encima de ti, algunos locales lo hacen para hacer la foto con el mono encima de tus hombros a cambio de unas rupias. 





Es también especial por su vegetación y las raíces tan largas que se ven, hay mucha variedad de tipos de plantas, aparte de bonitos templos y estatuas. Tiene un paseo en el que me hizo sentir Indiana Jones por unos instantes. 






Estando por aquí se nos ocurrió algo gracioso, es normal que cuando estás en el extranjero y vas con alguien que habla tu mismo idioma digas tonterías o hagas comentarios sobre alguien sin mucha preocupación de que te entienda. Esto mismo les ocurrió a unos holandeses cuando la mujer de una pareja al lado nuestra dijo en holandés a su hombre:

- Een windje gelaten, schat? (Te has tirado un pedo, cariño?) 

Nosotros hablamos español entre nosotros así que nadie se espera de que hablemos neerlandés. Hay que tener cuidado con lo que se dice, siempre te pueden entender y en más de una vez te puedes meter en un lío. ¿Alguien en la sala con alguna mala experiencia?



Por la tarde volvimos al centro y nos bebimos una cerveza balinesa (Bali Hai) que no está nada mal (me gustó más que la famosa cerveza indonesia Bitang)  y comimos en la calle de un hombre que tenía como una especie de carrito y que vendía bakso, un plato clásico de Indonesia que nunca falla. 


Es como una sopa con noodles y bolas de carne aunque puede haber distintas variaciones, es una comida extremadamente barata y buena, lo disfrutamos comiendo en la calle sentados donde está el campo de fútbol de Ubud, un buen lugar para observar a la gente pasar.


 Danza balinesa y el Barong

Por la noche nos ofrecieron para ir a ver varios shows del típico baile balinés y del Barong, era algo que había que hacer así que nos decidimos por el que más nos atraía ya que hay varios cada noche, el Barong se hace solo una o dos veces por semana y ese día tocaba, tuvimos suerte. El lugar donde se hacía el show ya era muy bonito. De repente salió un grupo numeroso vestidos de forma tradicional que enseguida se sentaron y se pusieron a tocar la típica música balinesa que tanto me relaja. El show consistía en varias partes, la primera la de los hombres solos tocando la música, después salió una mujer haciendo su baile balinés al son de la música en solitario y más tarde también en grupo de mujeres. La forma de bailar de las bailarinas es más que nada con los brazos, manos y gestos de la cara exagerados, como el de abrir los ojos mucho dando hasta un poco de miedo. 



Lo mejor estaba por llegar, salió un hombre con mascara que actuaba al son de la música, como unos bailes emocionales, es decir, en el baile se enfada, llora, se pone contento y hace gestos diferentes todo el rato, según su estado de ánimo va cambiando la música. Salieron diferentes personajes cada uno haciendo un papel diferente los cual resulta ser gracioso para alguien que lo ve por primera vez, no sé si la intención es que sea un show cómico porque todo lo que veía tras el baile de las chicas me pareció muy gracioso. 




El Barong trata de un león que es movido por varias personas que están escondidas bajo el disfraz, en el show le acompañan dos monos (hombres vestidos de mono). En el show se suma Rangda, el personaje que me pareció el más gracioso de todos, al final es como una lucha donde muere gente que lucha contra él, el Barong sale victorioso frente a Rangda derrotando así al diablo. Una historia bastante compleja y difícil de seguir pero que entretiene y gusta ver. Un must do en Bali ya sea en Ubud que en otro lugar de la isla, en Ubud tendrás más facilidades para poder verlo y quizás sea más barato por la competencia.









Teníamos suficiente con Ubud la cual es muy turística pero fue buena toma de contacto con la isla y la cultura balinesa, ahora queríamos ver a la verdadera Bali, la que no está tan intoxicada por el turismo, la Bali del norte que tan diferente es a la del sur. Para ello decidimos alquilar una moto e irnos a descubrir la isla a nuestro ritmo, iríamos con una mochila pequeña dejando las grandes en Dani Home Stay. Con la moto y en ruta dormiríamos en campings que tuvieran bungalows por la costa norte o alguna casita por los volcanes del interior pero eso es otra historia que podréis leer en el próximo post.


2 comentarios :

  1. Tio, lo de los monos fue acojonante. Nos salimos un poco de donde están todos los turistas y fuimos por unos senderos hasta llegar a un punto en el que una pareja venía en dirección contraria diciéndonos que habían como 50 monos con cara de pocos amigos más adelante ... decidimos volver sobre nuestros pasos pero ya era tarde!

    En un momento conté al menos 5 machos mordiendome (y los 45 restantes correteando alrededor nuestro) y tratando de subirse por la pierna ... el instinto mio fue el más primitivo, un palo y dar leña (no me dió tiempo de mucho pues se acojonaron al ver a los refuerzos, dos americanos fornidos).

    Blanco me quedé! :)

    En otro orden de cosas ... Ubud es preciosa, cara y orientada al turista de relax, meditación y yoga, jaja. Es peculiar!

    Gracias por la mención, esperando leer más me quedé!

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  2. No veas con los monos!! Nosotros estuvimos rodeados en alguna ocasión y Perrine paso miedo pero estos parece que eran más tranquilos que los que os tocaron, yo incluse estuve tocando a un mono chico jugueton hasta que vino la madre haciendo el amago de atacar. Que cabrones jaja menos mal que vinieron los americanos al rescate si no te comen vivo.

    Ubud está bien pa empezar Bali, mucho mejor que Kuta! (De esta ya hablare en otro post)

    Gracias a ti por comentar, por cierto ya estáis casi con el viaje, nosotros cumplimos un año de viaje el 10 de noviembre una pena que se este acabando... Disfrutadlo lo máximo que podáis! Un año viajando pasa más rápido de lo que os imaginais.

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