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2 de diciembre de 2013

Indonesia: Explorando Bali en moto, día 3 (Pura Meduwa Karang, Singaraja, Lovina y Munduk)



De paseo por Munduk
       
Nos despedimos de este poblado tan autentico como es Amed con un desayuno que estaba incluido en el precio del hotel (Bucu hotel) y que trataba de un pequeño crepe, unos trozos de sandía y un café. Nos fuimos hacia la carretera que rodea la isla por el norte dirección oeste, carretera que va mayormente pegada al mar. 



Albañiles en Amed
Albañiles al estilo balines qe vimos saliendo de Amed
El día amaneció despejado con lo que pudimos ver de nuevo los grandes volcanes que se encontraban por allí cerca, esta vez pudimos ver el gran Gunung Agung. 

Gunung Agung
Gunung Agung con el cielo totalmente despejado
Pasando por pequeños pueblos como Tulamben (famoso por su diving), Kubu, Sembirenteng, Pacung entre otros. Por el camino vimos mucho de la bonita arquitectura balinesa que hace parecer cada casa a un pequeño templo. También con esas entradas y salida típica a cada poblado que parecen como templos cortados y separados por la carretera. Por aquí el turismo es casi inexistente.

Mujeres tipicas balinesas
Mujeres típicas balinesas

Paisaje que íbamos dejando atrás con la moto


Por el camino íbamos viendo a motos y coches llevando de todo a cuestas, lo que menos te imagines lo podrás ver aquí, desde tiendas portátiles hasta gente subida en escombros en un camión de carga.

puestecillo portatil balines
Puestecillo portatil en moto
trafico en Bali
Balines subido en los escombros del camion
motociclistas locos
Unos cuantos saquitos los puedo llevar en la moto no?

Pura Meduwa Karang


Nuestro primer objetivo del día era llegar hasta el templo llamado Pura Meduwa Karang el cual se encuentra en el top 5 de Bali de los mejores templos de la lonely. Se encuentra un poblado  justo antes de llegar a la segunda ciudad más grande de Bali, Singaraja. Fue un gran trecho entre Amed y este templo y no fue fácil encontrarlo, no paramos demasiado por el camino para no perder mucho tiempo. No está bien marcado y no es un templo muy grande que se vea de lejos. Pasamos de largo sin querer, nos dimos cuenta cuando llegamos ya a la locura de tráfico que se forma en Singaraja así que volvimos y preguntamos como llegar al templo. Tras perder más tiempo del deseado llegamos al solitario Pura Meduwa Karang. 

con el sarong en medawa karang
Perrine con el sarong en la entrada del templo Medawa Karang
detalles en la entrada de meduwa Karang
Detalles en la entrada de Meduwa Karang

Era la primera vez que no tuvimos que pagar para aparcar la moto cerca del templo. Por aquí no se veía ningún turista, no es un templo muy concurrido, además que por aquí en el norte no veras a muchos de ellos, todo un alivio respecto al sur. En la puerta se encontraba un hombre que nos invitó a entrar y nos empezó a explicar cosas. Allí se encontraban unas señoras que te cobraban el ticket el cual incluía el sarong. Este templo está dedicado al Dios de la tierra, Batara Meduwe Karang, el cual protege al suelo para tener un suelo fértil. La entrada está adornada con dos puertas partidas a lo balinés y tres figuras de Ramayana. El guía que venía con nosotros el cual iba incluido con el precio de la entrada estuvo con nosotros explicándonos su historia hasta llegar al mismo templo donde había un grupo de niños esperándonos.

detalles de meduwa karang
Detalles del templo Medawa Karang
El guía nos dejó con ellos los cuales nos llevaron para darle la vuelta al templo en sentido de las agujas del reloj. Para nuestra sorpresa, los niños nos contaron la historia de las diferentes figuras en relieve de la fachada del templo cantándolo en coro. Primero nos cantaron sobre el hombre subido en bicicleta de la que dicen que es la primera bicicleta que se vio en Bali, fue dedicado a un holandés, Nieuwenkamp, que se recorrió Bali en bicicleta allá por el año 1904 del cual si os fijáis le han puesto una nariz grande que era lo que se creía de los blancos del oeste por aquel entonces. 

Bicicleta de meduwa karang
Primera bicicleta vista en Bali en el templo Meduwa Karang
A este templo suelen acudir los campesinos para rezar para que sus tierras sean fértiles y así poderse mantener económicamente. Un templo para no perderse que de verdad recomiendo visitar si vais al norte de Bali. Nos despedimos de los niños que parecían ser muy buenos, les dimos su propina merecida y nos fuimos a Singaraja.

Niños de Meduwa Karang
Grupo de niños que nos cantaron historias del templo Meduwa Karang


Singaraja y Lovina


Esta ciudad es de las que más evidencias de colonización holandesa tienen en Bali.  Singaraja que significa “El rey león” es como dije antes la segunda ciudad más grande de Bali y eso lo podíamos notar por el tráfico que era muy saturado cuando llegamos, tampoco era buena hora para pasar por allí, no fue placentero ir en moto por Singaraja, fue de lo más agobiante. Paramos en un Carrefour que nos hizo mucha ilusión ver, hacía mucho tiempo que no veíamos uno y nunca nos lo habíamos esperado ver por aquí. Entramos más por la curiosidad de ver los precios, digamos que se trataba de un Carrefour muy exótico.

Welcome to Singaraja
Welcome to Singaraja

mujer balinesa con carga en la cabeza
Mujer balinesa con carga en su cabeza, una de tantas
carretera en singaraja
Una carretera cualquiera en Singaraja

Lo que más se puede destacar de Singaraja son sus todavía existentes edificios holandeses y su paseo marítimo. Está bien para pasar unas  horas, nosotros aprovechamos para comer por aquí en un mercadillo que había por la carretera donde había mil opciones para comer de lo más barato. Escogimos sate, unos pinchitos con salsa de cacahuete y un bakso (sopa con bolas de carne y noodles)

sate en singaraja
Sate que nos comimos en Singaraja

Vimos el puerto antiguo, un templo chino (Ling Gwan Kiong) y los antiguos almacenes holandeses. Cuando íbamos cerca del paseo marítimo nos perdimos un poco y nos encontramos con un grupo de hombres que estaban sentados y bebiendo algo a los que preguntamos por el camino correcto, parecían que ya ha habían bebido más de la cuenta y uno de ellos quería que le echáramos unas fotos, luego nos dijo el camino mal y nos perdimos más de lo que estábamos, por suerte había más gente que si nos dijo el camino correcto.

bebida amarilla de Bali
Grupo de hombres que nos ofrecieron de esa bebida amarilla, ¿que seria?

Saliendo de Singaraja nos empezó a seguir un motorista que nos empezó a hablar mientras los dos íbamos conduciendo, algo peligroso con tanto tráfico. Aprovechamos para parar y echar gasolinera en una gasolinera de verdad, de repente los precios habían subido muchísimo, pensamos que quizás era esa gasolinera que era más cara pero nos dimos cuenta de que era así en todos sitios, desde la gente en la calle que vendía en garrafas hasta las gasolineras. Al parecer el precio de la gasolina subió más del 40% de un día para otro y por ello hubo huelgas y manifestaciones. Una ruina para los que trabajan en el transporte… y una mala suerte para nosotros.
El que nos hablaba desde la moto paró también en la gasolinera y nos convenció para que nos llevara a su hotel en primera línea de playa en un poblado llamado Lovina. El alojamiento nos lo dejaba a un muy buen precio, fuimos a verlo pero sin compromiso. El lugar estaba bien pero no era lo que buscábamos, era una playa de arena negra muy normalita, no muy limpia y llena de barcos por todos sitios. Hacía mucho calor así que aprovechamos y nos dimos un chapuzón en esa playa, con la mente refrescada decidimos no quedarnos y seguir con nuestro camino. En ese momento decidimos que nos iríamos a dormir a la montaña. ¡Nos íbamos a Munduk!


Munduk


Para llegar a Munduk nos metimos en una carretera serpenteante tierra adentro y cuesta arriba a las alturas de la isla de Bali, se notaba la altitud, empezaba a refrescar un poco. Nos dimos cuentas de que ya estábamos en Munduk al ver la amplia oferta de guest houses y alojamiento así que empezamos a preguntar por precios, esa noche dormíamos allí. Para nuestra sorpresa, todos pedían bastante más de a lo que estábamos acostumbrados a pagar estos días por Bali, se puede decir que Munduk está un escalón más arriba respecto a precios de alojamiento del resto de Bali. Tras darnos una vuelta por su larga calle y preguntar a muchos guest houses/homestay/hoteles decidimos quedarnos en uno llamado Ratna Homestay que nos cobraba 130.000 rupias tras bajarle el precio para un cuarto muy pequeño pero con unas vistas maravillosas sobre los arrozales de Munduk, además de que teníamos desayuno incluido, buen trato. Encima nos dieron la bienvenida con un refresco.

Munduk es un pueblo encantador que se encuentra en las montañas del norte de Bali, rodeados de campos de arroz es uno de los lugares a más altura de Bali (a unos 800 metros aproximadamente) y una experiencia muy diferente para vivir en esta isla. Es un lugar que gracias a su temperatura más fresca es un buen lugar para plantar cacao, café, plátanos, arrozales y  muchas plantas de especias. El agua también está muy presente en este lugar, por aquí te puedes encontrar cataratas (que iríamos a ver el día siguiente), ríos y lagos. Mucha gente de piel blanca se deja ver por aquí también.

El boom del turismo en Bali es evidente en la isla y no solo se centra en la parte sur que es donde se más extranjero se ve, aquí en Munduk por ejemplo también nos encontramos con bastante turista. Una de las razones puede ser la de los vuelos baratos que se pueden encontrar hoy en día, sobre todo para llegar al aeropuerto de Denpasar. ¡No hay excusas para venir!

Dejamos la mochila en la habitación y la moto en el garaje del homestay y nos fuimos a dar una vuelta por un camino que nos llevaba entre vegetación y gente campesina. Por este camino vimos a mucha gente hacer sus tareas, a niños jugar, arrozales y mucho verde con plantas de hojas enormes entre otros árboles extraños para nosotros. Decidimos darnos la vuelta cuando vimos que se empezaba a hacer de noche, fue un paseo muy agradable y tranquilo, necesitábamos andar después de estar casi todo el día subidos a la moto. 

vistas en munduk
Vistas de nuestro paseo por Munduk

Volvimos al centro de Munduk que trata de una larga calle donde se concentran todos los hoteles, tiendas y restaurantes. Nos comimos un buen bakso en una tienda pequeña, muy muy barato y nos fuimos al homestay a relajarnos con un poco utilizando el wifi (aunque iba más lento que el caballo del malo) en la terraza con vistas del homestay. Al día siguiente iríamos a ver algo más por estos alrededores aunque lo más famoso de Munduk es hacer trekking, cosa para lo que no teníamos mucho tiempo. Es un lugar muy visitado por turistas franceses y gente que viene en excursiones de un día desde Ubud e incluso Kuta. Se puede decir que Munduk es uno de los puntos fuertes de Bali.

atardecer en munduk
Atardecer que nos regaló Munduk



Gastos del día:

Alquiler de moto:        50.000 rupias
Comida:                      57.500 rupias
Alojamiento:               130.000 rupias
Entradas:                    31.000 rupias
Otros:                          33.000 rupias

Total:                          306.000 rupias (sobre 23.5 €,  con cambio de junio de 2013)






Post anterior del viaje:
Indonesia: Explorando Bali en moto, día 2. (Pura Besakih, Klungkung, Padangbai, Tirta Gangga y Amed)

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