"he

30 de diciembre de 2013

Resumen viajero 2013, o como pasé el mejor año de mi vida

Dando el gran paso

¿Será casualidad de que el mejor año de mi vida haya ido cogido de la mano con los viajes?
No lo creo... este viaje lo emprendí junto a Perrine en noviembre de 2012 dándole una patada en el culo a las obligaciones, cogiendo las mochilas y olvidándonos de todo, así de fácil y así de dificíl. Salir de la zona de confort es la parte más difícil para tomar la decisión definitiva. La parte más sencilla viene a partir de tomar esa decisión, con ilusión y ganas de vivir un viaje de este calibre todo saldrá como tu quieres que salga, serás el dueño total de tu tiempo y de tu mañana. Yo animo a todos que lo quieren hacer que dudan a dar el paso, nunca habrá arrepentimiento, todo lo contrario, lo mantendréis como una experiencia y orgullo para toda la vida. Administrandote bien con tus ahorros o incluso haciendo algún trabajillo mientras viajas (como nosotros hicimos con la working holiday visa de NZ) podrás disfrutar como nunca lo has hecho antes.



Se puede decir que este viaje nos ha cambiado la forma de ver la vida, son muchas las experiencias que hemos vivido este año y con los posts que ando publicando todavía del viaje intento contaros lo que vivimos. 2013 ha sido un año casi entero viajando en el que hemos cumplido muchos sueños, sueños que jamás imaginé que se harían realidad. Si el 2012 ya ha sido muy bueno viajando a lugares como Japón, Malasia, Singapur y Australia este 2013 ha sido aun mejor, en un año que no hemos parado ni un momento a pesar de grandes inconvenientes que algunos conoceréis. Un año así se merece un resumen para compartir con todos vosotros.

Empezando el año en Nueva Zelanda

El 2013 empezaba en una casa en Christchurch, ciudad que fue prácticamente demolida no hace mucho por un terremoto en la isla sur de Nueva Zelanda. Empezamos el año en la espalda de España, en las mismísimas antípodas, más lejos no podíamos estar. Nos encontrábamos solos y esa nochevieja nos dimos un homenaje con vino y gambones incluidos en una casa compartida que esa noche teníamos para nosotros solos. Nueva Zelanda se convertiría desde ese momento en nuestra casa durante medio año, en el que la recorrimos de cabo a rabo con nuestra furgoneta que compramos y que vendimos al final. En este medio año trabajamos 7 semanas con la working holiday visa, 7 semanas en las que conocimos a grandes personas viviendo todos juntos en una casa en mitad de las montañas, muy cerca de Kurow.

Kurow Hill, Isla sur de Nueva Zelanda

Saliendo de un Hut del Kepler Track en la isla sur de Nueva Zelanda

4 meses en la isla sur y 2 en la isla norte dieron para mucho, vimos paisajes naturales espectaculares por todo lo largo y ancho del país, gastamos mucha, mucha gasolina. Estuvimos en un voluntariado en un centro de animales abandonados, el Arborfield animal sanctuary donde nos trataron genial y donde aprendimos de ellos y disfrutamos de la compañia de una familia neozelandesa. Nueva Zelanda es algo de otro mundo y fue increíble poder haberla disfrutado tanto tiempo.

Por Mount Cook, Isla sur de Nueva Zelanda
Lago Marian, Fiorland, isla sur de Nueva Zelanda

Tonga, vamonos al paraiso

Estando tan cerca de las islas del Pacifico no podíamos no ir al menos a alguna de ellas, así que cogimos un vuelo dirección Tonga a finales de mayo, unas islas enanas en el Pacifico Sur, nunca me imaginé el llegar tan lejos de casa, pero lo logramos. Estando tan lejos sentimos la curiosidad de vivir en una isla desierta con playas de ensueño, esto lo pudimos vivir cogiendo un ferry lleno de tonganos desde la isla principal de 12 horas que nos llevaría hasta las islas Ha'apai donde estuvimos en la isla de Uoleva, con una aventura que no olvidaremos jamás.

Isla Uoleva de las Islas Ha'apai, Tonga

De nuevo en Australia

El viaje siguió, y desde Tonga nos fuimos a Australia via Auckland donde volvimos a ir a Mackay
(Queensland) donde no hace mucho nacieron nuestros primeros sobrinos, la hermana de Perrine vive allí. Volvimos después de estar a finales del 2012 en este mismo viaje, conociendo Sydney y las maravillas de Queensland haciendo autostop desde Mackay hasta Brisbane durante 3 semanas. Esta vez nos quedamos más en casa de la hermana en Hay Point desde la que visitamos el Eungella National Park para ir a ver a un animal tan raro como es el ornitorrinco aunque sin mucha suerte.

Eungella National Park, Australia

Indonesia, un mar de islas

Desde Mackay nos fuimos volando a Indonesia a finales de junio, empezando por Bali  y su hermosa cultura que conocimos en moto, conocimos las bonitas islas sin leyes de Gili Islands y nos adentramos en un viaje por tierra y mar a la lejana isla de Flores desde donde pudimos vivir otro de nuestros sueños, visitar el Komodo National Park con Labuanbajo como base.

Tripulantes de nuestro boatrip por Komodo National Park
Dragón de Komodo en Komodo National Park, Indonesia
Desde Flores volvimos en otro viaje loco por tierra y mar hasta Java, la isla de los volcanes. Conocimos el interesantisimo Kawah Ijen con sus mineros que suben azufre con cestas que pesan más de 90 kilogramos de peso, algo digno de ver. También vimos el increíble paisaje del volcán Bromo, llegando al mirador en plena noche y descubriendo el maravilloso paisaje con la salida del sol.

Volcán Bromo, Java, Indonesia

 Y de repente se jode todo...

La misma tarde de haber estado en el Bromo nos ocurrió un imprevisto, tuvimos que parar el viaje por una grabe infección en mi ojo el cual casi pierdo, todo provocado por una combinación de bacterias que entraron en mi ojo, os lo conté con una carta que escribí desde la cama del hospital de Indonesia, donde pasé dos semanas. Nos íbamos por la puerta de atrás pasando momentos duros, teníamos planes de visitar Borneo, Filipinas, Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya y lo que hubiera surgido pero no pudo ser... todo quedo en nada. Todos los planes rotos y eso nos dolió mucho, nos quedaban al menos 4 meses por delante, el seguro de viaje nos pagó el viaje de vuelta a casa.

Cumpliendo otros sueños, viaje largo por los Balcanes

Tocó recuperación de vuelta en Bélgica con muchas visitas al medico. Tras casi un mes y cuando el ojo estuvo bajo control nos fuimos a España donde pasé casi otro mes con mi familia pasando por Barcelona y Málaga, mi ciudad natal. Nos quedaban meses del 2013 y teníamos más ganas de seguir con el viaje, el medico me dio luz verde, nuestras familias nos miraron raro, no entendian que todavía siguieramos queriendo viajar pero eso es algo que no creo que nunca puedan entender.

Ya no íbamos ir de vuelta a Asia pero decidimos realizar otros de nuestros sueños viajeros, recorrer los Balcanes durante al menos un par de meses. Fue a principios de septiembre cuando emprendimos esta etapa del viaje empezando en Bratislava capital de Eslovaquia donde estuvimos en casa de una pareja eslovaca que conocimos en Tonga! El viaje lo continuamos en una de las ciudades más increíbles que he visto, Viena. Nuestra ruta continuó por Graz entrando así a los países balcánicos por Maribor, ya en Eslovenia. Vimos el místico lago de Bled, el paso de Vrisc escondido entre nubes y la pequeña pero mona Ljubljana. Conectamos con Croacia por su capital Zagreb la cual nos sorprendió gratamente, bajamos por los lagos Plitvice, un lugar increíble y hicimos una ruta por las costa Dálmata, todo un paraíso con ciudades como Zadar, Split, Dubrovnik e islas como Hvar, Pag, Korcula entre otras.

Schönbrunn, Viena, Austria
El viaje lo continuamos por Bosnia y Hercegovina donde vivimos en Sarajevo el partido que les clasificó por primera vez a un mundial de fútbol lo cual suponía mucha más que solo fútbol, suponía la confirmación como país a nivel internacional. Visitamos las catástrofes que dejó la guerra en este país como el simbólico puente de Mostar y los muchos edificios marcados por las balas de la guerra. Seguimos el viaje cambiándonos de bando, nos trasladamos a Serbia visitando una gran ciudad como es Belgrado, pasamos por Zlatibor al sur para entrar a Montenegro que quizás haya sido el país que más me ha sorprendido de todos los Balcanes, una autentica joya de país para recorrerselo en coche como hicimos nosotros.

Belgrado, Serbia

Kotor, Montenegro

Desde Montenegro fuimos a un país al que tenía muchas ganas desde hace mucho tiempo y para nada nos defraudó, este país es Albania y en él vivimos experiencias muy diferentes que en los demás países, destacar por encima de todo la aventura que nos llevo por el norte con sitios como Valbona y Theth. 

Paso Valbone - Theth en el norte de Albania

Desde Albania fuimos a la República de Macedonia con su capital Skopje creciendo como ninguna otra ciudad lo hace por aquí, la están dejando espectacular pero la tensión con la Macedonia griega está a flor de piel, dicen que Skopje trata de crear una identidad que no les corresponde. Desde Macedonia no podíamos desaprovechar la oportunidad de conocer Kosovo, ese país no reconocido como tal por España. Es un país que merece la pena, sobre todo la ciudad de Prizren, que fue todo un placer conocer, en ningún momento nos sentimos inseguros.

Prizren, Kosovo

Desde Kosovo hicimos escala de nuevo en Skopje para irnos hacia Sofia, la capital de Bulgaria que estaba inmersas en protestas de sus ciudadanos por el centro. Como último conocimos durante 5 días la capital del imperio Otomano del que tanto habíamos escuchado por toda la historia de los Balcanes, llegábamos por la madrugada a Estambul en Turquía, una ciudad enorme y encantadora que nos hizo olvidar un poco de que estábamos en los últimos días de este viaje.

Sofia, Bulgaria

Estambul, Turquía
Fin del viaje sin parar de viajar

La vuelta fue dura pero no tanto al haber estado ya en verano un mes, pero ahora si que si, el viaje había terminado, tocaba volver a buscar apartamento y a empezar con las obligaciones.
Para terminar el año he vuelto a España para estar con los míos, los que aguantan mis viajes y los que siempre me dicen que me echan de menos, que menos que pasar estas fiestas junto a los que me quieren. También he aprovechado para hacer un poco de turismo en nuestro bonito país visitando una vez más Barcelona y llegando a pueblos de la Cataluña profunda como lo es Caldas de Montbui o Martorell. Con el AVE llegué hasta Málaga para visitar a mi otra parte de la familia, estos días fuimos a un lugar que tenía pendiente desde hace mucho tiempo, Antequera y sus alrededores como El Torcal que es un lugar de impresionante belleza o Lobopark.

Os escribo este post desde España, donde todo sigue igual... o peor que un año atrás.
Solo me queda desearos a todos una feliz noche vieja un prospero año nuevo

No hay comentarios :

Publicar un comentario