13 de febrero de 2014

Indonesia: Kawah Ijen, el volcán de los superheroes



Si ya habíamos hecho récord haciendo el viaje más largo de nuestras vidas cuando fuimos desde las islas Gili hasta Labuanbajo, este viaje que hicimos desde Labuanbajo hasta Java lo superaría. Demasiado tute el que nos metimos en el cuerpo cogiendo diferentes barcos y autobuses, ya os escribí como nos fue el viaje de ida de 30 y pico horas así que no lo voy a hacer de nuevo ya que fue igual de malo.



Primer barco que cogimos en Labuanbajo, un poco oxidado...
Vistas durante el viaje
Aprovechamos el tiempo para leer, escribir para el y hacer planes de futuro del viaje. Lo mejor del viaje es que se conoce bien de cerca a los indonesios y todo lo que les rodea, pocos son los extranjeros que hacen esto lo cual lo entiendo, no es cómodo en absoluto pero si enriquecedor y más barato. En fin, que tras pasar una noche en Denpasar (Bali) por lo reventado que estábamos y haber tenido algún que otro problema con la organización de la agencia con la que lo reservamos, llegamos a Java

En un barco Labuanbajo - Sumbawa, zona para dormir. Tranquilos, no están muertos
Desde Denpasar hasta Bayuwangi ya en Java fue casi otro día de viaje, salimos desde Denpasar en autobús público hasta Gilimanuk donde cogimos un ferry corto hasta Java, en este barco conocimos un chico indonesio que hablaba muy bien inglés y nos enseño fotos de Java que tenía en su móvil. Nos gustaron particularmente unas fotos que tenia de un volcán llamado Kawa Ijen además de interesante, no estaba en nuestros planes pero decidimos que queríamos ir allí y verlo con nuestros propios ojos. El chico, llamado Fandy de 27 años, nos dijo que se podía encargar de llevarnos hasta el volcán y que además nos dejaría dormir en su casa, el precio sería lo que nos podría cobrar otra agencia cualquiera, lo comprobamos con la lonely planet. Nos pareció buena idea, el chico está inscrito en Couch Surfing y no era la primera vez que acogía gente en su casa. Sospechamos que lo hacia para hacer negocio con las excursiones a Kawah Ijen que está cerca de su casa pero nos daba un poco igual, las dos partes estábamos interesadas. Además de que podíamos dormir y comer gratuitamente en su casa y vivir con una familia indonesia.
La casa del chico se encuentra cerca de la ciudad de Banyuwangi, no muy lejos del puerto de donde llegamos en barco desde Bali. Es un barrio puro indonesio y la gente nos miraba muy curiosa, no parecía que estuvieran acostumbrados a ver extranjeros por allí.

Nos presentó a su familia, su madre, su mujer y su hijo de pocos años llamado Rafi. Le echaban polvo blanco en la cara para que oliera bien decía Fandy...

Rafi, el hijo de Fandy, con polvos en su cara
Estando en la casa, la madre de la familia nos ofreció un plato de comida, arroz como no, el problema es que del viaje teníamos el estómago muy mal y no teníamos ni pizca de hambre, está feo rechazar comida de los indonesios así que nos lo comimos. Estaba bueno pero con nada de hambre fue difícil. Fandy y yo nos fuimos en su moto al centro de Banyuwangi a sacar dinero y comprar algo de comida para ir al volcán Kawah Ijen, había mucha vida en esa ciudad y vimos algunas cosas interesantes.
La casa de ellos es muy básica y está muy poco cuidada, duermen en un colchón en el suelo y el baño era de agujero en el suelo... A nosotros también nos pusieron un colchón en el suelo donde dormiríamos durante dos noches, o mejor dicho, una noche y media ya que a la mañana siguiente salíamos a las 1 de la mañana, teníamos pocas horas para descansar.

La noche estaba lluviosa y así no queríamos ir pero nos dijo que esa lluvia se iría durante la noche y que arriba en el volcán no había, que él conocía muy bien esa lluvia y no teníamos que temer, fuimos con la mosca detrás de la oreja pero le hicimos caso. La intención de ir tan temprano fue la de poder ver en plena noche la famosa llama azul que sale del cráter del volcán, siendo una de las cosas más espectaculares de este volcán y de Indonesia entera.

La subida al Kawah Ijen


El taxista de típico bigote indonesio con un 4x4 que encargó Fandy nos esperaba afuera para llevarnos, fue más de una hora de camino y todo cuesta arriba, el parking en el que nos encontrábamos estaba a una altura considerable así que el frío se hacía notar. Estábamos totalmente en la oscuridad y solos, Fandy nos guió por el camino que teníamos que coger y empezamos la caminata cuesta arriba, por suerte y como dijo él, el cielo aquí estaba despejado, si que llovió de camino cuando estábamos en el 4x4.
Con las linternas y ya entrados en calor con la subida se nos pasó el tiempo rápido hasta que llegamos a un punto donde nos encontramos con gente, extranjeros que también hacían la ruta e indonesios.
Estos indonesios son los trabajadores del volcán, los superheroes, lo que trabajan por la madrugada para tener más tiempo para ganar dinero, dinero que ganan vendiendo el azufre que recolectan del mismo cráter del volcán.

Los superheroes del Kawa Ijen


Kawah Ijen a parte de ser conocido por su gran belleza y su llama azul también es conocido por estos trabajadores. Como dije antes, en este volcán trabajan cada noche para extraer azufre del mismo cráter. Para llegar al cráter tienen que bajar para luego subir una cuesta muy pronunciada y lo peor no es eso, lo peor es que en que cada subida cargan bastante más que su peso corporal, estamos hablando de unos 80-90 kg que llevan en las cestas que cargan en sus hombros, algo inhumano.  Una vez subido del cráter tienen que seguir caminando hasta llegar a su punto de descarga. Todo esto lo hacen para ganarse la vida, un trabajo del que les pagan una miseria, quizás lo suficiente para poder sobrevivir. 

El preciado azufre
Otra de las cosas que tienen que aguantar estos superheroes es el espeso humo que sale del cráter de donde sacan el azufre, un humo denso que te deja prácticamente sin respiración, para ello solo están protegidos de una máscara de algodón para taparse la boca y nariz, lo que muchos de ellos acaban teniendo problema en los pulmones, es demasiado el desgaste de estas personas. Este azufre lo utilizan para cosméticos y medicinas.
Se han grabado varios documentales aquí, como uno que grabó la BBC, como nota curiosa, durante la grabación del documental se les rompió la cámara debido al humo del cráter. Aquí os lo pongo:


Una vez allí visitamos el lugar donde duermen alguno de los trabajadores. Lo hacen en unos huecos en suelo duro, algo así como capsulas pero sin ningún tipo de lujo, todo lo contrario. Un sitio sucio y descuidado donde estás personas descansan. Uno hombre mayor con muy mala pinta junto a otro estaban allí pegado a una hoguera para calentarse del frió que hace por estas alturas. Fandy nos explicó todas nuestras curiosidades del lugar. 

Hoguera de los trabajadores contra el frío

Aquí duermen alguno de los trabajadores

Tras la visita nos fuimos al cráter, una bajada que se hizo complicada por la total oscuridad, con la ayuda de unas linternas y de seguir a los demás turistas que iban apareciendo fuimos bajando poco a poco, en el fondo ya se podía ver la preciosa e impresionante llama azul que crean los vapores del azufre, algo mágico con la que ya había merecido la pena llegar hasta allí.
Hay carteles de que no se puede bajar pero todo el mundo lo hace, no parece haber ningún peligro, simplemente tener cuidado con la bajada y dejar pasar a los trabajadores cuando aparecían con las cestas para evitar estorbarles. Nosotros fuimos previsto de cigarros que compramos para ellos, nos aviso Fandy de que dándoles un cigarro serían felices y vaya que sí. Cuando veíamos a uno de los trabajadores sacábamos el paquete de tabaco y le ofrecíamos un cigarro, se ponían muy contentos con una gran sonrisa, aprovechaban para tener un descanso fumándose el cigarro, decían que era energía para seguir trabajando aunque no creo que les venga bien fumar con sus malgastados pulmones. Aprovechamos para sacarnos fotos con ellos. Me dejaron intentar coger la cesta y casi me cago encima, pesa una burrada.

Mineros haciendo su parada técnica

Abajo nos acercamos lo que pudimos a la llama azul pero el humo era insoportable y nos daba de lleno con el cambio de viento, nos pusimos a una distancia preventiva e intentamos sacar fotos, fue difícil sin trípode y con tanta oscuridad pero os podéis hacer una idea con esta foto.

La llama azul del cráter
Estuvimos bastante tiempo ahí abajo y cuando decidimos subir empezó a amanecer, sorpresa sorpresa cuando empezamos a vislumbrar el gran lago que estaba mas adentro del cráter, estamos hablando del lago ácido más grande del mundo. 

Amaneciendo en Kawah Ijen
el lago ácido más grande del mundo
Lago ácido con el azufre a su lado
Cráter del Kawah Ijen
Las vistas son preciosas y nos quedamos sentado viendo como amanecía y como subían y bajaban los trabajadores, las imágenes hablan por si solas.

mineros de kawah ijen
Esta cuesta subían con 80kg en los hombros
Añadir leyenda
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ruta del kawah ijen
Camino de vuelta con las nubes cubriéndolo todo

Aquí los podéis ver en acción:



El tiempo se puso más feo y empezó a chispear, tiempo de volver, una vuelta rápida cuesta abajo dirección del 4x4 que nos estaba esperado. A la vuelta vimos como iba subiendo mucha gente, no entiendo que vinieran tan tarde, lo más impresionante de este lugar es ver la llama azul! También vimos como algunos de los trabajadores crean figuras con el azufre para vender a los turistas, me parece una buena forma de ganar algo de dinero y sacar partido al turismo, se lo merecen. 

Figuras que vendían hechas de azufre

zona kawah ijen
Paisaje cerca del cráter del Kawah Ijen
Hombre sonriente que nos encontramos a la vuelta, iba a trabajar
Llegados de vuelta a la casa de Fandy nos fuimos directos a la cama, serian las 11 de la mañana y llevábamos mucho cansancio acumulado desde que salimos de Labuanbajo unos días atrás, no habíamos dormido bien desde entonces. Decidimos quedarnos una noche más para relajarnos, lo pasamos bien visitando el barrio, comiendo por allí, utilizando internet en un cibercafé (sin sillas donde los ordenadores estaban en el suelo) ...nuestro próximo destino era otro volcán, nos íbamos al Bromo, lo intentaríamos hacer en transporte público, no sería algo sencillo...





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