25 de abril de 2014

Eslovenia: Maribor y Ptuj, conociendo Baja Estiria


Ptuj
Salíamos hacia un país nuevo, que ilusión. Me encanta la sensación de cambiar de país, de ir a lo desconocido aunque sea una cultura parecida a la nuestra. Siempre hay grandes diferencias y las diferencias en todos los aspectos posibles es una de mis grandes razones para viajar, aprender de ellas y que ellos aprendan de mi. A los locales del país también les gusta observarnos y curiosear, aunque esa sensación la tengo más presente en países como la India, es bueno? No lo sé.





Autobús en la estación de Graz y salimos hacia Maribor (Marburgo en español), una ciudad que tampoco es muy turística de Eslovenia , ni es la región más espectacular, esa región ya la veríamos más adelante. Esta región se conoce como Baja Estiria y Maribor es su capital, iríamos también a Putj cerca de esta. Nos parecía interesante de conocer, ya que teníamos tiempo queríamos hacerlo, si no lo hubiéramos tenido seguramente nos hubiéramos ido directamente a Bled o Lujbliana a.k.a parte turística de Eslovenia.

Con un día de antelación como acostumbrábamos a hacer en este viaje, reservamos un lugar en el que dormir. Esta vez nos tocó en el mismo casco antiguo del centro de la ciudad, parece que no había algo más barato. Eslovenia no es un sitio barato en el que dormir, todavía no. No era la parte económica de los Balcanes y lo comprobamos desde el momento en que pisamos Maribor, bueno, en realidad desde el momento en el que reservamos para dormir en Maribor. Fue una decepción si tengo que escribir sincero, nos lo habíamos esperado más económico y eso que nos encontrábamos en temporada baja, miedo me da saber los precios en temporada alta, no lo quiero saber. 

A Eslovenia le íbamos a dedicar el tiempo que se merecía, tras los pasos acelerados por Eslovaquia y Austria nos apetecía conocer un país más a fondo, en realidad era la idea principal, conocer los Balcanes a fondo. Como dije anteriormente, esta región de Eslovenia no pertenece geográficamente a los Balcanes aunque Eslovenia se considera parte de esta península, apuntar también que Eslovenia está dentro de la zona €. También forma parte de la antigua Yugoslavia, Eslovenia fue el primer país en separarse de esta unión que tantas guerras provocó aunque la separación de Eslovenia fue una de las menos sangrientas, explicaré esto en la entrada de su capital, Ljubliana.


Maribor también se conoce por ser la segunda ciudad más grande de Eslovenia. Yo en realidad solo lo conocía porque su equipo de fútbol que había jugado recientemente en la Europa League contra el Sevilla, que te crees que el fútbol es solo ver jugar a hombres dándole patadas a un balón? La de ciudades que he aprendido gracias al fútbol no está escrito, toma ahí on your face género femenino no futbolero (sin ánimo de machismo).
Con las mochilas a cuestas fuimos en busca del hotel, autobús que nos dejó en la otra punta de la ciudad, más perdidos que el barco del arroz y con la ayuda indispensable del gps de mi móvil que había descubierto que funcionaba sin conexión a internet, fuimos llegando. No me gusta sentirme observado por los locales cuando vamos con las mochilas, es cuando me siento más guiri, eso y cuando saco mi réflex.
Nos recibió un hombre que me recordaba a los jugadores de baloncesto eslovenos, con la cabeza rapada al cero y con unas facciones de la cara más balcánicas (por llamarlo así) Yo con mi mejor eslovaco intenté comunicarme al principio.


- Dobre dan, rezervacija nocij your hotel (literalmente: Buen día, reserva noche tu hotel ...) -con acento malagueño-
- huh?  -cara de cirscunstancia-
- mmm -bloqueo mental, como se lo digo-
- do you have a booking for tonight, right?
- yes! So you speak english
- yes, I have been living in London for 5 years
- Right... 


No le debería de haber subestimado, a partir de ahora empezaré directamente en inglés y si no me entiende intentaré sacar mi mejor esloveno/eslovaco. No sabía bien como estaba el nivel de inglés en Eslovenia. Quedé como un lila.  

Visitando Maribor


El hotel era un apartamento con varias habitaciones, más lujoso de lo que habíamos imaginado. Se encontraba en pleno centro, en una calle muy animada donde los eslovenos mariboneneses (supongo) se gastaban sus euros en las terrazas, el tiempo era inmejorable, otoñal soleado, uno de mis favoritos.
Muy cerca estaba la plaza mayor de Maribor o la Glavni trg, con edificios preciosos, entre ellos el ayuntamiento y en medio la columna de la peste.

La omnipresente columna de la peste

Glavni Trg
Sería el inicio de nuestro descubrimiento de las columnas de la peste, que trata de una columna con una virgen en la punta rememorando todas aquellas muertes por la plaga de la peste (supongo) (me pareció ver también en Viena y Graz ).

Nos cruzamos con lo que a primera vista nos pareció un Burger King, nada más lejos de la realidad se trataba de un Burek King, el logotipo lo habían copiado a base de bien, a nosotros nos pareció muy gracioso. Burek es la comida típica de los Balcanes que conocerás directamente si viajas a cualquier país que forma esta península, será parte de tu vida como lo fue para las nuestras.

Al limite de lo legal
El burek sería nuestro mejor amigo durante el viaje, raro era el día en el que no comíamos uno de ello. Los hay rellenos de queso, de carne encebollada o de espinacas. Barato, fácil y rápido sobre todo para desayunar con un vaso de yogur blanco para beber. Comida que proviene de cuando el imperio otomano conquistaba estas tierras Foto:

Típico desayuno balcánico
Respecto al idioma esloveno tengo que decir que es similar al checo/eslovaco y corríamos ligera ventaja a pesar de que aun así guardan muchas diferencias entre estas dos lenguas. En definitiva se trata de lenguas eslavas. Digamos diferencias como entre español e italiano? Ya aprendimos bastante en Nueva Zelanda con los checos/eslovacos y lo mejoramos en Bratislava, le estábamos cogiendo el gustillo al idioma y cada vez podíamos decir mas palabras que aunque también tengo que decir que en Eslovenia no hay problemas con el inglés, hasta los ancianos nos podían hablar en inglés, toda una sorpresa. Como ya comprobaríamos tras hablar con el del hotel. Bravo por Eslovenia.
Desde la plaza principal bajamos hasta el rio que se encuentra cerca, el rio Drava de 750 km de longitud. La vida junto a este rio es puro placer. Con el placentero paseo por el barrio Lent, los muchos restaurantes y gente reunida. 

Perrine disfrutando del río Drava
Álvaro junto al mercadillo que nos encontramos en esta bonita plaza
En ese momento nos topamos con un mercado de productos caseros, de granjeros y otros oficios de productos de la tierra. Por la ciudad había lugares con manzanas que se podían coger gratuitamente, vimos una en la plaza principal y por este mercado, eran pequeñas pero estaban muy buenas y eran gratis, me encanta. Tranquilos, no somos abusones  y solos cogimos un par, que os creíais? 

Manzanas gratis
Se trataba se la semana ecológica o algo así, o algo así trató de explicarme un esloveno ante mi curiosidad. Los eslovenos son un poco distantes quizás pero siempre están dispuestos a ayudarte, al menos con los eslovenos que me encontré, tampoco es correcto generalizar mucho. Por el río nos encontramos con música y gente vestida tradicionalmente, se celebraba como una carrera de barcas que reman con la persona en pie al mas puro estilo veneciano y que parece que también es algo típico de aquí. La mayoría se trataba de ancianos que son los que mas llevan estás tradiciones, tuvimos la suerte de poder presenciarlo. 


La tercera edad de Maribor manteniendo las tradiciones
Escultura rara que nos encontramos
Fuimos a un restaurante a orillas del rio, del menú no entendíamos lo que era ni la mitad nada de los platos, todos nombres raros y nuevos para nosotros. Nos encontrábamos en un apuro, bendito apuro. Finalmente pedimos lo que vimos que comían la mayoría de la gente, somos uno copiones que le vamos a hacer. Preguntamos el nombre al camarero estresado por el trabajo acumulado. Nos comimos un Lepinja, un pan redondo muy típico también de los Balcanes relleno de carne y queso o de otras formas con mucha cebolla al lado. Un poco seco pero nos lo comimos, estaba bueno pero no es lo más sano que puedes comer, como el burek, es algo a lo que nos íbamos acostumbrar.

A la pregunta de que visitar en Maribor? Tengo que decir que no hay mucho pero lo que hay es bonito. Lo recomiendo por ser una ciudad bastante acogedora, tranquila y autentica aunque supongo que todo es más bonito con el buen tiempo que tuvimos. A parte de la plaza del ayuntamiento y del paseo por el rio Drava está la opción de cruzar el puente para una foto del casco antiguo de Maribor, cruzando el puente Tito (personaje importante en los Balcanes)  te encuentras con la Maribor más residencial con aún menos que ver, pero las vistas al casco antiguo son dignas de ver, tan digno que se nos olvido hasta echar una foto.

Más en el centro antiguo nos encontramos con unas calles bonitas donde se encuentra la mayoría de tiendas pero en ese momento estaban cerradas al ser domingo. Nos cruzamos con varias iglesias grandes y la catedral de Maribor.



Hasta las alcantarillas tienen estilo en Maribor, daba pena pasar por encima
Gran edificio de correos
He visto iglesias en Málaga más bonitas que esta catedral, punto.

En la misma plaza de la catedral si que hay un edificio bonito, una universidad con sus respectivos alumnos morreándose ante ella en el bonito mini parque que hay, ideal para este tipo de prácticas. 

Universidad, no saqué a la pareja por respeto
La plaza (trg) Grajski es otro de los lugares más bonitos de Maribor donde en el centro se encuentra la columna de San Florian y el castillo de Maribor. La plaza se encuentra con muchos bares y restaurantes que ocupan media plaza con sus mesas fuera. Mucho ambiente y un bonito lugar si decides visitar Maribor.

Columna de San Florián


En caso de lluvia ahí se tiene que estar bien

Bola memorial
Lo mejor de Eslovenia que nos encontramos ya desde el primer día fue saber lo barato que son los helados y que hay por todos los sitios. Hasta nos encontramos un helado con sabor Obama (chocolate) aunque la calidad de estos helados lejos queda de los que te puedes comer en cualquier sitio en Italia. Lo de Obama no lo digo yo, lo dicen ellos, para que me creáis os dejo la foto:

Para que veíais que no os engaño
Cuando no sabíamos donde ir siempre teníamos un muñeco en una ventana diciéndonos donde teníamos que ir, no es broma:

Yes, sir
Callejeamos por toda Maribor hasta hartarnos y planeamos un poco lo que haríamos el día siguiente, nos íbamos a Ptuj, cerca, iríamos ida y vuelta durmiendo en Maribor de nuevo, para no ir cargando siempre con las mochilas fue lo más fácil además de que Ptuj era en otra dirección del itinerario que teníamos en mente.

Ptuj

Ptuj es la ciudad más antigua de Eslovenia, ese es su eslogan y atrayente turístico. Debo de decir que con nosotros no falló. El autobús nos costó unos 4 € y pico ida y vuelta desde Maribor a tan solo 30 y pico minutos de distancia.
Si de algo presume Ptuj es de su importancia histórica. Ptuj data de la época romana cuando entonces se la conocía como Poetovio la cual se convirtió en la ciudad más grande de Eslovenia. Ya en el siglo XIII crecería y competiría con Maribor, el comercio fluvial que bien permitía el rio Drava fue clave en la existencia de estas dos ciudades. Fueron años de rivalidad, rivalidad que se decantó hacia Maribor en siglo XIX al pasar por esta el ferrocarril que venía de Viena hacia la costa dejando a Ptuj en un segundo plano.

Ptuj es pequeña y se puede visitar en unas horas. Tiene un casco antiguo de lo más mono y sus calles empedradas con los tejados típicos rojos lo hacen muy autentico, también de que no vimos guiris por ningun sitio. De edificios debo de decir que anda más atractivo que Maribor a nuestro parecer. El rio Drava también pasa por aquí y el pueblo está anclado a él, como Maribor. Esta vez no se me olvidó sacar foto desde la otra parte del puente que cruza el río, las vistan son bonitas.

Ptuj desde el puente
Una basilica que nos encontramos por Ptuj
La mini-plaza principal (Slovenski Trg) es donde nos encontramos con la iglesia de San Jorge que data del año 1140 a la que no podíamos entrar, en la entrada hay una imagen de San Jorge matando al dragón. En la misma plaza se erige el modesto monumento de Orfeo, una lápida romana del siglo II con escenas de un mito. Otros edificios notables en la plaza son el antiguo ayuntamiento, la casa Ljutomer o la casa del preboste.

Fachada que atrajo nuestra atención
Mestni trg es otra plaza bonita, está más amplia que la anterior y con el ayuntamiento actual de estilo neo-gótico. En el centro está la columna de San Florian como ya vimos en Maribor, tampoco tiene desperdicio los edificios de alrededor como tampoco las casas que están en la calle que une a estas dos plazas


La mayoría de balcones están así de bonitos por Ptuj
Para seguir con la visita del pueblo subimos a la fortaleza para tener mejores vistas, fue un paseo corto cuesta arriba. En el castillo mismo se encuentra el museo regional de Ptuj.  No entramos al castillo porque había que pagar entrada y todavía estábamos recuperándonos de los gastos en Viena, será para otra vez.

Vista desde el castillo
Subir al castillo fue una opción de lo más acertada ya que las vistas son muy buenas sobre Ptuj, hasta podíamos ver un gran lago al que decidimos ir, no parecía tan lejos, PARECÍA.

Ptuj desde las alturas, al fondo el lago al que nos dirigíamos mas tarde
Comimos muy bien en un bonito restaurante a buen precio y nos fuimos a andar a la vera del rio Drava dirección el lago. Hacia un sol de escándalo, demasiado. Se nos hizo largo, larguísimo y estábamos molidos de andar tanto los últimos días. Ya sabéis, lo típico de querer  ver lo que hay a la vuelta de la esquina. Finalmente vimos el lago, bonito pero nada del otro mundo. Lo mejor eran las vistas que íbamos dejando a la ciudad. 

El dichoso lago del que no me preocupo ni de buscar el nombre
Ptuj al fondo, todo eso anduvimos
Por el camino solo vimos algunos corriendo o alguna familia paseando pero muy poca gente. El destino nos dejó un regalo, en forma de bar, para recobrar líquidos de tanto sudar, además el bar tenía unas vistas espectaculares sobre Ptuj y unas sillas muy cómodas en el mismo lago, nos bebimos un refresco descansando de la paliza, un refresco que supo a gloria. 

Mejor momento del día

Fue el colofón a un bonito día en una bonita ciudad. Nos fuimos contentos de vuelta al bus que nos llevaba de nuevo a Maribor donde disfrutamos de la última cena en Baja Estiria. Para el día siguiente habíamos alquilado un coche para hacernos el resto del país más fácilmente, empezaba nuestra ruta en coche por la mejor Eslovenia que todavía nos quedaba por descubrir, nos iríamos como primer destino a la famosa Bled esta vez con un lago que presume ser mucho mejor que con el que nos encontramos en Ptuj.





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