3 de abril de 2014

Viena: La grandeza imperial (2/2)


Perrine en el parlamento de Viena

Tras conocer una pequeña parte de Viena los dos días anteriores todavía nos quedaba mucho por descubrir, para poder ver todo bien en Viena es necesario al menos 4 o 5 días, nosotros solo podíamos quedarnos 2 días y medio ya que el alto coste de quedarnos en esta ciudad hacía que nos diéramos prisa para salir hacia países más baratos. Con el viaje por Asia y Oceanía el presupuesto que nos quedaba era muy limitado, tenemos claro que debemos o volver a Viena para conocerla más a fondo, porque lo merece, cada rincón de esta ciudad merece su atención, nosotros se la daríamos a los lugares más representativos de la ciudad en esta ocasión.


Tras aprovecharnos del desayuno incluido del hostal salimos de nuevo dirección parada del metro, era finales de septiembre y en esta parte no turística de Viena nos cruzábamos mayormente con gente que salía a trabajar, a la escuela o a hacer deporte, lo normal de la vida vamos.Vivir de viaje te hace ver la vida desde otra perspectiva, ves lo que sueles hacer cuando estás en casa, estábamos como en una nube de la que todavía nos quedaba camino, esa vida la retomaríamos más adelante, todavía nos quedaba disfrutar del largo viaje que nos quedaba por delante, todavía no habíamos entrado ni en los Balcanes.
No nos habíamos hecho a la grandeza de esta ciudad, lo comprobamos de nuevo al  salir del metro a la superficie. Nos dirigíamos a otro palacio de Viena, el tercero que veríamos en esta ciudad. La parada más cercada para llegar al palacio es saliendo en la parada “Südtiroler Platz" de la línea (U1) aunque nosotros lo hicimos desde otra parada para ver otros lugares a pie en camino.


Cualquier estatua vienesa te sorprende, este da un poco de miedo


Palacio Belvedere, otro palacio imperial


Primero pasamos por una plaza memorial de la guerra y por varias embajadas-consulados, la española entre ellas. Este palacio se llama Belvedere un conjunto que nos recordaba al Schönbrunn, un gran palacio con un gran jardín que une a los dos edificios del palacio, grandísimo y alucinante, lo que tienen que gastar en jardinería tiene que ser tela.

Belvedere con su bonito jardín

La foto más solicitada es la que se hace desde detrás de la fuente con el agua como base para la foto, allí se encontraban unos japoneses con sus trípodes, así fue difícil sacar una foto en condiciones. Si hay algo de lo que quejarse de Viena es de la molesta masa turística que hay, en los puntos más turísticos es en ocasiones demasiado para poder disfrutar.

La foto famosa de Belvedere, nuestro trabajo nos costó sacarla

Posando ante el bonito Belvedere
Belvedere trata de dos palacios (Belvedere alto y bajo) unidos por su extenso jardín, transformado uno en  un museo y otro en un hotel. Del estilo barroco construido en el 1723 para el príncipe Eugenio de Saboya que tras su muerte fue a parar a la emperatriz Maria Teresa. Belvedere fue lugar del tratado de  estado austriaco del año 1955, tratado en el que  se proclamó la independencia de Austria tras la segunda guerra mundial.

Stadtpark


Desde allí seguimos por el Stadtpark a pie, jardín muy grande en pleno Viena que cruzamos pasando por bonitas plantas y flores y diferentes esculturas de gente famosa local como por ejemplo el bien conocido por su violín, Strauss todo un icono austriaco junto a Mozart. Un parque muy visitado por los vieneses que vienen aquí a tostarse al sol; a correr o simplemente pasear.

strauss en stadtpark
El mítico Strauss en mitad del Stadtpark

Hundertwasserhaus, ¿una joya arquitectonica?


De camino a Hundertwasserhaus pasamos por suerte por un mercadillo al aire libre con diferentes puestos de cosas antiguas, ropa, frutas y verduras y música en directo con un ambiente muy agradable. La calle estaba cerrada al trafico y casi todos los puestos estaban en mitad de la carretera, no muy lejos de allí unas cuantas calles paralelas a esta se encontraba el famoso edificio de Hundertwasserhaus. Es una zona donde se pueden encontrar gran variedad de hoteles en Viena.

Hundertwasserhaus
Colores y rarezas, visita recomendable en Viena

El famoso Hundertwasserhaus

Este edificio es uno de los más emblemáticos de Viena, trata de un edificio muy abstracto que se hace de notar, es obra de Joseph Krawina y destaca por el gran colorido y la cantidad de vegetación que se puede ver en este edificio, vale la pena acercarse hasta aquí para poder ver una edificio tan raro como este, la verdad es que no deja a nadie indiferente, cerca de este edificio hay un centro donde puedes comprar souvenirs o comerte un postre como este llamado Schaumspitz que es típico enViena, es una especie de merengue:

Schaumspitz 

Prater, el parque de atracciones más antiguo del mundo


Continuando nuestra ruta por la ciudad y sin mencionar otros grandes edificios imperiales que no nos dejaban de sorprender (imposible nombrarlos todos) cogimos el metro dirección Prater, se trata de un parque de atracciones un poco a las afueras del centro. No vinimos aquí para subirnos a los típicos “carricoches”, este parque de atracciones es el más antiguo del mundo y pasear por él es todo una experiencia. 

Unos curiosos curiosos
Caricoches de Prater
La noria de unos 60 metros es uno de los símbolos de Viena, te la encuentras en la mayoría de imanes de las tiendas de souvenirs. Ganas no nos faltaron para subirnos a alguna de las atracciones pero por tiempo y dinero nos limitamos a observar como la gente chillaba de éxtasis. El estilo se mantiene como en la antigüedad y me hizo recordad a otro parque de atracciones antiguo como el que hay en Barcelona llamado Tibidabo. Aquí se podría echar un día muy divertido con algo más de tiempo y dinero.

La famosa noria de Prater
Postres vieneses

Centro internacional de Viena, solo por curiosidad


Desde Prater cogimos de nuevo el metro, vimos unos edificios en el mapa que nos llamaron la atención y queríamos echarle un vistazo, no se trataba de ninguna atracción turística, simplemente se trata de “el centro internacional de Viena” donde se encuentra la sede de la oficina de las Naciones Unidas (ONU). Un lugar con seis grandes edificios a cual más grande que no nos tuvo mucho tiempo entretenidos ya que no pudimos ver nada, el guardia de allí no nos dejo pasar a la plaza donde se encuentran todas las banderas de la ONU pero si la pudimos ver desde la parada de metro, ha! Los edificios tan altos y aglomerados nos hizo pesar en un momento en Tokio.

Centro intencional de Viena
Edificios de la ONU y su plaza de las banderas desde la parada del metro

Parlamento de Viena, placer para los ojos


Por último y para terminar el día de visitas en Viena nos fuimos en metro de nuevo al centro hacia otro de los edificios indispensables de ver, este edificio es el parlamento de Viena. Un parlamento que destaca sobre los demás por su belleza y su gran estatua que se encuentra cerca de él, su estilo se denomina “historicismo” o también se le puedo considerar estilo griego ya que está inspirado en Grecia que es donde se inicio la democracia históricamente hablando. 

Parlamento de Viena
Escultura del parlamento
Parlamento de la parte austriaca del imperio austro-húngaro y que a lo largo de su historia ha seguido funcionando como tal, fue bombardeado durante la segunda guerra mundial y reconstruido dejandole un aspecto casi igual al original. No pudimos entrar y mientras estábamos visitándolo vino un grupo de policías a desalojar la zona, no se podía estar en las cercanías del parlamento y lo estaban vallando todo. Para nuestra sorpresa iban llegando furgones lleno de policías anti-disturbios, parece que se estaban preparando para una batalla. Minutos más tardes escuchamos una multitud gritando que se acercaba hacia el lugar, nosotros nos quedamos por allí para ver que pasaba, somos así de morbosos :). Se trataba de una manifestación de emigrantes sobre algo que no pudimos llegar a saber, lo dejamos como anécdota del día.

Policía en acción 
Manifestantes en acción 

Hasta la próxima Viena, seguimos nuestro camino


Mas o menos habíamos visto lo más importante de Viena, lugares que podeís ver en ambos post de la ciudad que he publicado. Nos dejamos bastante cosas en el tintero por falta de presupuesto, Viena es caro pero merece mucho la pena, es una gran ciudad que nos sorprendió muchísimo, no se porque pero me esperaba otro tipo de ciudad y puedo decir que he tenido la suerte de haber visitado una de las ciudades más impresionantes que haya visto, muy recomendable!
En nuestro camino hacia los Balcanes que era nuestra idea principal del viaje pararíamos en Graz, una ciudad universitaria que se encuentra dirección Maribor ya en Eslovenia y el inicio de los países balcánicos.





Sigue nuestro viaje por Centro Europa y los Balcanes

Post anterior del viaje: Viena: La grandeza imperial (1/2)
Siguiente post del viaje: Graz, una inesperada agradable sorpresa