12 de mayo de 2014

Eslovenia: Paso de Vršič y el lago Bohinj

Alpes Julianos

Como escribí en el post anterior, dormíamos en Bled que sería base para explorar la zona. La cena que nos preparamos la noche anterior nos sentó como veneno. A Perrine le afectaría esa misma noche y no pudo dormir casi por el dolor de barriga y la diarrea que le entró.  A mí no me afectaría tan pronto y esa misma mañana aunque Perrine no se sentía bien, decidimos irnos como planeado a las Gargantas de Vintgar.

Gargantas de Vintgar


Las Gargantas del Vintgar es un lugar cerca de Bled que ofrece una ruta a través de este fenómeno natural llamado “garganta”. Fue un corto y bonito paseo con nuestro coche alquilado, pudimos llegar sin mayores problemas siguiendo las indicaciones.
La entrada nos salió por 4 € y la ruta consiste en un paseo por una plataforma de madera colocada encima del río Radovna que se adentra por las gargantas pasando por pozas y cataratas. El recorrido es de 1,5 km más o menos, algo más de 3km ida y vuelta. Las vistas son maravillosas, el color del agua es precioso y es curioso ver como el camino va entre dos paredes de roca muy altas. Perrine iba que no podía y yo empecé a sentirme fatal, ya me estaba haciendo efecto lo que comimos y nos costó terminar los 3 km, hacerlo con mal cuerpo no fue placentero.

En plena garganta
Cascada en las gargantas al final del trek
Estando enfermo no se tiene ganas de nada, solo de meterte en la cama y esperar a que se te pase lo antes posible, así que eso es lo que hicimos. Nos fuimos al hostal a eso de las 12 del mediodía y nos metimos en la cama, con fiebre y una diarrea horrorosa. Nos mantuvimos a base de agua, pastillas y panecillos duros durante todo el día. En vaya momento nos pusimos malos!

Agua turquesa del río Radovna

3 lugares que visitamos en el Lago Bohinj


Vistas desde el lago Bohinj
Al día siguiente, todavía muy débiles, nos dimos otra oportunidad.  Tras haber estado prácticamente todo el día encerrados en el hostal decidimos irnos al lago Bohinj que no se encuentra muy lejos de Bled. Los trekkings que teníamos planeados por Bled no pudimos hacerlos desgraciadamente, no podíamos ni con nuestro cuerpo aunque ya la peor fiebre parecía haber pasado.  Aprovecharíamos el día haciendo cosas con el lago Bohinj siempre presente.

1. Cascada de Savica

El camino hacia el lago Bohinj merece mucho la pena y una vez llegas te llevas una grata sorpresa. Antes de ver más de cerca el lago nos dirigimos a una pequeña ruta que si nos podíamos permitir. Se trata de la cascada (salto) de Savica. Nos costó mucho por nuestro estado porque es cuesta arriba pero no es largo. El parking nos salió por 3 € y la entrada para las cataratas 2€ por persona. Ver naturaleza en Eslovenia es caro. Nos gustaba más en Nueva Zelanda donde todo es gratis y está bien cuidado, en fin…

Cascada de Savica

Las vistas sobre el lago Bohinj y las cataratas en sí bien merecen el precio de la entrada. Y es más que nada el color del agua que la catarata en sí lo que más me gustó. La cascada es de 60 metros de altura.

2. Teleférico hacia el monte Vogel

Tras la cascada de Savica fuimos directamente -ya que se encontraba cerca de allí- a las alturas para tener buenas vistas de los Alpes Julianos. Cuando supimos que íbamos a ir a Eslovenia lo primero en poner en la lista para hacer fue subir el Triglav que es el monte más alto de Eslovenia y simbolo del escudo de la bandera del país. Nuestro estado de salud y el mal pronóstico del tiempo nos obligó a cancelarlo, nos dio mucha pena pero teníamos que seguir adelante y una pequeña alternativa era la de subir en teleférico.

Vista desde el monte Vogel
El famoso Triglav
Estación de esquí de Vogel
 A donde llegaba el teleférico

Desde arriba también se puede subir al monte Vogel, unas 4 h te trekking a la cima, entre otros trekkings, nosotros nos limitamos a andar por las cercanías. A donde llega el teleférico se puede ver una estación de esquí que estaba cerrada en ese momento. Las vistas sobre el lago Bohinj y el monte Triglav son asombrosas aunque la ida y vuelta para el teleférico cuesta unos dolorosos 13€.

Lago Bohinj desde las alturas
Lago Bohinj desde las alturas
3.Iglesia de San Juan Bautista

El lago Bohinj nada tiene que envidiar al lago Bled, la belleza  de este lago no nos dejó indiferentes y eso de que estábamos en un día nublado. Cerca del lago en la parte que llega la carretera de Bled tuvimos que hacer una parada obligatoria. La iglesia de San Juan Bautista, una iglesia que disfruta de vistas al lago, un poco solitaria trata de una iglesia del año 1440 de estilo románico y gótico por partes en la que más destaca son sus frescos que aún perduran desde el siglo XV Y XVI. Entre los frescos destacar el que representa la decapitación del patrón de la iglesia. Alrededor de la iglesia es un buen lugar para disfrutar del lago, pudiendo bajar a orillas de este y si hace buen tiempo, porque no, darte un buen chapuzón. Salir de España en verano a estas tierras es una opción ideal.

Frescos de San Juan de Bautista
Vistas desde el puente de piedra cerca de la iglesia
Interior de la iglesia
A orillas del lago Bohinj

Alpes Julianos y su espectacular paso de Vršič




Pasamos otra noche en el hostal de Bled con el que ya nos estábamos familiarizando, el encargado del hostal, un joven-extrovertido-homosexual esloveno nos explicó el tour que suelen hacer organizado. Nosotros le explicamos que queríamos hacerlo por nuestra cuenta y aun así nos ayudó con el recorrido. El pronóstico del tiempo no era el mejor pero decidimos hacerlo. Ya estábamos recuperados del estómago aunque todavía seguíamos sin mucha hambre, ya llegaría.
El recorrido empezaría en Bled y terminaría en Bled, es decir, sería una vuelta en círculo por los Alpes Julianos pasando por el paso de Vršič ayudándonos de un truco que nos contó el chico del hostal para no hacer la vuelta a Bled por un camino demasiado larga, luego os cuento.

Y nos colamos en Austria, ups

Saliendo de Bled lo primero que hicimos fue equivocarnos de camino y meternos en la autopista que va dirección Austria, para más desgracia tuvimos que pagar el peaje (6€) que hay para pasar un largo túnel. Como dice el dicho de” no hay mal que por bien no venga” pudimos descubrir de esta manera la localidad de Faak am See y su bonito gran lago, equivocación que aprovechamos un rato antes del entrar de nuevo a Eslovenia por el elevado puerto de Wurzenpass pasando antes por pequeños pueblos austriacos. Este paso es gratuito.

Planica y sus saltarines

Antes de adentrarnos en el paso de Vršič nos dirigimos a Planica, muy cerca de la frontera con Italia, donde se encuentra una pista de saltos de esquí, uno de los deportes más importantes y populares de Eslovenia. Estaban de obras ya que se estaban preparando para la temporada de invierno aunque también existe la modalidad de saltos sin nieve… Nos metimos en el bar que hay por allí de los saltarines y pudimos descubrir de mano del dueño del bar este curioso deporte. Eslovenia es el típico país que siempre saca medallas en esta modalidad y aquí se prepara a la mayoría de estos campeones. Dio la casualidad de que había un grupo de jóvenes enfundados con el traje para saltar y preparándose para ello. Parece que la mayoría de gente en Eslovenia habla inglés.

Zelenci, nacimiento del rio Sava Dolinka

Tras esta curiosa visita a Planica nos fuimos a Zelenci a hacer un minitrek, en este lugar se encuentra el nacimiento del rio Sava Dolinka, un afluente del gran río Sava, este río posee un agua de un color espectacular. Una pequeña reserva natural para la gente que le guste ver pájaros y andar en la naturaleza, el acceso es desde la carretera parando cerca de un restaurante, personalmente es una parada que nos podíamos haber ahorrado.
Para empezar con el paso de Vršič pasamos por la ciudad-vacaciones-de-esquí de Kranjska Gora, un pequeño lugar que posee de vistas privilegiadas que hace una gran base para descubrir los Alpes Julianos. Nosotros paramos para comprar algo de comida, informarnos en el centro de información sobre el paso de Vršič, el tiempo empeoraba por segundos pero allá que íbamos.

Kranjska Gora
Droga en un supermercado esloveno

Antes de empezar con el ascenso paramos en el bonito lago glaciar Jasno donde parecían que estaban grabando alguna película o serie. El lago rodeado de montañas, arena blanca y frondosos bosque de pinos causaban una tranquilidad absoluta. Naturaleza en puro estado.

Lago Jasna

Paso de Vršič

El paso de Vršič es una carretera alpina que conecta Kranjska Gora con Bovec que se encuentra al otro lado de las montañas. Toda una virguería de carretera ingeniada durante tiempos de guerra con Italia por los rusos y austro-húngaros, construidos por prisioneros de guerra rusos. Durante su construcción muchos fueros los rusos que murieron en estas montañas a causa de una avalancha, acabando con la vida de unos 400 trabajadores en el año 1916. El puerto es de unos 50 km de largo con innumerables curvas pasando por una altura de 1600 metros de altitud se nos presentaba todo un paseo hasta llegar a Bovec.
Empezamos a subir curvas cerradísimas con mucha pendiente pero con una carretera más que aceptable con el suelo adoquinado para evitar derrapes. La primera parada fue la capilla rusa donde de los trabajadores rusos que murieron a causa de la avalancha fueron sepultados. Una capilla diferente a las demás que bien merece la parada. Se encuentra a una altura de 1100 metros y el fresco de empezaba a notar.

Capilla rusa

La subida se endurecía, por el camino nos cruzamos con un restaurante en el que paramos para comer un goulash con carne de ciervo tremendamente bueno y a buen precio. Luego lo lamentaríamos ya que nuestro estomago no estaba todavía recuperado del todo. En el restaurante solo se encontraba una mujer que parecía no esperar a nadie pero que nos recibió con los brazos abiertos. El paisaje era sobrecogedor con montañas por todos sitios.

Lugar donde paramos a comer

Cerca del restaurante subiendo un poco más nos encontramos con un mirador hacia las tremendas montañas que se insinuaban por el alrededor, digo insinuaban porque la mayoría estaban tapadas por una capa de nubes, empezaba a llover y a llegar la niebla. En una de las montañas se puede ver una cara formada por roca que pudimos reconocer, no hubiera estado mal haberla visitado de cerca aunque para ello creo que hace falta un largo trekking, mirad la foto.

Fuente: http://www.gonback.com


La leyenda cuenta que se trata de una chica llamada Ajdovska deklica que es según la leyenda la cara de una chica que predecía el destino de los recién llegados a la región, y una de sus predicciones hizo que se convirtiera en piedra. Te quedas un rato buscándola pero al final la encuentras

Llegando a los 1611m que es el punto más alto, nos bajamos del coche para ver si podíamos sacar fotos del paisaje pero desgraciadamente solo se veían algunos picos a ratos y poco más. El tiempo  era horroroso, lo peor que te puede pasar si pasas por aquí. Empezaba a llover cada vez más fuerte y la bajada se presentaba peligrosa con tanta curva, iríamos a paso de tortuga para evitar un trompo en esas curvas.

Algo se veía...
Cielo tapado desde un mirador
Tras bajarnos en varios miradores por el camino sin mucha suerte llegamos ya a la otra parte del paso. Nos llevamos una sorpresa, veíamos por primera vez el rio Soča, un río que nos acompañaría gran parte del tiempo desde ese momento. Este río tiene algo especial, el agua es agua cristalina y su color es algo de otro mundo, como si agua de Hokitika Gorge se tratara.

El rio Soča

Pudimos ver los rápidos desde sus puentes colgantes de madera que estaban que se caían a cachos, es típico en verano hacer kayak en este río. Es uno de los ríos más bonitos que vi cosa que no me esperaba en absoluto, a falta de paisaje por las nubes si pudimos disfrutar de las vistas de este bonito río. Una vez en Bovec, nos dimos una pequeña vuelta por la ciudad, otra ciudad base para descubrir esta parte de los Alpes, sobre todo para disfrutar del río Soča.

Danger
Llegando a Bovec
Siguiendo hasta la localidad de Most Na Soča hicimos el truco del que os hablé al principio del post. Allí mismo nos encontramos con un lago de color irreal, un azul muy diferente de a lo que estamos acostumbrados  a ver.

Most Na Soča 
El truco se trata de un tren de mercancías que hay entre esta localidad y el lago Bohinj que también tiene el servicio de llevar coches. Así que como si de un carricoche de un parque de atracciones se tratara, subimos el coche y quedándonos dentro de el junto a otros 4 coches empezó el show. El tren fue entre montañas de todos los tamaños y infinidad de túneles que estaban en total oscuridad, la experiencia fue sin duda lo mejor del día. A quién se le ocurre hacer algo así por medio de las montañas? Estoy seguro de que no ha sido tarea fácil. De esta manera llegamos a Bohinj en una hora más o menos y desde allí nos fuimos a nuestro hostal a Bled donde dormiríamos por última vez antes de irnos a la costa eslovena, Piran.

Subidos en el tren



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Post anterior del viaje: Eslovenia: Bled, la joya eslovena