14 de mayo de 2014

Eslovenia: Piran, los eslovenos también tienen costa


Piran
Nos despertamos por quinta mañana consecutiva en el mismo hostal de Bled, como si de nuestra casa se tratara. Muchos fueron ya los que pasaron por la habitación pero ninguno se quedó más de dos noches. Idas y venidas de viajeros y turistas, gente que conoces durante un rato o algunos días con los que algunos crearas un good feeling que incluso os pediréis los contactos y con otros ni os mirareis a la cara. Casi siempre la misma conversación: de donde vienes, a donde vas, dar consejos, recibir consejos ... lo normal si no conoces a esa persona y quieres entablar una conversación. Así vemos pasar el día a día en un hostal.

Tomamos nuestro desayuno y partimos un viaje hacia la costa eslovena, sí, Eslovenia también tiene costa aunque no lo parezca. Un pequeño trozo entre Italia y Croacia que han dejado para disfrute de los eslovenos. En este pequeño trozo se encuentra Piran, una pequeña ciudad perfecta para conocer esta parte diferente de Eslovenia.

El camino fue estupendo. La carretera no puede ser mejor, ya lo comprobaríamos anteriormente en este viaje así que ya no era sorpresa. Nos liamos un poco y nos metimos por otras ciudades costeras como Izola y Koper, esta última por ser conocida como "el puerto de Eslovenia".

Llegada a Piran, casi metidos en la boca del lobo

Nuestra sorpresa al llegar a Piran fue mayúscula. La ciudad estaba cerrada al tráfico y solo pueden entrar residentes. Te obligaban aparcar en un gran parking que hay en la entrada de la ciudad el cual costaba por hora una fortuna. Nosotros teníamos la intención de pasar una noche por allí pero no nos lo ponían fácil. Por cabezonería nos fuimos de allí y pensamos en ir al pueblo más cercano y aparcar allí. Vimos autobuses de linea entrar y salir de la ciudad así que imaginábamos que habría algo cerca. Tras seguir la costa en la otra dirección vimos que había otras pequeñas localidades para turistas de playa pero todo de pago para aparcar. Preguntamos en una gasolinera donde se podría aparcar gratis y nos dio la solución, ir hasta Lucija. Seguimos hasta que encontramos una gran explanada en Lucija donde se podía aparcar gratuitamente, ¡yes!. Justo al lado había una parada de autobús que nos llevaría a Piran, ¡yes! Quizás 10 o 15 minutos de distancia, mejor eso que pagar 20 € de aparcamiento o quien sabe cuanto hubiera sido. Preguntamos a una mujer como funcionaba lo del autobús y nos dio un buen consejo, comprando el ticket en un kiosko nos salia mucho más barato que comprándolo en el mismo autobús así que eso hicimos, 60 céntimos el ticket, ¡yes!

Esta vez sí, llegada a Piran

El autobús nos dejaría en la misma plaza principal de Piran. Desde allí buscaríamos el hostel que habíamos reservado la noche anterior, no fue fácil ya que hay unas calles estrechísimas, paralelas entre sí y el hostal no tiene ni cartel, lo encontramos por el número y por casualidad. Parecía más bien una casa y dudamos si sería allí hasta que salió una chica preguntado si eramos nosotros los que habíamos reservado para esa noche. Esta vez teníamos habitación privada, cutre y enana pero habitación al fin y al cabo. Teníamos el lujo de hasta tener televisión. Como siempre, buscando el precio más bajo para dormir.

La casa mata era de varias plantas y teníamos cocina una planta más baja. Era una casa más como todas las demás que había en esa calle tan estrecha, nos sentíamos en las entrañas de Piran. Hasta saludábamos a nuestros vecinos locales asomados por la ventana. A veces prefiero esto a estar en un lugar de lujo con solo turistas alrededor, te sientes más bicho raro.Pasamos de salir lloviendo, con chaqueta esa mañana en Bled a estar en mangas cortas y con sol en Piran.

La primera sensación que nos llevamos de Piran fue la de estar en un sitio muy diferente del resto de Eslovenia, nada tienen que ver lugares como Ptuj, Maribor o Bled, esto era más bien Italia. Por algo la llaman la mini-Venecia, si lo sé... cuantas ciudades son llamadas la Venecia de... (inserte ciudad con canales)?. Pero esta vez era diferente, no son los canales si no la arquitectura gótica veneciana. Piran es uno de los puertos venecianos mejor conservados del mar Adriático. Eso sí, nos avisaron que en temporada alta es un hervidero de turistas-rojo-cangrejo-pago-todo y que lo ideal es visitarlo en primavera u otoño. En cualquier caso venid conmigo, os la enseño:

Un poco de historia...

Se dice que Piran viene de la palabra pyr – fuego en griego- ya que en la punta de esta península se utilizaba un fuego-señal para los barcos que llegaban hasta el puerto de Koper. En época romana fue ocupada por estos -como casi todo de por aquí-. También ha pasado por manos de bizantinos, eslavos, francos y evidentemente: venecianos que estuvieron en poder desde el sigo XIII que fue el periodo en el que esta ciudad más prosperó y de la que se mantienen los edificios más representativos de Piran hoy en día. La plaza principal -Tartinijev Trg- es uno de los mejores ejemplos.

De visita por Piran

No hay mejor inicio para conocer la ciudad que su acogedora plaza (trg) de forma ovalada de Tartinijev. El suelo blanco totalmente pavimentado de mármol aguanta el paso de la mayoría de los visitantes que vienen a Piran. En esta plaza encontramos la oficina de turismo que es un bonito edificio, la iglesia de San Pedro de 1818, la casa la familia Tartini y más centrada en la plaza esta la estatua del violinista compositor local Giuseppe Tartini que murió en el 1770.

Plaza Tartinijev
Al fondo a lo alto se puede ver la alta catedral de San Jorge a la que iríamos más tarde. En la misma plaza se encuentra el Ayuntamiento y los tribunales. También dimos con la llamada casa veneciana, una casa rojiza llamativa de clara arquitectura gótica veneciana. La plaza es un constante ir y venir de gente sobre todo porque en ese momento había una especie de mercado de manualidades, las mujeres vestían de época en sus múltiples puestecillos.

Tartijinev
Ayuntamiento de Piran
Teníamos ganas de mar así que nos fuimos directos a su paseo marítimo pasando antes por su pequeño puerto lleno. Como esperábamos se trataba de un lugar claramente turístico con su cantidad de restaurantes y puestos de helados. No hay arena y en el mar te puedes meter mediante unas escaleras que han puesto como si de entrar a una piscina se tratara, había bastante gente bañándose, el tiempo era bueno.

Puerto de Piran
Vistas desde el paseo maritimo
Escultura por el paseo marítimo de Piran

Al fin y al cabo en ese momento fue un agradable y tranquilo paseo junto al mar, el paseo marítimo de Presernovo Nabrezje tiene su aquel. Piran es una pequeña península que termina en punta así que fuimos hasta ella. Aquí podéis ver de lo que os hablo.

Fuente: www.slovenia.info
Piran en miniatura
Para comer decidimos hacerlo en un restaurante del paseo así que paramos en uno que nos pareció decente y mas o menos barato. Fue la peor decisión en mucho tiempo, para una vez que decidimos comer en un restaurante y nos toca esto. Pedimos pescado y casi estamos una hora esperando el plato, UNA HORA! Al parecer no eramos los únicos y algunos de los clientes no tuvieron nuestra paciencia y se fueron. Todo eran caras largas.

En la punta se encuentra la iglesia San Clemente que no es nada del otro mundo y el nuevo Faro de Punta, normalmente donde se encuentra San Clemente se encontraba el faro antiguo de la ciudad a la que Piran debe su nombre.

Desde la punta nos metimos por sus estrechas callejuelas laberínticas para llegar hasta la plaza (trg)
Maja. Aquí nos encontramos con esta imagen curiosa; un ángel sujetando una cañería de desagüe... cuanto menos original.Esta plaza fue en su tiempo centro de Piran hasta la Edad Media.y en el centro de ella se encuentra la cisterna, una construcción del siglo XVIII para reservas de agua dulce fluvial.

Típico callejón de Piran
Ángel sujetando un desagüe
Apartamentos en la plaza Maja


Catedral a la vista
Subiendo una cuesta pegada a la otra parte de la península pudimos subir hasta las murallas de la ciudad, aunque esta parte no salga en la guía lonely planet, lo recomiendo ya que para nosotros fue lo mejor de toda la visita a Piran. Para entrar a las murallas hay que pagar el módico precio de 1 €. Las vistas desde estas murallas son preciosas sobre la península de Piran, se puede apreciar como esta todo amontonado sobre una pequeña península, al tener las calles tan estrechas la sensación que te da es como si todas las casas estuvieran amontonadas juntas.

Murallas de Piran
Vistas desde la muralla
Partido de fúbol con vistas
Al otro lado de las murallas empezó un partido de fútbol que podíamos ver perfectamente, no está mal jugar con estas vistas. También se podía ver mas de la costa eslovena y el precioso color del mar. Todo un acierto el haber subido hasta allí aunque cueste un poco de esfuerzo. Tras relajarnos disfrutando de las vistas en las murallas fuimos al último lugar que nos faltaba por visitar. Esta no era otra que la catedral de San Cristobal de estilo renacentista y barroco. El Baptisterio y el campanario de la catedral del 1600 también se encuentra en este lugar. Al campanario también se puede subir para tener vistas pero estaba cerrado en ese momento, de todas formas en esa plaza que está situada en lo alto de la ciudad se pueden tener también bonitas vistas al mar y a la plaza Tartinijev.

Murallas desde la catedral
Plaza Tartijinev desde arriba


Campanario de la catedral
Un descanso de vuelta en el hostal y salimos de nuevo a un breve paseo para ver Piran por la noche donde todos salen a cenar. Nosotros tuvimos una buena cena pero hecha en el hostal, hay que aprovechar cuando nuestro alojamiento dispone de cocina, es una de las mejores formas para ahorrar.


A la mañana siguiente Perrine se fue a correr temprano y yo me quedé en la cama, soy andaluz, que le vamos a hacer. Esa misma mañana saldríamos de Piran para ver más cosas del país, esta vez echaríamos el día visitando las cuevas de Scokjan y el castillo de Postojna para acabar durmiendo en la capital Liubliana.




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