27 de septiembre de 2014

Serbia: Belgrado, la ciudad blanca


Belgrado, la capital de Serbia. El eje de la ex-Yugoslavia y el más odiado en los Balcanes. Conocidas por ser una de las más fiesteras de Europa. Nos adentrábamos en el otro bando para conocer la historia y opiniones desde otra perspectiva, otra versión diferente de los países por los que ya pasamos anteriormente, Eslovenia, Croacia y Bosnia y Herzegovina.

Llegábamos por la mañana desde Tuzla de donde salimos a las 6 de la mañana llegando a las 10 en un trayecto no muy cómodo, íbamos más personas que asientos y tuvimos que ceder el nuestro a ancianos que iban entrando en las múltiples paradas rumbo a Serbia, esta cortesía es de idioma internacional. La frontera no fue ningún problema, rápido y eficaz. Tras mucha montaña entramos de repente en un altiplano como si de Flandes se tratara, aquí todo es plano, no se divisan montañas en el largo horizonte. El cambio con Bosnia fue grande, la periferia de Belgrado nos recibía con grandes edificios modernos y el tráfico era abundante, se notaba que entrabamos en una gran urbe, 

Aquí tampoco nos esperaba nadie en la parada de autobús pero esta vez si nos encontrábamos en el centro, lo malo es que nos encontrábamos en la parte baja de la ciudad y lo bueno estaba por arriba, había que ir con las mochilas por las cuestas. Encontramos el hostal que habíamos reservado esta vez la noche anterior, la situación era buena pero el hostal en sí era la casa del horror. Ya notamos un aire dejado del hostal cuando nos recibió la "hippie-recepcionista", lo confirmamos al ver toda la mugre del cuarto, la cocina y lo viejo que estaba todo. En una cama de pinchos de un faquir se estaría más cómodo que en el colchón que teníamos, además, compartiríamos habitación con nuestras amigas las "cucas", el olor a tabaco y otros viajeros sufridores como nosotros, eso sí, el precio era bajo bajo algo bueno tenía que tener ¿no?. Una noche tendríamos que aguantar antes de irnos a otro hostal, ya estaba pagado. Queríamos salir cuanto antes de allí y pasar el día conociendo Belgrado que al fin y al cabo es a lo que habíamos venido. Por cierto, el nombre del hostal es "New morning".

En seguida, a unos pasos del hostal, estábamos en pleno centro de la ciudad, en la misma rambla de Belgrado donde en ese momento pasaba una marabunda de personas, la conocida calle peatonal Knez Mihailova

No sabía bien que esperarme de Belgrado pero no era esto lo que tenia en mente, no preguntes que tenía que tampoco sabría decirlo. Serbia no es un país turístico y no hay mucha información, no sale mucho en los medios ni en los blogs de viajes. Es un país mayormente obviado en los itinerarios por los Balcanes, fue algo nuevo para mis cinco sentidos, todo esto hizo que me atrajera todo mucho más. Sin turismo de masas todo son ventajas para el viajero.

El famoso hotel Muckha
Por aires acondicionados no será...

Templo de San Sava


Al verla de lejos ya nos puso los pelos de punta, una bestialidad arquitectónica en mitad de la ciudad que sobresalta a todo el que lo ve, bestia no por ser fea si no por lo grande que es. Es una iglesia ortodoxa que está todavía en obras en su interior, al menos así estaba a finales de 2013. Es la iglesia ortodoxa más grande de Europa y una de las más bonitas. Su nombre está dedicado al señor Sava que es conocido por ser el fundador de la iglesia ortodoxa serbia y por ser un personaje importante en la época medieval. 
Por su alrededor había ambientillo, vendían comida, souvenirs y pesados que te intentaban vender sus productos a toda costa, nos quedó claro de que es uno de los edificios más turísticos. Sacamos fotos desde todas las perspectivas, siempre buscando la mejor foto, si no lo hacemos no nos vamos tranquilos. Su interior fue una decepción, estaba totalmente en obras y hasta había una pedazo de grúa en su interior. Seguro que queda pico bello cuando la terminen, de eso estoy seguro.

Templo de San Sava
Frescos del templo

Uno de sus muchos parques
No lo llevábamos fácil con el idioma y no porque los serbios no hablen inglés que eso en este país lo llevan bastante bien sino por el cirílico que está por todos lados como única pista. Si ya nos costaba seguir los idiomas eslavos durante el viaje esto era ya el remate, Perrine lo llevaba mejor que yo ya que se estudió un poco los equivalentes de los signos cirílicos, importante para saber en que calle nos encontrábamos...

Visitamos los palacios gemelos presidenciales (el antiguo y el nuevo), la biblioteca nacional, algunos parques... Belgrado tiene mucho que ofrecer.
En el palacio presidencial coincidimos con un cambio de guardia, el siempre gracioso cambio de guardia. Esta vez estábamos solos y no como nos pasó en Budapest o Londres que estábamos con 100 turistas más, esta vez el cambio fue un show privado para nosotros dos.

Aquí pudimos ver el cambio de guardia
Calle principal de Belgrado

Edificios representativos de Belgrado

Otro de los edificios impresionantes de Belgrado fue otro edificio religioso, como casi siempre en cada religión y país. Situado en el parque Tasmajdan, este edificio es la bonita iglesia ortodoxa de San Marcos de característico estilo neo-bizantino. Un placer para los ojos.
La religión predominante en Serbia es la ortodoxa, pasamos por países católicos de Eslovenia y Croacia, por el país de mayoría musulmana de Bosnia y Herzegovina y llegamos a un país ortodoxo como es Serbia. Por diversidad de religiones no será... los Balcanes es un cruce de caminos tremendo.

Iglesia ortodoxa de San Marcos
Cada angulo es bueno para hacer una foto

Una de las cosas que más sorprenden de esta ciudad son sin duda sus edificios bombardeados que milagrosamente aún se mantiene en pie y que están en mitad de la ciudad como si nada hubiera pasado. Estos edificios fueron bombardeados durante el año 1999 a manos de la OTAN para de esta manera parar los pies a la República Federal de Yugoslavia (Serbia) con su guerra contra Kosovo. El país fue bombardeado durante varios meses sin pre-aviso y sin la autorización de la ONU. Declarado por muchos como crimen de guerra y cuestionado por su legalidad

El tema con Kosovo aun está muy presente y aún existen reyertas en el norte de Kosovo, lugar al que recomiendan no ir, no se debería intentar cruzar a Kosovo por esa frontera, lo mejor es hacerlo por Macedonia o Albania
Por Belgrado se podían ver cartelitos por todos sitios con el mapa de Kosovo y unas letras en cirílico que no entendíamos, siento curiosidad por lo que ponía, no me atreví a preguntarlo, la cosa está caliente como para removerlo.

Edificios bombardeados por la OTAN
Edificios bombardeados por la OTAN
Carteles por toda la ciudad con el mapa de Kosovo

Fortaleza Kalemegdan


Dejando temas de guerra aparte -aunque difícil estando por los Balcanes- seguimos visitando lugares importantes de la ciudad. Para el atardecer nos recomendaron ir a Kalemegdan, la fortaleza que hay cruzando toda la calle de las tiendas, lo dejamos para venir al atardecer.
Fue la mejor recomendación que nos podían haber hecho de Belgrado, las vistas desde la fortaleza son maravillosas y con el atardecer aún mejor. Antes de sentarnos a verlo pudimos ver un poco de la fortaleza que está bastante bien conservada. No estábamos solos, parece que es algo muy común de hacer para los serbios. Desde éste mirador se puede ver la confluencia del río Sava y Danubio.

En el interior de la fortaleza hay un mausoleo donde yacen personajes importante de la Yugoslavia socialista, también se pueden ver tanques y maquinas de artillería por su césped.

Por el interior de la fortaleza


Vistas desde Kalemegdan

Momento salto-silueta

Una de las salidas/entradas a la fotaleza
Tras el atardecer y prácticamente de noche nos fuimos directos a las afueras de la fortaleza a coger una especie de free tour del que nos informaron en la oficina de turismo, tuvimos que registrarnos allí con nuestros nombres para apuntarnos. El free tour trata de un tranvía que va por toda Belgrado en redondo y en el que hay un guía serbio con un micrófono con perfecto inglés explicando todo lo que se ve. En él solo estábamos nosotros y 3 chicas catalanas que hacían su balkan-trip-express. El tour fue muy interesante y con él aprendimos mucho de la ciudad, curiosidades que nunca la habríamos sabido de otra forma, altamente recomendable y gratuito.

El tranvía en cuestión
El guía en acción
Para cenar nos fuimos a la zona más famosa para ello, la calle se llama Skadarlija y en ella puedes encontrar muchos restaurantes de lo más atrayentes y a buen precio. El ambiente en esta calle es muy especial al igual que el decorado, conocida como la calle de los artistas y bohemios, se pueden ver obras de artes en las fachadas de los edificios y gente tocar música, fue uno de los lugares más curiosos de ver en Belgrado. Como no podía ser de otra forma paramos en uno de los restaurantes donde comimos a un precio de risa bajo la luz de las velas.

Uno de los restaurantes de Skadarlija
Edificios pintados, el arte de la calle Skadarlija
Skadarlija

Zemun


Al otro día nos fuimos a conocer Zemun, un barrio muy acogedor de Belgrado que antiguamente era un pueblo en sí y que fue absorbido por la expansión de la capital. Para llegar hasta aquí cogimos un autobús preguntando a la gente en la calle, tuvimos que comprar el ticket de antemano. Hacía un domingo con un tiempo fabuloso y una tranquilidad palpable . El sol radiante invitó a la gente a recorrer este bonito paseo marítimo que va junto al río. Desde el paseo junto al río de donde se tenían bonitas vistas del río Danubio fuimos directamente a la torre de Gardos para tener las mejores vistas sobre Zemun. No nos decepcionó cuando llegamos ahí arriba aunque no nos esperamos tener que pagar para ello, nos costó unos dos € al cambio el poder entrar.

Bajamos por el centro donde tenía lugar un mercadillo en su plaza principal. La gente hacía sus compras y nosotros pudimos observar el día a día de los serbios. Pudimos comer algo por allí en uno de sus puestecillos y partir de nuevo al centro de Belgrado. Fue una visita tranquila y recomendable, perfecto para tener otra perspectiva más autentica de lo que es Serbia. Pudimos disfrutar de ser prácticamente los únicos extranjeros, algo que siempre es de agradecer.

Tranquilidad por Zemun
Torre de Gardos en Zemun
Vistas desde la torre a Zemun y al río Danubio
Zemun

Esa noche dormiríamos en otro hostal mucho mejor que encontramos en la calle Knez Mihailova. Una diferencia abismal en calidad y sin embargo no por un precio mucho más alto, a veces merece la pena pagar unos € más y estar algo más cómodos, aunque sea para un viaje largo como el que estábamos realizando. Seguíamos en Belgrado pero iríamos un día ida y vuelta a la cercana ciudad de Novi Sad, lugar recomendado por muchos que teniamos ganas de conocer. Belgrado pos agradó por su vida y por su gente alegre-mediterránea aunque no estén bañados por este, un imperdible en cualquier ruta por los Balcanes para colocar todo mejor en su sitio.





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