9 de noviembre de 2014

Albania: Shkodra, entrada a un nuevo mundo






Tras unos magníficos días en Montenegro nos mudábamos de país, seguíamos nuestro itinerario balcánico y esta vez le tocaba el turno a Albania.
Si hay un país que tenia muchísimas ganas de viajar cuando planeamos este viaje, ese era Albania, un país que me llamaba muchísimo la atención por lo desconocido que es y por lo que me habían contado. Un país que ha estado aislado del exterior tanto tiempo por el comunismo tenía que guardar mucho y diferente en su interior.



Castillo Rozafa en lo alto de la colina entrando en Shkodra
Otro estilo de vida
Para llegar hasta Shkodra -ciudad que da nombre al lago que comparte con Montenegro- tuvimos que coger un autobús de Podgorica hasta Ulcinj, ciudad montenegrina fronteriza con Albania ya que no hay buses directos desde Podgorica AlbaniaUlcinj se puede decir que es prácticamente albana ya que la mayoría de habitantes son de ese país. Ciudad de conflicto entre Albania y Montenegro por el polémico reparto del territorio. 

Aquí todo ocurre en la calle
"Pal" trabajo
En Ulcinj nos dio tiempo a darnos una pequeña vuelta esperando el autobús a Shkodra, nos pareció una ciudad interesante, tiene una fortaleza y una costa muy bonitas, este lugar es destino de vacaciones para muchos albanos. Hasta en los bares ya nos dimos cuenta que se hablaba otra lengua, parecía que ya no estábamos en esos países de lengua eslava por los que habíamos pasado (Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia y Montenegro). Los hvala pasaron a ser faleminderit -gracias- y los dobre dan pasaron a miredita -buenos días-. ¡Que diferente es la lengua albana de las demás!

En el autobús dirección Shkodra que compartíamos con algunos otros viajeros que conocimos en la estación llegamos hasta la frontera por un camino que fue por mitad del campo por una carretera olvidada por ambos países. En el puesto fronterizo pararon el autobús y le hicieron un exhaustivo control con perros incluidos pero sin ningún problema pudimos proseguir con nuestra ruta. El paisaje de Albania se tornó en otro mundo, un paisaje decorado con personas diferentes, más desordenado, más tradicional y mucho más -visiblemente- pobre (junto a Moldavia es el país más pobre de Europa), más Asia, empezábamos un viaje de lo más excitante.


Aquí el que no tiene Mercedes tiene Volkswagen, no importa lo viejo que sea, la cuestión es tenerlo
Al bajarnos del autobús ya en Shkodra - Shkodër-  se nos acerca un hombre sin pelo que nos da la bienvenida y nos pregunta si buscamos alojamiento. Escuchamos su oferta y le seguimos porque nos parecía bien. Es una pareja de hermanos que acaban de abrir un hostal muy céntrico. Todo es muy nuevo y limpio y somos los únicos inquilinos, no hay duda, nos quedamos. En Albania el tema de alojamiento es más caro que en los países que habíamos estado anteriormente de los Balcanes, algo inesperado, sin embargo el precio de la comida y demás es menor.

Cambiamos los € que tenemos a una nueva moneda para nosotros, la moneda en Albania es el lek. Vaya lío de monedas teníamos ya, mi carterilla era un museo de divisas, ya no sabía con que pagar.


Bandera albana
Tras arreglar todo, nos vamos a conocer la ciudad. Shkodra es una de las ciudades más antiguas de Europa y de las más importantes de Albania. Nos gusta lo que vemos por la calle, parece que hemos viajado en el tiempo. Aquí se vive en la calle, hay alboroto, hay vida, hay lo que se ve en países asiáticos, ese desorden que tanto atrae al viajero. 


Abre la ventana que avive la mañana al cuarto y la cocina
Aunque en Shkodra no haya mucho que ver, no importa, fue ideal para empezar a comprender este país. Lo más bonito de la zona seguramente sea la zona del lago pero está un poco apartada, al igual que el castillo en lo alto de la colina llamado Rozafa. No teníamos tiempo para ello, este día lo aprovechamos para patearnos Shkodra de arriba abajo y descubrir sus edificios, gente, gastronomía y sus enormes mezquitas. Su calle más famosa es la llamada Pjaca, con una gran variedad de restaurantes con precios muy bajos a parte de tiendas y otros locales que mantiene a gran parte de la población de la ciudad cruzandola constantamente. La estatua de Madre Teresa de Calcuta está justo al principio de la calle, muchos creerán que Teresa de Calcuta es india, como yo creía, pues resulta que nació en Skopje (Macedonia) aunque toda su familia era albano-kosovar que residía en Shkodra. Junto a ella se encuentra la gran mezquita Sheik Zamil Abdullah Al- Zamil. Más adelante en una de las calles paralelas también se puede ver la influencia de otras religiones con la catedral franciscana y ortodoxa.


Mezquita Al-Zemil
Con Maria Teresa de Calcuta
Mezquita  Al-Zamil en pleno centro de la ciudad
Teatro Migjeni
No importa la edad, aquí todos en bici
Calle más centrica de Shkodra, Pjaca
Un detalle del que nos dimos cuenta es de que como en otros paises musulmanes, la presencia masculina es lo que más predomina en las calles y bares, nos recordó un poco a Marruecos en ese aspecto. Albania sufrió un régimen comunista muy estricto, un estado que se declaró laico y que destruyó gran parte de su patrimonio religioso, muchas iglesias y mezquitas fueron totalmente destruidas, todavía quedan restos de ese régimen tan nefasto para el país. Ahora es un país musulmán aunque la religión en este país aún no es un factor demasiado importante.


Otra de las mequitas
Es raro, pero en Albania aprendimos a hablar más italiano. Y es que en Albania, una gran parte de la población lo habla, casi toda una generación emigró a este país que tienen cruzando el Mar Adriático. Muchos han vuelto a su país por la crisis que también vive Italia ahora mismo y por la mejoría de Albania en cuanto a empleo y nivel de vida. Es gracioso nos podamos comunicar con gente mayor, a falta de inglés, el italiano es mas o menos comprensible para los hispanohablantes, fue una ventaja que aprovechamos bien. Además, la simpatía de los albanos es todo un placer y son de fácil conversación, son muy mediterráneos y eso se agradece mucho

Se siente, el lago esta cerca...
Calle Pjaca
Ya en el hostal, uno de los hermano dueños del hostal estuvo ayudandonos con nuestras preguntas, le estuvimos preguntando consejos de que visitar en Albania aunque llevaramos una idea preconcebida. Nos confirmó la idea de ir a las montañas del norte del país en un viaje ida y vuelta de Shkodra sin las mochilas grandes (que podíamos dejar en el hostal), solo con la pequeña para dos días, sería una aventura por lugares montañosos y perdidos de la mano de Dios. Salíamos al día siguiente en un taxi compartido hacia Koman, donde empezaría la aventura.




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