8 de noviembre de 2015

Subiendo al punto más alto de Polonia, ruta a la cima del Monte Rysy


Uno de los lugares que más nos motivó a la hora decidirnos por Polonia fue el poder ir a las montañas del Tatras, al sur de Polonia, un Parque Natural que comparte y hace frontera con Eslovaquia. Enamorados de las montañas por culpa de Nueva Zelanda y tras ver fotos por internet hizo que tuviéramos unas ganas tremendas de llegar hasta allí. Nuestro plan de ruta principal era el de ir bajando desde Varsovia poco a poco (a donde llegaba y salia nuestro avión) hasta llegar a Zakopane, ciudad punto de encuentro para el montañismo en el Tatras. Sin embargo, teniendo siempre muy en cuenta el pronostico del tiempo provocó que los planes cambiaran. Si queríamos disfrutar de las montañas con buen tiempo tendríamos que ir directamente desde Varsovia hasta Zakopane, y así hicimos, para subir a tanta altura es importante (para nosotros).que haga buen tiempo.






Fue un viaje muy largo. Llegada por la mañana en avión desde Bruselas con los ojos pegados, tren hacia Cracovia con los ojos de par en par y desde allí autobús a Zakopane con los ojos con la cortinillas ya echadas. Cuando llegamos ya era de noche e íbamos sin alojamiento reservado, qué nos gusta sufrir. Por suerte al llegar a Zakopane, un hombre nos ofreció alojamiento a un precio razonable, fue más fácil que lo habíamos pensado. Ahora solo quedaba ir a cenar (léase: comprar noodles en el supermercado) e irnos a dormir, al día siguiente ya estaríamos subiendo por las montañas como cual cabra loca, había que ir frescos para lo que nos esperaba.

Tuvimos que madrugar mucho para ir hasta el centro de Zakopane que es de donde salen los minibuses que van hasta la entrada del parque natural del Alto Tatras, una hora de trayecto con el sistema de llenar y salir a un módico precio, el minibús se llenó de montañeros, a decir la verdad, casi todos mucho mejor equipados que nosotros. Después de una hora de trayecto ya estábamos en el parking del inicio de la ruta. Aprovechamos allí para comer algo antes de salir, pan y queso que compramos el día anterior en el super combinado con un café de uno de los puestos que hay por ahí. Calorías que seguramente serían quemadas en las primeras horas de ruta.

Para entrar al parque natural hay que pagar unos 5 zloty (1€ y algo céntimos) se hace a través de un control que hay cerca del parking. Un mapa sobre las rutas y una explicación del Parque Natural te dan la bienvenida. Los carros de caballos están a tu disposición para hacer el primer tramo de la ruta pero no cuando llegamos, era demasiado temprano. Nos dio igual, queríamos hacer la ruta desde el principio y terminarlo en el mismo punto solo con el poder que nos dan nuestros cuerpos, ¿lo conseguiríamos? Una panzada de kilómetros nos esperaban. Nos cargamos de valor, me coloqué 'la' mochila,  nos quitamos las primeras capas de ropa y salimos con toda la ilusión de que iba a ser un día para no olvidar, como cada vez que hacemos un trekking de este estilo.



Aquí se pueden ver todas las rutas disponibles, la nuestra es la roja desde el punto amarillo
En nuestras mochilas llevábamos provisiones suficientes en una sola mochila porque había una opción de que durmiéramos en alguno de sus refugios para el día siguiente hacer alguna ruta más, lo malo era que al día siguiente el pronostico del tiempo era el peor posible, pero oye, eso nunca se sabe. Antes de llegar a Polonia planeamos echar 3 días por aquí, algo que teníamos que descartar. Es por eso que decidimos el primer día hacer la etapa reina (Mt Rysy), por si no nos quedaba otro día para ello, o Rysy o nada.

Buenos días Tatras!
El tramo fácil, sirve de calentamiento...
Las vistas se van haciendo cada vez m´s interesantes con el paso de los kilómetros
La primera etapa es larga pero muy fácil, en gran parte en asfalto excepto caminos por escaleras algo más duras que sirven para cortar curvas innecesarias que hace el asfalto, apenas hay cuesta y existen varios puntos con WC, "o sea, ideal de la muerte". Es el tramo que también se puede hacer en carro tirado a caballos, un tramo que llega hasta el precioso lago Morskie Oko en el que hay un refugio con gente preparándose para subir o desayunando algo en su restaurante tipo self-service. Con vistas al lago nos comimos una tortilla liada con algo de pan. 


Refugio del lago Morskie Oko
Morskie Oko


El primer tramo era un hecho, aunque todavía no habíamos empezado de verdad. Las primeras vistas impresionantes ya las teníamos, este lago es pura elegancia, un lugar en el que se puede soñar despierto. Había que seguir para que no nos pillara el toro,  tras una sesión de fotos en el lago emprendimos la ruta que de verdad suponía un reto para nosotros. Bordeamos el lago por la izquierda y seguimos los letreros de Mt Rysy - 3H30 to the top en plano hasta el principio de las escaleras de piedra donde se empieza el ascenso, el rompe piernas y pulmones acababa de empezar. Este tramo es el tramo entre-lagos, se deja el Morskie Oko aunque no del todo ya que se siguen teniendo vistas preciosas de éste desde una perspectiva diferente para llegar al Zcarny Staw pod Rysami un lago que hay a más altura pero igual o más bonito que u hermano. Un lugar ideal para descansar de la, digamos, etapa 2 de la ruta, desde el refugio hasta el segundo lago. Por el camino ya vimos a mucha gente con la legua fuera parados en mitad de las escaleras, ni el más en forma sube todo eso de un tirón. Con paciencia y calma es un tramo posible para casi todos los públicos (hasta el segundo lago), vimos hasta niños subiendo.


Rodeando el lago Morskie Oko

30 minutos para el segundo lago y 3h50 para llegar al pico más alto de Polonia
Vistas del tramo ''entre-lagos''
Descanso merecido en el Zcarny Staw (conocido como Lago Negro) para disfrutar de las vistas, comer un plátano y tomar agua en abundancia.
Para continuar el camino se ha de rodear este segundo lago por la izquierda como ya hicimos en el Morskie Oko. Las vistas seguían siendo preciosas, naturaleza en todo su esplendor.

Gente que dejó su vida en estas montañas
Descansando junto al Lago Czarny Staw con vistas espectaculares al Morskie Oko
Rodeando el ''Lago Negro''
Al rodear el lago podíamos seguir el ascenso, está vez no quedaba ningún lago más de por medio, mirando hacia arriba veíamos gente en miniatura a lo lejos, decía mucho de lo que aún nos esperaba, ¡había que echarle valor!

El próximo objetivo sería coronar la cima de la montaña pero para ello aún quedaban horas y mucho esfuerzo por delante. Poco a poco, con algún descanso que otro y con los pulmones y lengua fuera de sus lugares, llegamos al final de lo que llamaremos 'etapa 3', una zona de descanso antes de empezar con las cadenas. Las cadenas es un medio que han tenido que facilitar para que todo el que quiera pueda subir este camino casi en vertical. Es un poco duro ya que es más largo de lo que te esperas pero poco a poco, con paciencia y las pocas fuerzas  que te quedan tras todo lo subido, se puede conseguir.

Subir por las cadenas, a parte de ser duro para las piernas y brazos, tras un rato era molesto para las manos. Nos dimos cuenta que muchos lo que hacían la misma ruta iban con unos guantes para no tener problemas con las cadenas, algo a tener en cuenta y en lo que no caímos que podía sernos útil. A veces era molesto la cantidad de gente que había por las cadenas, se creaban tapones ya que se comparte la misma cadena para los que suben como para los que ya bajan, si tienes prisa lo tendrás complicado para adelantar a gente que va más lenta que tú, es algo que nos ocurrió a nosotros.


Comienza lo chungo


Tan alto que podemos ver los dos lagos juntos
El tiempo se puso de repente muy muy feo, todo oscureció y las nubes nos rodeaban creando una niebla que impedía ver a dos metros a tu alrededor. Una pena para las vistas y una preocupación porque podía empezar a llover en cualquier momento, eso no estaba en nuestros planes ni en los de el pronostico del tiempo que consultamos esa misma mañana... Ya estábamos cerca de la cima así que no había marcha atrás posible, seguimos hacia arriba aligerandonos un poco por si las moscas.

Subiendo gracias a las cadenas
Tras mucho sufrimiento y horas en ruta saboreamos el sabor de la victoria, ¡estábamos en el lugar mas alto de Polonia! Otro reto conseguido. La gente se agolpaba en la cima haciendo que una simple foto en el punto que marca el lugar más alto fuera tarea casi imposible.
Al otro lado de la montaña hacia un viento infernal, la gente que venía por la parte de Eslovaquia, a pesar de ser algo más fácil que desde la parte polaca, sufrían de ese viento tan fuerte y molesto, tanto que con un descuido te tiraba al suelo, el enemigo número uno para hacer hiking. Tuvimos que cobijarnos para descansar en la cima y abrigarnos con todas las capas que nos fuimos quitando durante el ascenso, aprovechamos para comer algo para reponer fuerzas, el descenso nos esperaba y no iba a ser nada fácil. 

Todas las caras rebosaban de felicidad en la cima al igual que nosotros. La niebla iba y desaparecía permitiendo que viéramos por momentos las impresionantes vistas sobre todo el Alto Tatras, un mar de montañas y lagos impresionante.





Llegó el momento de la bajada, para mi en particular fue incluso más duro que la subida. Fatal para las rodillas y mis ya débiles cuadricéps. Una lección que tengo aprendida sobre el senderismo de montaña, es que todas las vueltas, independientemente de la distancia, se hacen muy muy pero que muy largas. Solo las ganas de terminar es lo que te empuja para terminar. Bajar por las cadenas tampoco fue algo sencillo.

Por fin llegamos al refugio donde caímos redondos, pedimos comida directamente, unos clásicos bigos polacos (col mezclada con salchicha) con una cerveza de medio litro (la que te dan estándar...)

Estábamos tan cansados (más que nada nuestras piernas) que pensamos en coger el carro tirado a caballos aunque no queríamos gastar tanto dinero en ello, de todas formas era demasiado tarde. Poco a poco anochecía y el camino entre el refugio y el parking (de donde empezamos) lo hicimos totalmente a oscuras con la única luz de una linterna llavero que funciona solamente si lo mantienes pulsado constantemente. Este último tramo fue matador e infinito, dimos gracias a todos los dioses cuando al llegar había un hombre gritando para llenar el minibús que nos llevaría a Zakopane. Allí iríamos directamente a nuestra cala en la que dormiríamos como rosas. En total estuvimos unas 10 horas si no calculo mal desde que salimos del parking hasta que llegamos de vuelta al mismo punto.


Busca a Álvaro

Menos mal que no nos quedamos en ningún refugio de montaña, el día siguiente amaneció con mucha lluvia. Nos levantamos más tarde de lo usual y cogimos el autobús que nos llevaba a Cracovia. Fue una experiencia para recordar siempre, uno de esos días que nunca se olvidan que marcaría de por sí este viaje en tierra polacas.



Consejos útiles sobre la ruta:


  • Trae calzado de montaña con tobillera si es posible, hay mucha piedra y cuesta tuerce tobillos.
  • Trae guantes para la parte de las cadenas, nosotros lo echamos de menos.
  • Linterna para la vuelta ya que si haces esta ruta completa seguramente se te haga de noche a la vuelta.
  • Lleva comida contigo, solo podrás comprar comida en el refugio, luego no encontrarás nada por la parte polaca. Agua si es posible repostar durante el camino con agua que cae de la montaña, nosotros lo hicimos.
  • Trae suficiente ropa de abrigo y chubasquero, nosotros empezamos con calor pero arriba el tiempo cambió radicalmente, este consejo se puede aplicar a cada ruta de montaña.
  • Si quieres dormir en el refugio llama con mucha antelación, suele estar casi siempre completo.
  • No dependas de los carros de caballos para volver, tienen horario limitado y no es muy bueno para los pobres caballos.



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