20 de abril de 2017

Puebla y Cholula, iglesias y pirámides gigantes


Nuestra ruta a través de México estaba tomando forma... y nos estaba encantando. 
Íbamos un poco más rápido de lo que nos hubiera gustado, pero teníamos fecha fija para el vuelo que nos llevaría de Cancún hasta Cuba y queríamos ver todo lo que se nos cruzara en nuestro camino aunque fuese difícil y apurado. Queríamos aprovechar el tiempo que teníamos al máximo.

Veníamos con grandes expectativas a Puebla, otro de esos tantos lugares UNESCO que tiene México de los que todo el mundo habla maravillas. Como pasaba con Querétaro, es un estado que comparte el mismo nombre que su capital. En Puebla nos centraríamos en la capital que tiene como nombre completo Heroica Puebla de Zaragoza aunque se la suele conocer como Puebla sin más. Cerca visitaríamos un pueblo colindante llamado Cholula.

Llegaríamos en autobús desde la Ciudad de México (200 pesos/persona) tras unos días muy moviditos por un camino precioso con vistas a los dos grandes volcanes que hay cercanos, el Popocatépetl y el Itzaccihuatl. Teníamos muchas ganas de escalar alguno de ellos pero no es tan fácil ya que por su actividad está muy limitado.

Vistas al volcán desde el autobús dirección Puebla
Si por una cosa es bien conocida Puebla -aparte de sus iglesias- es por su gastronomía, en especial por sus famosas "cemitas".

Tras encontrar alojamiento nos fuimos a la calle a por esa cemita de la que tanto nos había hablado en nuestra ruta por México, qué mejor momento que teniendo mucha hambre tras el viaje. La verdad es que no decepcionó. La cemita poblana trata de una especie de bocadillo -o como dicen ellos, "torta"- hecha con un pan salado generoso cubierto de ajonjolí y relleno de una gran variedad de carnes a la carta, desde pollo a la milanesa hasta carne enchilada. Un buen bocadillo que no te deja con ganas de más. La encontrarás vayas por donde vayas en esta ciudad.




Otro de los 'platos' típicos de este estado son sus tacos árabes, son especiales porque no se encuentran en otro lado, aunque para nosotros no es algo que sea muy diferente ya que se asemeja mucho a nuestros famosos showarmas turcos. Eso se estaba echando de menos a estas alturas del viaje


Estábamos en las vísperas del día de los muertos, el día más especial del país. Todos los negocios y decoraciones en la calle se preparaban para ello. Nuestro vuelo a Cuba estaba reservado un día antes de la gran fiesta, no nos dimos cuenta a la hora de reservar el vuelo, un fallo que no nos lo perdonaremos jamás...una pena.

Lo mejor de Puebla está en visitar su centro histórico que es patrimonio mundial de la UNESCO. Sus calles están bien decoradas con grandes iglesias y calles muy ordenadas con sus respectivas cuadras características de las ciudades coloniales americanas. Algunos de sus edificios son dignos de admirar como la Casa Alfenique y su calle comercial es el nervio principal donde se mueve la gran mayoría de locales. 



Edificios bonitos de Puebla
Casa Alfenique



A continuación escribo un desglose los lugares que más nos gustaron para visitar en Puebla:

- El zócalo es la plaza principal de la ciudad y en ella se puede observar la bonita Catedral de Puebla que es considerada como una de las catedrales más hermosas de América Latina. Desde la plaza también se pueden observar los edificios del Portal Hidalgo y el Portal del Palacio Municipal de Puebla entre otros edificios.



- En la Casa de la Cultura a la cual se puede acceder gratuitamente se encuentra la famosa Biblioteca Palafoxiana que alberga unas 43.000 obras. Nosotros pudimos ver la biblioteca desde su puerta ya que para entrar hay que pagar. Nos pareció muy peculiar recordándonos a la biblioteca que se puede visitar en Amberes en el museo Plantijn-Moretus, salvando las distancias.

- Uno de los lugares que más me gustaron de esta ciudad es el impresionante interior de la Capilla del Rosario en el interior de la Iglesia de Santo Domingo. Su interior guarda una gran sorpresa, una fachada dorada decora todo su interior. Te deja literalmente con la boca abierta. Un hombre en su interior nos contó su historia y los detalles. Una visita imprescindible en Puebla.





- El Callejón de los Sapos es otro lugar interesante para visitar. Una calle donde gente vende artesanías con las casa decorada de diferentes colores. ¡Se ve todo tan ordenado!

- El Mercado del Parián es un lugar peatonal muy colorido donde hay muchos puestos con artesanías y souvenirs con muchas opciones. Es uno de los lugares más visitados por los turistas.




- Justo al lado del Parián te encuentras con una calle acogedora conocida como el Barrio del Artista donde los artistas están sentados pintando cuadros y creando arte en una serie de cuartos que tienen para ello donde venden sus magnificas obras de arte.


Un artista al que pillamos con las manos en la masa.
Barrio de los artistas

Cholula, la gran pirámide

¿Y si te digo que en Cholula se encuentra la pirámide más grande del mundo me creerías? Cuando lo oí por primera vez pensé que se trataba de alguna broma. La verdad es que tiene su truco. Vale, aquí se encuentra la pirámide más grande del mundo pero no la más alta, ese título se lo lleva una en Egipto

La Gran Pirámide de Cholula es la más grande en volumen y en su basamento pero tiene un defecto para el espectador, está enterrada y en lo alto de esta montaña se encuentra una iglesia instalada por colonos españoles. Esto no quita de que aún sea un gran sitio arqueológico del mundo ancestral ni mucho menos. La zona arqueológica se puede visitar sus lugares escavados y hasta puedes entrar en la pirámide por sus túneles subterráneos. Fue digamos la razón principal por la que vinimos a este lugar.

Foto facilitada por Shutterstock
Llegamos temprano desde Puebla en un bus que no tardó mucho. Nos quedamos en su gran plaza principal tan temprano que aún estaba todo cerrado con lo que teníamos el pueblo casi para nosotros solos. Una gran iglesia se alza en su amplia plaza, desde allí es solo un paseo a la zona arquitectónica la cual se ve a lo lejos. Parece que en este lugar se ven más indígenas que pueden hablar náhuatl aunque es una lengua indígena que está quedando en el olvido. 





Por una cuesta vas subiendo poco a poco la montañita en la cual se esconde la gran pirámide. Las vistas se van haciendo cada vez más espectaculares, sobre todo a los dos volcanes que se encuentra no muy lejos de aquí. Cada paso hacia arriba nos hace sentir un poco más pequeños.




La última parte son las escaleras que te llevan a la iglesia que se encuentra en lo más alto de la pirámide. Esta iglesia se llama Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios y está muy bien cuidada, es una iglesia construida con la llegada de los españoles en el siglo XVI convirtiéndose en un lugar de peregrinaje. Pero lo mejor de este lugar no es la iglesia, si no las vistas de los alrededores, sobre todo en un día tan despejado como el que nos tocó. 




Bajando hacia al lado de las ruinas que se encuentra en el basamento nos cruzamos con una vendedoras ambulantes con comida. No lograba identificar lo que era exactamente...¿insectos? ¡Son insectos!
La mujer nos cuenta que son chapulines (saltamontes) fritos de diferentes especialidades. Los había con limón, con chile y con otra cosa que no llego a recordar. 'No puedo perder esta oportunidad' me digo a mi mismo. Compro unos cuantos chapulines con limón para probarlos. La primera sensación al metermelos en la boca es la de asco, están crujientes pero solo encuentro sabor al aceite con el que están fritos. Mi estómago me da un aviso y no me como ni uno más. A Perrine le ocurre lo mismo. Dicen que los insectos pueden llega ra ser saludables por tener proteínas y otras propiedades pero no fritos de esa manera, ese aceite requemado solo nos daría dolor de barriga.


Una vez abajo visitamos todos los restos arqueológicos destapados de la pirámide que tenemos casi para nosotros solos. Descubrimos su patio grande con sus altares, este patio està construido estratégicamente para que se escuche todo. Se puede comprobar dando palmas desde el centro de la plaza, escucharás como una especie de eco que parece el sonido de un pájaro. Es algo común en civilizaciones antigua como los mayas.

Se cuenta que esta pirámide fue creada por los indígenas en honor al dios de las 9 lluvias. El interior del cerro donde se esconde la pirámide no está compuesta solo por una pirámide si no por una serie de pirámides superpuestas una encima de otra. En su interior se han llegado a descubrir hasta 8 kilómetros de túneles subterráneos donde se han encontrado murales como el famoso 'Mural de los Bebedores de Pulque'. Existe la posibilidad de entrar a una pequeña parte de estos túneles y así hicimos, es algo especial.











De las ruinas fuimos al pequeño museo para aprender más de la historia del lugar. Un museo que cuenta sobre parte de la historia de la pirámide y de la colonización española de la zona. Aprendimos de las atrocidades que cometió el extremeño Hernán Cortés y sus soldados en su llegada, esclavizando y torturando a los indígenas que aquí se encontraban. Hasta explican las técnicas de tortura con perros que utilizaban los españoles con imágenes ilustradas. Fue en Cholula donde tuvo lugar en 1519 la llamada 'La Matanza de Cholula' donde murieron entre 5000 y 6000 cholultecas en un 'plis-plas' a causa de una sospecha de represalia de los indígenas contra los españoles. Fue un matar 'por si acaso' que siempre será recordado y que aún escuece. 

Museo de Cholula

Ilustraciones de los españoles torturando indígenas con perros
Tras la visita a las ruinas y al museo nos dio tiempo a visitar un poco del centro de Cholula que estaba más animado que por la mañana y aprovechamos para comer en uno de esos restaurantes que más bien parece que estás en la casa de alguien (y así sea seguramente). El caso es que siempre tienen comida muy rica y muy económica.

Caminamos y visitamos alguna de sus iglesias como el Ex-convento de San Gabriel y otras y vivimos el ambiente que se respira en sus calles antes de volver al hotel nuestro en Puebla.


Ex-convento de San Gabriel



En las calles de México se vende de TODO



Seguramente en el estado de Puebla haya infinidad de cosas que ver pero no teníamos tiempo para ello. Había otros estados a los que dimos prioridad como Oaxaca, nuestra siguiente parada en nuestra ruta mexicana.


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