21 de marzo de 2018

Ruta por la Riviera y la Costa Maya de México.


Tras el especial viaje por Cuba volvíamos a México, donde ya habíamos estado viajando durante un mes antes de salir hacia el país cubano. Esta vez nos íbamos a centrar especialmente en la costa de la Península del Yucatán, famosa por sus playas, sus ruinas mayas y sus cenotes de aguas cristalinas haciendo una ruta por algunos de estos lugares que se dispersan por toda la costa hasta llegar a Belice. Al norte se encuentra la Riviera Maya y más al sur pasa a llamarse la Costa Maya, es fácil confundirse entre las dos. Es una ruta que mucha gente realiza en coche alquilado ya que no es complicado conducir en esta parte de México. Nosotros en cambio tomaríamos como de costumbre el transporte público, que también funciona de maravilla en este país.





Cancún y su zona hotelera 


El viaje por Cuba fue exhaustivo, necesitábamos un break y lo hicimos en Cancún mismo antes de empezar con un nuevo viaje. Para ello elegimos un hostal de Cancún céntrico (250 pesos para los dos) con buen internet para relajarnos y hacer una pausa a tanto movimiento, a veces el cuerpo te lo pide. No es fácil encontrar un alojamiento barato en Cancún.

Vivimos la otra cara de Cancún durante unos días, lejos de la archiconocida zona hotelera a la cual también hicimos su visita correspondiente. Trata de una playa interminable en forma de 'L' al revés que se mete en el mar donde todas las cadenas hoteleras habidas y por haber si concentran a orillas de sus aguas turquesas. Para decir la verdad, sus playas están cuidadas y su belleza es indudable pero en nuestros adentros estábamos convencidos que encontraríamos playas como esta o mejores sin esa masa turística concentrada.



Para llegar a la zona hotelera desde el centro de la ciudad es fácil, tan solo hay que pillar uno de sus buses que pasan por la zona hotelera. Como el centro está muy cerca el trayecto sale muy barato
Nos bajamos en la llamada Playa Cancún donde te encuentras con las letras grandes de C A N C Ú N en colores y donde hay un mirador a su playa no tan poblada de resorts. Desde allí caminamos hacia el norte donde se encuentra todo el meollo de resorts y de gente con pulserita. La zona conocida como zona hotelera donde se encuentra toda la fiesta de Cancún con su famosa discoteca Coco Bongo de la que tantos flyers recibíamos.


Playas de Cancún


Isla mujeres y una de las mejores playas del Caribe


Una de las primeras escapadas desde Cancún fue la de ir a la cercana Isla Mujeres (a tan solo 15 km de la costa de Cancún). Para ello tomamos un ferry de ida y vuelta hacia la isla (alrededor de 150 pesos). Tendríamos un día para sobre todo conocer su playa más famosa, conocida por ser una de las más bellas de todo el Caribe e incluso del mundo, según Tripadvisor, la Playa Norte de Isla Mujeres.

La Isla que fue descubierta por el español Francisco Hernandez de Córdoba en el año 1517 fue bautizada por los españoles con este nombre al presenciar en sus playas ofrendas con formas femeninas a la diosa Ixchel, diosa maya del amor, la fertilidad y la luna.

Nosotros nos dirigiríamos directos a su Playa Norte pasando por el centro de su pueblo para poder disfrutarla a primeras horas de la mañana, evitando así las masas. La playa se encuentra casi toda llena de hoteles pero a diferencia de Cancún no son edificios altos y están más metidos en la playa; aunque el lujo no falta. Es un típico destino de parejas que vienen de luna de miel para disfrutar de un entorno idílico. La playa en sí es espectacular, su arena blanca y el color turquesa impoluto del agua hacen que darse un baño sea uno de los mayores placeres de la vida. No queríamos dar muchas vueltas por la isla así que pillamos nuestro lugar en la playa y echamos el día haciendo el vago.






Playa del Carmen, la alternativa a Cancún


Playa del Carmen - conocida también como simplemente 'Playa' está creciendo como casi ninguna otra ciudad de México, el boom turístico que está viviendo la está haciendo crecer a un ritmo desenfrenado. Mucha gente buscaba una alternativa a Cancún y aquí la encontraron aunque no creo que por mucho más tiempo. El lugar para nuestro gusto se está volviendo demasiado turístico pero es una buena base para explorar otros lugares de la zona, los cuales no son pocos. La tomamos como base durante algunos días en un hotel económico muy cerca de su centro. 

Su playa está bien aunque las hay bastante mejores por la zona. Tiene su arena blanca y su agua turquesa pero suele estar demasiado llena y no es muy extensa. La calle Quinta Avenida nos dejó totalmente perplejos, es la calle turística principal en la que por la noche se convierte en un show de luces y música por todos lados. Lujo, restaurante a patadas a precios mega-inflados, tiendas de ropa, espectáculos y todo lo que te puedas imaginar en una calle estrecha, una calle que más bien se asemeja a Nueva York pero que se encuentra en plena costa mexicana. La calle antimochilera por excelencia de Playa del Carmen aunque también es digna de ser contemplada. No está mal para hacer algunas compras de ropa para ir renovando.










Playa Xpu-Ha, paraíso encontrado


Para llegar a esta playa lo hicimos ida y vuelta desde Playa del Carmen. Solo hay que decir al conductor del 'colectivo' que te deje en la carretera a la altura de la playa de Xpu-Ha. Desde la carretera se camina un poco en dirección de la playa en la que antes de entrar te vendrá alguien a cobrarte una suma para el cuidado de la playa, según ellos. Es raro que te cobren para entrar a una playa pero si así la mantienen en buenas condiciones pues mejor. De todas formas no era mucho.

El colectivo ida y vuelta más las entradas a la playa para los dos juntos nos salió por un total de 200 pesos mexicanos (8,6€).

La entrada a la playa fue épica. Un playón grande paradisíaco se situaba ante nuestras narices. Una playa que para nada estaba masificada y por la que se podía pasear placenteramente sin tener la música discotequera de fondo, todo es algo más salvaje aunque en algunas zonas hay butacas de algunos hoteles y algunos restaurantes que hay en la playa. Nosotros exploramos la playa de arriba abajo y disfrutamos de sus maravillosas aguas turquesas y su arena blanca impoluta. Sin duda Xpu-Ha estaba siendo hasta el momento la mejor playa para nosotros. 






Akumal, tortugas a tutiplén


Otra playa cercana a Playa del Carmen es esta situada al sur de 'Playa', un poco más al sur que Xpu-Ha. Para llegar a ella hicimos la misma operación como para Xpu-Ha y nos bajamos del colectivo a la altura de Akumal. Esta playa es un lugar protegido por la abundancia de tortugas marinas verdes que se acercan a la orilla a alimentarse de sus algas. Para meterte con las tortugas te hacen creer que hay que pagar un tipo de permiso para que te guíen y te lleven en grupo a donde están las tortugas con un flotador ya que en principio no te puedes meter en lo profundo. Por un lado lo veo bien ya que hay mucha gente irresponsable (como comprobaríamos posteriormente) que se dedica a perseguir, tocar y estresar a las tortugas con su gopro, gente que no entiende el daño que hace y que hay que detener.

Nosotros sabemos bien las distancias que hay que mantener para no molestarlas sin entrometerte en su vida así que evitamos al que controla a la gente que entra y no pagamos nada. Con nuestras gafas de buceo que compramos de segunda mano en Playa del Carmen nos metimos por un lado y pudimos ver tortugas. ¡Estaban por todos lados! Nunca había presenciado algo semejante, había tortugas a montones, todo un espectáculo para no olvidar. 




Tulum, ruinas mayas, playazas y cenotes


Uno de los lugares fuertes y parada obligatoria de la costa de la península del Yucatán es sin duda Tulum, un lugar único por sus maravillosas ruinas mayas que se asoman al azul turquesa de las aguas del Caribe, una combinación que atrae a cientos de turistas a diario. 

Llegamos fácilmente en colectivo desde Playa a Tulum y encontramos un hostal económico con muy buen ambiente donde conoceríamos a una pareja argentina y un inglés que viajaba solo, nos juntamos para visitar los alrededores de Tulum.

Tulum fue una ciudad de cultura maya amurallada que se encuentra actualmente en el Parque Nacional Tulum. Su zona arqueológica se puede alcanzar fácilmente en bicicleta aunque también se puede hacer a pie como hicimos nosotros (eso sí, pasando calor). El precio de las entradas es el estándar para las entradas en casi todo México a ruinas mayas: 65 pesos mexicanos. Las ruinas están bastante bien conservadas aunque no disponga de grandes pirámides como habíamos visto anteriormente por ejemplo en Teotihuacán. Desde las ruinas se puede acceder a playas que suelen estar a reventar o puedes observar el bonito paisaje e ir a una playa algo más lejana como hicimos nosotros. Al estar en una zona protegida podrás ver con suerte algún animal, iguanas subidas a los templos inclusive.



Perrine ante  'El Castillo', el edificio mejor conservado de la zona arqueológica


Iguana subido por las ruinas

Por el camino a las ruinas nos encontramos con este coatí
Alrededor de Tulum se encuentran algunos cenotes, la elección puede llegar a ser complicada. La variedad de precios o la distancia también contaban en nuestro caso por lo cual al final nos decidimos por el Gran Cenote. Otros cenotes por la zona son el de Car-Wash, Zacil Ha, Calavera.... algunos son más para hacer submarinismo y otros más bien para esnórquel. El Gran Cenote es un lugar idílico, un cenote que se mete por cuevas con un agua cristalina. Lo de los cenotes en Yucatán es algo espectacular.

El Gran Cenote

Antes de irnos de Tulum decidimos echar un día tranquilo en sus playas con nuestros nuevos amigos argentinos, el inglés y un holandés que también se alojaba en el mismo hostal. Con argentinos de por medio no podía faltar el mate.

La playa es muy bonita aunque bastante turística.

Ojo a la pintura de un artista que andaba por ahí.
Mate

Mahahual y Xcalak, esnórquel por sus arrecifes de coral

Salíamos de la 'Riviera Maya' para seguir por la 'Costa Maya' y hacer parada en la pequeña ciudad costera de Mahahual, un lugar que suele ser parada de los cruceros. Cuando llegamos nosotros coincidió que no había crucero con lo que disfrutamos de toda la tranquilidad del mundo. Teníamos Mahahual para nosotros solos. Al ser un lugar poco mochilero el coste de alojamiento subía un poco pero aún así buscamos algo que podíamos pagar sin problemas así que nos tocaba negociar. Los restaurantes tampoco son de lo más económico puesto que los cruceros que llegan han inflado los precios de todo por Mahahual.


Como el perro y el gato
Lo que más me gustó de Mahahual aparte de su buen esnórquel en un arrecife que se encuentra a distancia de nado, fueron sus espectaculares amaneceres, algo que será difícil de borrar de mi memoria. ¡Qué momentos! A veces merece mucho la pena pegarse un madrugón.



Todos los negocios se encontraban vacíos por la falta de cruceros. No me imagino cómo puede ser este lugar cuando miles de personas se bajan de unos de esos mastodontes en forma de barco... tiene que ser una locura.

Un lugar alejado de cruceros y de todo es Xcalak. Situado en una estrecha península que se junta con Belice. Como Mahahual es famoso por su cercanía al Banco de Chinchorro y al arrecife de coral, supone un lugar privilegiado para el submarinismo. Llegamos en autobús desde Mahahual y nos sorprendió lo pequeño y descuidado del lugar. Veníamos con la intención de hacer esnórquel en su famoso arrecife pero para ello necesitábamos a alguien que nos acercara con su lancha. Andando entre las 4 casas que tiene el pueblo y preguntando a la gente, dimos con el capitán de un barco con el que negociamos el precio para que nos llevara a hacer el esnórquel. Tuvimos la suerte de poder compartir los gastos con un español que iba a hacer el viaje solo. Un español que viajaba por el México menos turístico en plan hippie máximo pero que se dio un capricho para ver el coral tan famoso de esta zona.

Playa de Xcalak al natural, sin el mantenimiento de 'quita-algas'
Durante el camino al arrecife, el capitán nos comentó que estos últimos días se habían visto manatíes por la zona, ¡MANATÍES! Soñábamos con poder verlos y no queríamos irnos del Caribe sin poder verlos. El capitán saltó al agua con sus gafas de bucear y nos hizo un recorrido por la barrera de coral. En esta vimos muchos peces de colores diferentes y muchos peces leones, una plaga de esta especie invasora que están intentando aniquilar ya que está afectando seriamente al ecosistema del lugar. Por desgracia y después de dar varias vueltas para ver si los veíamos, desistimos... los manatíes no aparecían en este día, mier.. (más adelante en este viaje los conseguiríamos ver en Belice).


Nos fuimos con sabor agridulce pero contentos de habernos sentido en un lugar tan recóndito del la geografía mexicana. El esnórquel fue bonito pero no mucho mejor del que tuvimos en Mahahual.

Bacalar y su laguna de los 7 colores


Dejábamos las playas de agua saladas por las de agua dulce. Lo de Bacalar era un misterio para mí, un lago de colores caribeños por el interior de la península que se está poniendo de moda en las rutas mochileras y que no podíamos pasar por alto.
Bacalar es uno de los 'pueblos mágicos' mexicanos, lugar tranquilo comparado con la costa de la Riviera Maya. Lo íbamos necesitando tras tanto ajetreo. Su mayor tesoro es su laguna la cual dicen que tiene hasta 7 tonos de colores diferentes.

Bacalar fue una ciudad maya conquistada por los españoles, el principal asentamiento español de la costa este de Yucatán, bastante aislado y lejano a la capital. Durante años fue un lugar de múltiples ataques piratas de los ingleses y holandeses entre otros por el gran valor que le daba el palo de tinte que abundaba por la zona. Muy cerca de allí se proclamaría el primer asentamiento inglés de la zona por este mismo motivo, lo que hoy en día es conocido como Belice. Los mismos mayas que se rebelaron al poder español en la conocida como Guerra de las Castas. Por el constante ataque de piratas y de los mayas rebeldes que arrasaban la zona, los españoles decidieron crear el Fuerte de San Felipe de Bacalar a orillas de la laguna para hacer de Bacalar un lugar seguro. El fuerte sigue hoy en día en pie y en su interior dispone de un interesantísimo y bien hecho museo que sin duda merece la pena visitar. En él aprenderás sobre esta historia de conquistadores y piratas.

Nuestro bonito hostal disponía de una playa privada en la misma laguna y eso no lo podíamos desaprovechar. Disfrutamos de sus bonitas aguas y de la extrañeza del lugar, un lugar muy peculiar que disfrutamos como niños. 

Para ver las curiosidades de la laguna existe un tour en barco que te lleva a los lugares más interesantes, pero estábamos tan a gusto en tierra que se nos pasó y nos fuimos sin hacerlo. Nuestra siguiente parada era Belice.





En busca de alojamiento por Bacalar

En el interior del Fuerte de San Felipe




No cabe duda de que nos saltamos mil cosas por el camino. Es imposible verlo todo y tuvimos que tomar decisiones de qué nos íbamos a dejar atrás. Entre otros lugares nos quedamos con las ganas de conocer más cenotes, entre los cuales el de Sian Ka'an, de la isla de Cozumel...etc. Aún así estuvimos un mes en tan solo esta parte de México.

Y de esta forma terminábamos con nuestro periplo por el país mexicano, un total de dos meses inolvidables en los que vimos diferentes caras de México. Un paraíso para viajar de mochilero en el que vivimos experiencias únicas y aprendimos mucho de esta cultura tan importante en nuestro mundo. Nos íbamos del país con un hasta luego, nos queda mucho por descubrir de este gigantesco país.

Seguíamos nuestra ruta por Belice para meternos de pleno en Centroamérica donde nos esperaban algunos meses de aventuras...