21 de mayo de 2017

Chiapas, indígenas y ruinas mayas


Las 11 horas en autobús pasaron volando, creo que en 10 de ellas dormí como un lirón. Nunca pensé que podría hacer eso en un autobús, para todo hay una primera vez, ¿no?
La verdad es que son muy cómodos y el aire acondicionado no estaba tan fuerte como otras veces

20 de mayo de 2017

Oaxaca, el estado maravilla de México



Oaxaca /Guajaca/


Tocaba cambiar de ciudad, salimos a las 8 de la mañana desde Puebla con la intención de llegar a Oaxaca. Desde nuestro Hotel Reforma 2000 fue fácil llegar a la estación CAPU gracias a las indicaciones del recepcionista, es desde allí que salen los autobuses hasta Oaxaca.

'Una furgoneta de flecha azul te deja a una calle de la estación', nos indicó apuntando hacia fuera. 

20 de abril de 2017

Puebla y Cholula, iglesias y pirámides gigantes


Nuestra ruta a través de México estaba tomando forma... y nos estaba encantando. 
Íbamos un poco más rápido de lo que nos hubiera gustado, pero teníamos fecha fija para el vuelo que nos llevaría de Cancún hasta Cuba y queríamos ver todo lo que se nos cruzara en nuestro camino aunque fuese difícil y apurado. Queríamos aprovechar el tiempo que teníamos al máximo.

18 de marzo de 2017

Esnórquel sin estrés en la isla beliceña de Caye Caulker


Yah man!, Go slow!, No stress!, Brotha from anotha motha and sista from anotha mista!
Con este acento caribeño criollo nos recibían al pisar la isla beliceña de Caye Caulker. El ambiente rastafari y tranquilo de la isla lo captamos en el mismo momento que nos bajamos del ferry que nos traía de Belice City, la capital más fea que he visto en mi vida, con perdónSe deja caer en el aire que todo el mundo vive con una tremenda tranquilidad en la isla y eso lo notamos con la gente que nos encontramos ya al bajar del ferry. Una pregunta por acá y otra por allá y ya teníamos lugar donde alojarnos, lo hacíamos en una cabaña de un hostal con cocina y baños compartidos. El precio podía haber sido mejor pero también podía haber sido peor, al fin y al cabo no hay tanta diferencia de lo que estábamos pagando para dormir en México, podemos decir que Belice no es tan caro como lo pintan si te lo montas bien.

6 de marzo de 2017

Ciudad de México, la ciudad de los 9 millones de almas



A decir la verdad, Ciudad de México o simplemente México -antiguamente conocida como Disfrito Federal-, nos imponía respeto. No la teníamos todas con nosotros eso de visitar una ciudad con casi 9 millones de almas, y es que entrábamos a una de las urbes más pobladas de todo el mundo, que se dice pronto. De todas formas, siempre íbamos con esa ilusión de conocer un lugar excepcional como lo es la capital mexicana. De sobra es conocida su mala fama por el alto índice de criminalidad, sobre todo en la periferia de la ciudad, un problema que ni los propios agentes de seguridad del estado pueden controlar. Aunque son problemas de bandas y drogas es algo que concierne al que viene de visita a la ciudad. Por eso nos íbamos a enfocar en visitar su centro más que nada y algunos lugares importantes de alrededor, donde todos los turistas viven en una especie de burbuja de seguridad. Caminando por el núcleo es impresionante ver a tanto policía por la calle, al menos te da algo más de tranquilidad. Siempre creo que actuando de forma lógica y saliendo en horarios normales no deberías de pasar ningún problema, infórmate siempre antes de hacia donde te diriges.

12 de febrero de 2017

Querétaro, ya que estábamos...



Querétaro se cruzó en nuestro camino como cuando tienes delante un cubo de palomitas, no puedes no coger, es algo superior a ti. Algo así nos ocurrió con esta ciudad que se cruzaba entre nuestro camino de San Miguel de Allende y Ciudad de México, no podíamos no ir. Ya que pasábamos prácticamente por ella ¿Por qué no parar y hacer una visita rápida a esta ciudad patrimonio de la UNESCO? El destino así lo quiso y no queríamos cambiarlo.

8 de febrero de 2017

Patriotismo mexicano y ciudades coloniales en Guanajuato


La lluvia golpeaba el techo del bus sin compasión. La temporada de lluvia no perdonaba casi ningún día, tarde o temprano llegaba una tormenta que a veces formaba ríos por la carretera. Un paraguas que compramos se volvió nuestro compañero más fiel del viaje