Nueva Zelanda: Manapouri, Te Anau y la pesadilla de los mosquitos en Lake Monowai

La próxima parada
desde Invercargill sería Te Anau, la ciudad desde donde sale la
carretera al ya archiconocido Milford Sound. Pero antes de llegar a
Te Anau había unas cuantas paradas que hacer, salimos temprano de
Invercargill donde habíamos repostado de todo, comida, gasolina,
baterías, estábamos listos para seguir viajando con la furgoneta.

No paramos en
todos los sitios pero si en los lugares que nos recomendaron o los
que teníamos la intuición de que merecía la pena. La primera
parada fue en Cosy Nook, donde antiguamente los maoris (la
gente original de Nueva Zelanda) vivía en la mayor comunidad de la
región Southland

Es una bahía bonita muy rocosa pero al venir de
The Catlins nos pareció un poco parecido.

Más adelante paramos en
Monkey Island que es una playa que tiene una isla minina a la
cual puedes entrar y subir, quizás solo unos 3 minutos para el top,
todo lo contrario que subir al Everest 🙂 Puedes acceder a la islita
solo cuando la marea esta baja, cuando llegamos nosotros lo estaba
así que pudimos hacerlo. En este lugar pone que se puede acampar
gratis lo cual no te viene en ningún lugar! Solo quieren que acampes
en lugares donde hay que pagar. Un buen lugar donde relajarte con el
mar y comer mejillones, pues si, en esta playa hay mejillones y la
gente que pasa por aquí y lo sabe se hincha a ellos.y no no hay
monos aunque la isla se llame así.

 Seguimos nuestro
camino hacia el camping donde dormiríamos antes de llegar a Te Anau,
pasamos por Clifden donde paramos por su puente histórico
aunque este estaba en obras. Por cierto que en este lugar también
está permitido acampar gratis, también pasamos pero de largo por
sus cuevas a las que hay que ir bien equipado, cosa que nos falta a
nosotros así que decidimos dejarlo y seguir adelante pero estoy
seguro que es algo que merece la pena hacer.

Ya para entrar al
lago Monowai hay que ir 18 km por carretera de tierra. El
lugar es bonito pero no para hacerte tanto camino de tierra aunque sí
lo merece porque el camping es gratuito por eso es por lo que fuimos,
por fin entrábamos en terreno del Parque Natural de Fiorland!
Por el lago Monowai hicimos un walking track cortito para ir a un
mirador del lago, es lo que se puede hacer por aquí fácilmente. 

También tienen tracks largos para ir a huts (casitas donde dormir en
mitad de la naturaleza) Nosotros íbamos a hacer el Kepler track (del
que os hablaré más adelante) en poco tiempo saliendo desde Te Anau
así que teníamos que guardar piernas. Aquí socializamos con gente
que había por ahí como con una pareja de italianos con los que
hicimos el pequeño track o un vasco francés que tenía la ikurriña
en su furgoneta o una pareja de Valonia (Bélgica) de la que ella
podía hablar perfectamente el español. Nos dimos consejos ya que
veníamos de dirección contraria, consejos que apunté y que nos
vendrían de lujo para el resto del viaje.

Todo bien hasta
que entramos a dormir a la furgoneta, nos dimos cuenta de que había
algunos mosquitos dentro que hacían mucho ruido al pasar por tu
oreja. Pensamos que habían entrado cuando nosotros lo hicimos, los
matamos y nos fuimos a dormir. Pasado un rato me despierto, no es que
hubiera tomado café o coca-cola, había como 20 mosquitos dando
vueltas dentro de la furgoneta haciendo un ruido infernal, los
mosquitos entraban a la furgoneta por no sé donde!!! Intenté
taparme con el edredón hasta la frente pero se seguían escuchando
mucho, era imposible dormir, Perrine la pobre lo estaba pasando peor
que yo. De repente me harté, ahí se vio más sangre que en una
película de SAW, la furgoneta quedó decorada de mosquito estampado
en el techo, pared o donde lo pillara. Momento de paz para dormir un
poco hasta que entró otra tanda de ellos, y así hasta que amaneció,
fue una pesadilla en vida real la que vivimos Perrine y yo. No
dormimos mucho pero había que salir, la gente del camping había
sufrido el mismo problema, no eramos los únicos. Todavía me
pregunto como se las arreglaron para entrar con todo cerrado. Así
que tú, lector, si me lees y piensas venir por aquí, NI SE TE
OCURRA! Consejo de amigo.

A la mañana
siguiente salimos a Te Anau parando antes en Manapouri, famosa
por ser punto de partido para el gigantesco Doubtful Sound que
es como el Milford Sound pero a lo grande. Por desgracia el precio
también es a lo grande, prohibitivo para nuestra economía. Al menos
pudimos disfrutar un rato de su precioso lago y de un paseo que nos
dimos por su orilla, lo único malo las sandflies que no daban
respiro. 

Salimos de
Manapouri y en poco tiempo ya habíamos llegado a Te Anau donde
haríamos base para prepararnos para nuestro primer gran reto en
forma de Great Walk. En dos días empezábamos el famoso Kepler Track
del que tuvimos que recoger los tickes en su buen DOC centre donde
tienes toda la información que quiera sobre los walking o
tramping tracks. Antes de eso nos relajamos en Te Anau donde
disfrutamos al igual que en Manapouri de su gran lago espectacular y
de su buen holiday park. Te Anau es una ciudad pequeñita que parece
que ha sido creada especialmente para el turista y el montañero.
Todo parece nuevo pero es agradable pasear por sus calles y ver un
poco de civilización. Tiene un supermercado grande llamdo Fresh
Choice que tiene buenos precios, sobre todo para la carne! No tiene
biblioteca (o al menos que yo sepa) pero si tiene algunos bares con
wifi. El día antes de empezar el track nos fuimos a andar por la
orilla del lago Te Anau por donde se tienen unas vistas maravillosas.
También ayudó el buen tiempo en ello, el cual pintaba muy bien para
los días en los que haríamos el Kepler track. Eso será en el
siguiente post, no os lo perdáis!!

 

Siguiente post del viaje:Nueva Zelanda: Kepler Track, paraíso natural

Post anterior del viaje: Nueva Zelanda: De The Catlins a Invercagil

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *