Nueva Zelanda: Nuestra experiencia como voluntarios en Arborfield Animal Sanctuary

Empezábamos una experiencia nueva en Nueva Zelanda, nos
íbamos de voluntarios a cambio de comida y alojamiento a un centro donde
recogen animales maltratados o abandonados, un lugar llamado Arborfield Animal
Sanctuary. Contactamos con ellos a través de HelpX, una página web dedicada a
este tipo de trabajos en la que hay que registrarse, rellenar un perfil y pagar
por ello, normalmente son granjas orgánicas aunque no sea siempre así. En ella,
las “granjas orgánicas” se anuncia con lo que ofrece y el trabajo que hay que hacer y puedes
elegir entre los anuncios a dónde quieres ir, si es que aceptan la solicitud, suele haber por todo
el país. Es una web del mismo estilo que wwoof que es mucho más conocida, de ahí
viene el término de “hacer woofing”. Con Arborfield ya contactamos hace algunos
meses y acordamos en ir cuando pasáramos por allí en nuestro viaje. Son nuevos
en esto y solo habían tenido dos personas anteriormente, una canadiense y una
china.

Llegamos por la tarde, en un lugar cerca de Wellsford a la
altura de la pequeñísima localidad de Te Hana. Se llegaba por un camino de
tierra, menos mal que teniamso el gps del móvil. La bienvenida fue un anticipo
de lo que nos esperaba allí, 8 perros ladrando como locos que impedía que nos
presentaramos como es debido con Robyn, la mujer de la familia y la que lleva
toda la organización de Arborfield. Nos enseño la casa y nuestra casita al lado
de la casa principal. Todo un lujo para nosotros, con cuarto, baño, salón y
hasta una pequeña cocina con nevera para nosotros solos, éramos muy afortunados, sobre todo cuando has vivido tanto tiempo en una furgoneta. 

Esa noche cenamos con ellos en la casa principal y nos conocimos un poco

El trabajo consistía de 3 o 4 horas diarias sin horario fijo.
Todo lo que había que hacer es principalmente alimentar a todos los animales
por la mañana y un poco de mantenimiento en general del terreno que tienen
allí. También ayudamos a ordenar todo el trastero y tirar las cosas que no
querían, fue el trabajo más sucio de todos pero tampoco fue mucho.

Robyn es profesora de francés y español y algunos días el
trabajo consistía en ir con ella al colegio a ayudar a sus alumnos y conversar
con ellos en español, eso era todo, un trabajo muy agradable y sencillo, unos
chicos maravillosos 

 

Aparte de Robyn, en la casa viven Malcom y Meg. Malcom es el
novio de Robyn, un gran tipo con el que tuvimos largas conversaciones, es una
persona que sabe mucho y que puede estar horas y horas hablando sobre cosas
interesantes. A veces trabajamos con él como por ejemplo quitar material que
tenía amontonado en un sitio y ponerlo ordenado o hacer una gran hoguera de
madera y cartón sobrante. Pasamos grandes ratos con Malcom, una pena que no nos
pudiéramos despedir de él como queríamos, el día justo antes de irnos tuvo
un accidente con el coche y tuvo que ir al médico, nada grave, pero por eso no
pudimos despedirnos bien.

Meg es la hija adolescente de Robyn. Meg se paso toda
nuestra estancia en el sillón del salón porque unos días antes de llegar
nosotros se rompió la pierna y tenía la pierna escayolada. La pobre no podía
hacer otra cosa que ver la tele y estar con el móvil. Le encanta cantar y es fan incondicional de One Direction, una buena chica que tenia
sus cosas típicas de la edad adolescente pero que siempre nos trató bien.

Robyn, la mujer con la que contactamos y aceptó nuestra
solicitud es la que lleva todo lo relacionado con Arborfield Animal Sanctuary.
Ama los animales como nadie y se preocupa mucho por ellos y su bienestar. Ella se encarga de buscar
patrocinio por cada uno de los animales que tiene allí, es decir, busca a gente
que pague una cuota anual o mensual para pagar los cuidados y comida para mantener
a los animales, que no son pocos. Por la mañana va algunas horas a la escuela a
dar clases y el resto lo pasa en casa ayudando con los animales y sobre todo
cuiando de Meg que dependía un poco de su madre. Robyn es una gran persona con
la que congeniamos muy bien y nos ayudó siempre en todo, nos dio mucha libertad
y podíamos hacer siempre lo que quisieramos. Robyn odia cocinar y hasta paga a su
hija Meg para que cocine, aunque alguna noche nos hacía comida muy buena. Nos
propuso hacer la cena alguna vez como parte del trabajo, cosa que aceptamos con
gusto. Aunque no somos grandes cocineros hicimos nuestros platos típicos que
parece que les gustó mucho. En la cena nunca faltaba un buen postre y un buen
vino, sobre todo lo que más me gustó fue el vino de la fruta feijoa,
¡¡riquísimo!!. Cenando o después de cenar nos podíamos a ver la tele o alguna
película con ellos, como si fueramos parte de la familia. 

Amondine es una chica francesa con la que coincidimos en
este lugar, llegó unos días más tarde que nosotros y se fue dos días después
que nosotros. Viajaba sola y llevaba poco
tiempo por Nueva Zelanda. Ella vivía en un cuarto en la casa principal y venia con
nosotros a dar comida a los animales o a
hacer otras tareas. También iba al colegio con Robyn para ayudar con el
francés. Toda una viajera que ha estado en un montón lugares en el mundo y que
dentro de poco partía hacia las islas Fiyi. Todo un placer poderla habido
conocer.

Nunca estábamos solos, en el salón siempre teníamos la
compañía de 7 perros, grandes y pequeños, que se ponían con nosotros en el sofá
o en el suelo tirados. Les conocimos bien a cada uno de ellos, estos son…

Kelly

Kelly es una perra pequeñita pero mayor, quizás fuera la más
distante de todos los perros con nosotros pero sin embargo es la favorita de
Robyn, siempre estaba con ella sentada en el sofá e incluso dormía con ella en
su cama. Solo cuando la llamabas o la acariciabas se nos acercaba un rato.
También es una de las más tranquilas, seguramente sea por su edad.

Tixie

Trixie es otra perra, del tamaño de Kelly pero mucho más
animado. Una perra joven que no paraba ni un instante y siempre estaba con
nosotros, incluso se venía cada mañana a dar la comida a los animales. Por la
noche se metía en nuestra casita para dormir con nosotros en la cama, a veces
montaba mucho alboroto y se peleaba con los demás perros, es una perra muy
celosa pero es una perra muy buena y noble, a pesar de eso no era mi perro
favorito. En general nunca tuvimos la sensación de que algún perro pudiera
mordernos.

Bella

La jefa de la manada. Es la más seria y la que controla a todos
los perros, todos los demás la respetan mucho y es una buena líder entre ellos.
Una perra mucho más grande en tamaño que las demás y también de las que tienen
más edad junto a Kelly. Ha sido una perra pastor durante su juventud y ahora
está jubilada digamos. Siempre era muy simpática con nosotros aunque como
Kelly, casi nunca venía a nosotros para que la acariciáramos, era algo
distante.

Max

El único macho del grupo y el más nuevo y joven entre ellos,
un perro muy bonito y grande que era el más nervioso y juguetón de todos. El
más difícil de controlar, solo Bella podía controlarlo cuando era muy pesado.
Le encantaba ir cada día a los cerdos a ladrarles aunque nunca con mala
intención. Aunque juguetón y a veces muy pesado es un perro muy noble que por la
noche caía rendido en el sofá con nosotros, siempre le gustaba estar ocupando
el máximo sitio posible de nuestro sofá, cogimos mucho cariño a este perro. Max
está en Arborfield porque era un perro que no tenía antención alguna con su
antiguo dueño, se pasaba todo el día amarrado a un palo y estaba totalmente
desatendido, eso para un perro como Max era todo un sacrilegio. Aquí encontró
la felicidad aunque estaban buscándole un dueño lo más pronto posible porque al
ser el único macho de todos los perros acarreaba algunos problemillas y era
difícil de controlar. Al irnos de allí nos enteramos de que le encontró un
dueño con el que estoy seguro de que será feliz, o al menos Robyn se habrá
asegurado de eso. 

Maggie

Una delicia de perra cuando estaba con nosotros pero la más
traviesa en la manada, le gustaba molestar a Seidy y odiaba a Max, que no le podía
ni ver. A veces parecía que se iban a pelear aunque Max siempre iba con la
buena intención de jugar. Por la noche había disputas con Max para estar con
nosotros en el sofá, si no estaba Max ahí estaba ella. Le encantaba que le
acariciáramos y tiene una cara de buenaza que no puede con ella.

Jessie

Le gusta mucho ladrar y casi nunca sale de casa. También
intenta no mezclarse mucho con los demás y siempre anda por los posa-brazos del
sofá, su sitio en la casa. Muy buena pero a veces con mal genio cuando la
molestaban los demás perros.

Seidy

Mi perra favorita de la casa, la más grande en tamaño y la
más noble de todas.  Hicieran lo que la
hicieran nunca se enfadaba. Siempre venía con nosotros para que le rascáramos
en la barriga y nos miraba con la cara embobada con la boca abierta. Si tuviera
que elegir una perra para llevarme a casa esa era Seidy, ¡Cuanto la echo de
menos!

Los demás animales acogidos eran: Gatos, cerdos, 2 burros, 2
ovejas,5 cabras, 2 vacas, 5 alpacas, muchos cerdos y 54 gallos Cada uno de
ellos con su nombre correspondiente. Nos aprendimos los nombres de muchos de
ellos, lo más difícil fue el de alguno de los cerdos y el de los gallos, como comprenderéis
jeje

Cada mañana cuando íbamos a dar la comida a los animales, la
parte que más temíamos era la de los gallos. Imaginaos 54 gallos hambrientos
cuando entras en su corral, dos de ellos, de otra raza de gallo de color gris
siempre venían a atacarnos y había que tener un poco de cuidado, era mejor
entrar con un palo por lo que pudiera pasar. A Amondine les daba pánico. 

El
gallo más simpático es Chooky, actualmente sin sponsor por cierto. Siempre nos esperaba en
la puerta y nos acompañaba por todo el corral. Se le podía tocar y coger, era
el único de los 54 al que se le podía hacer eso.

Los cerdos eran de nuestro animales favoritos, se
comportaban como si fueran perros. Cada vez que les íbamos a acariciar se
tumbaban porque les encanta que le rasques la barriga. Todo unos personajes,
ahí os dejo un vídeo que tomamos.

Las burras son puro amor, Nelly y Prune son madre e hija y
son animales tan buenos que te enamoras de ellas. No entiendo cómo se puede
maltratar a un animal así, con lo noble que son. Disfrutamos mucho pasándolas el
cepillo, estoy seguro de que ellas lo disfrutaron más que nosotros.

Las alpacas son las más graciosas de todas, solo hay que ver sus caras. Todas tienen un nombre español y una de ellas daba la casualidad de que se llamaba ¡Como yo! Álvaro.

Una pena que no se dejaran tocar, siempre se apartaban justo en el momento en el que la ibas a tocar. A veces se escupian entre ellas para quitarse la comida.

Las cabras eran las primera que veiamos por la mañana, las teniamos al lado de nuestra casa. Gaby es la cabra más simpatica y se deja tocar, las otras se asustaban más y hay dos que estan un poco marginadas en el grupo.

Antes de vender el coche a los ingleses lo aprovechamos
algunos días en días que nos dio libre Robyn para visitar cosas de alrededor.
Una de las visitas fue ir a Goat Island, una reserva marina donde te
encuentras con uno de los mejores buceos del país. 

Es una isla que tienen
conservada para ello pero hacía frío y mal tiempo, fuimos más que nada para el
paisaje y conocer la zona. Se trata de una isla que hay muy cerca de la costa.
Lo que hicimos fue hacer un sendero que hay por allí de donde tuvimos vistas de
la bahía e islas que se veian en el horizonte aparte de la Goat Island.

Otro de los días nos fuimos a un sitio que nos recomendaron
ellos, se trata de Mangawhai, un lugar mágico como indica esta señal de tráfico.

Tiene un paisaje precioso con las islas, y sus playa son muy
bonitas. Subimos a lo alto de una colina no muy alta para tener mejores vistas,
echamos un buen día por esta zona no muy lejos de Arborfield Animal Sanctuary

Al pasar la semana llevamos la furgoneta a Whangarei en la
que sería el último viaje con nuestra furgoneta. Nos despedíamos de la que había sido nuestra casa
durante 5 meses, quieras que no también se le coge cariño a las cosas
materiales, son muchos los momentos que pasamos juntos jeje. Los ingleses se
quedaron con ella y nosotros con el dinero en mano teníamos que coger un autobús
hasta Wellsford donde Robyn nos recogía en su casa.

Cuando estás a gusto el tiempo pasa rápido por desgracia y
eso es lo que nos pasó estando en esta casa donde pasamos momentos para
recordar que serán difíciles de olvidar. Fue difícil despedirse de los animales con los
que habíamos pasado mucho tiempo, es increíble el cariño que puedes recibir de
ellos. También costó despedirnos Robyn, Malcom Meg y Amondine con lo que
pasamos unos días muy buenos. Sin duda fue una experiencia muy enriquecedora
que recomiendo a todos.

Si alguien que me lee está interesado a ayudar a esta
organización puede ponerse en contacto conmigo o directamente con Robyn a
través de su página web. http://www.arborfieldsanctuary.co.nz/

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4 thoughts on “Nueva Zelanda: Nuestra experiencia como voluntarios en Arborfield Animal Sanctuary

  • September 22, 2013 at 2:54 pm
    Permalink

    Muy buena la experiencia! Realmente me interesa mucho poder pasar por lo mismo que ustedes en algún momento, cualquier cosa más adelante les escribo. Saludos desde Buenos Aires!

    Diego
    siempreandando.com

    Reply
    • September 26, 2013 at 4:33 pm
      Permalink

      Te lo recomiendo mucho! Todo lo que necesites preguntarme lo puedes hacer cuando quieras. También te podría recomendar si quieres hacerlo con ellos en un futuro.

      Saludos

      Reply
  • October 24, 2013 at 5:44 pm
    Permalink

    Chicos muchas gracias por este post, es maravilloso, nos ha encantado y como bien nos decías en tweter, Alvaro esta deseando ir, y los papas también. Tiene que ser una gran experiencia y para colmo si puedes ir con ella al colé a practicar español sería aún mucho más grande la experiencia de Alvaro allí, conocer a chicos del lugar en su propia escuela. Nos lo apuntamos, sabemos que NZ queda muy lejos, pero este post nos ha animado en pensar un viaje hasta allí.
    Un abrazo!

    Reply
    • October 24, 2013 at 6:04 pm
      Permalink

      Gracias familia! Esta fue una de las mejores experiencia que hemos tenido en este año de viaje.También tuvimos suerte con la familia que nos tocó, a veces no es como uno se espera según nos han contado. Si os gusta tratar con animales, la vida en el campo y estar con una familia local y encima en un país tan especial como NZ, esta es la mejor forma!

      Un abrazote!

      Reply

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