Bulgaria: Sofía, nuestro paso por la capital búlgara

Una semana para un viaje de dos meses es como el último día de una
vacaciones de 10 días, sientes como va acabando todo y quieres aprovechar hasta
el último minuto posible. Nuestra extensa ruta por los Balcanes estaba
agonizando para morir en Estambul pero
antes nos quedaba por conocer la capital búlgara, Sofía. Por falta de tiempo y
por las pocas facilidades que hay para llegar en transporte público hasta el
famoso monasterio de Rila,
tuvimos que cancelar el plan que teníamos. Decidimos que haríamos un viaje más
en condiciones por el país más adelante – esas cosas que se dicen estando de
viaje pero que luego difícilmente ocurren, ¿te suena?- Ahora nos teníamos que
conformar con conocer su capital. Una de las ciudades más antiguas de Europa y
ciudad importantísima en la historia de los Balcanes fue cuna del que fue un
gran y poderoso imperio, el imperio búlgaro.

Llegamos a Sofía de noche tras un largo camino desde Pristina, haciendo
escala en Skopje. Fue un viaje en autobús algo largo pero tranquilo en un día
lluvioso. Una vez en la estación cambiamos un poco de dinero a la moneda local
(lev). Tuvimos que arreglarnos un taxi que nos llevara hasta nuestra habitación
reservada de antemano, taxis los cuales nos querían cobrar en demasía, ridículo
hasta el punto de que nos tomaban por tontos, no hay cosa que de más coraje
saber que te engañan con saña, lo peor era que no querían entrar en razón. Por
suerte había una oficina de taxis de prepago dentro de la estación de autobuses
con los que arreglamos a un precio decente nuestro trayecto. Mientras nos
subíamos a nuestro taxi, los taxistas que nos intentaron engañar nos miraban
con ojos recelosos …in your face. Ya sabéis, no os fiéis ni
un pelo de los taxistas búlgaros, no tienen buena fama.

Dormíamos en una habitación doble de un hostal donde nos dieron bastante
información, con eso ya nos podíamos ir a dormir tranquilos tras tan largo
viaje aunque antes fuimos a comer un kebab que había cerca del
hostal, tan tarde y entre semana no quedaba casi nadie en las calles de Sofía.

Al día siguiente con mapa en mano y muchas ganas de conocer un nuevo país
salimos a la calle con un frío que parecía más invernal que otra cosa,
estábamos ya bien entrados en noviembre y eso se empezaba a notar mucho, 

Lo primero de lo que nos dimos cuenta es lo de lo especial de muchas de sus
estatuas, digo especial porque muchas de ellas aún representan ese comunismo
ex-sovietico que vivió el país, estatuas como que vimos en un parque y que
podéis ver a continuación. Eso sí, fueron los que se encargaron de echar a los
otomanos del país.

Figuras comunistas
Estatua del ejercito soviético

Catedral St. Alexander Nevsky


No esperamos mucho para ir
directamente a uno de los edificios que más ganas teníamos de ver
de Bulgaria, un edificio que sale en cada imagen de Sofía y que representa
mucho del poder monumental de la ciudad. No es otra que la impresionante Catedral
St. Alexander Nevsky. 
Una inmensa catedral ortodoxa, de las más
grandes del mundo que no deja indiferente al que viene a verla.

La catedral fue terminada en
el año en 1912 y fue creada en honor a los rusos muertos en la liberación de
Bulgaria del imperio otomano.

Por delante
Por detrás
Puerta de la catedral

No muy lejos de allí por la
misma plaza nos encontramos con un mercadillo con gente un poco rara que
vendían antigüedades para coleccionistas (no vendían ciudades :P) y comida. En
esta misma plaza Nevski nos encontramos con diferentes
edificios dignos de admiración como la de aquí abajo, la iglesia de Santa Sofía.

Los “raros” en el mercadillo

Sin rumbo y dejándonos
llevar por nuestro instinto fuimos caminando por las frías calles de Sofía. Con
alguna sorpresa que otra y con parada técnica para seguir con la tradición de
prueba de cerveza local. Sin esperarlo nos encontramos con otro de los
monumentos más importantes de Sofia. Este templo ortodoxo de estilo ruso para
alguien que no haya estado en Rusia antes, sorprende mucho. Es pequeñita pero
muy mona, se llama San
Nikolay
 y tiene esas cúpulas
doradas características de los templos ortodoxos rusos, toda una maravilla. Fue
construida donde se encontraba una antigua mezquita otomana tras la liberación
de los búlgaros que estaban bajo el mando turco.

Cerca se encuentra el museo
nacional de naturaleza y el museo nacional de etnología.
No estábamos muy de museos en nuestra visita a esta ciudad así que
los dejamos de lado.

En algún lugar de Sofía
Iglesia rusa
Arte urbano en Sofía

Siguiendo por la calle
principal desde la iglesia rusa llegamos a una zona con edificios gigantescos
del gobierno. Todos impolutos y ordenados con la carretera adoquinada. Se
notaba que estábamos en la típica parte de la capital donde se concentran todos
los edificios del gobierno, están muy cerca de los monumentos de Sofía.

En una plaza vimos a dos guardias que vigilan
el palacio presidencial al estilo Buckinham Palace. Con sus cambios de turno,
su indumentaria de guardia real y su cara de muñeco que no se mueve ni un
milímetro. Muy y entrando a un recinto cerca del hotel Sheranton nos
encontramos inesperadamente con las ruinas de una iglesia llamada 
Sveti Georgi. Es una iglesia escondida y rodeada de edificios relucientes
y modernos que para nada concuerda con el estilo de su alrededor pero que la
tienen como oro en paño por su importancia historia. Es la más antigua de la
ciudad.

La oculta iglesia Georgi

Siguiendo por la carretera
principal nos cruzamos con la estatua
de Sofia
, aunque simple, se trata de un monumento importante de la capital
por ser la patrona que lleva su nombre. Se instaló en lugar de una estatua de Lenin y mide unos 24 metros de altura, en un
lugar muy céntrico. Se está convirtiendo en el emblema de la ciudad. Cerca está
otro de los grandes edificios de Sofía, se trata del templo ortodoxo Sveta Nedelja. 

Debajo del nivel del suelo
hay unas ruinas antiquísimas, conocidas como un anfiteatro de Serdica que da nombre a la parada de metro.
Unas ruinas romanas por las que se puede dar una vuelta y aprender del paso de
los romanos por estas tierras.

Sofía, santa patrona de la capital búlgara.
Sveta Nedelja
Sacerdote saliendo de Sveta Nedelja

Por suerte aún se conservan mezquitas de la
época otomana, la más importante es la 
mezquita Banja Basi y no estoy seguro pero creo que la única de la ciudad. Grande
y bonita, se encuentra muy cerca de la mezcla de religiones entre edificios
ortodoxos, católicos y judíos y sobre todo de los manantiales de aguas
termales. Unos chorros de donde sale agua casi hirviendo que con el frío que
hacía nos sentó como agua bendita, todo esto en mitad de la calle y de uso
público. Aquí se puede observar el bonito edificio de baños termales al estilo
del monasterio Rila.

Mezquita Banja Basi
Baños termales de Sofía

Como en
muchas ciudades de los Balcanes nos encontramos con una mezcla
de religiones sorprendente. Que hoy en día judíos, musulmanes, católicos y
ortodoxos puedan vivir en armonía parece algo asombroso. Toda una
historia de una ciudad donde las religiones y civilizaciones se fueron turnando
creando unas comunidades y herencias que aún perduran hoy en día. Pasa algo
similar en Sarajevo, dos ciudades ejemplo de comunidades
entremezcladas con distintas creencias y tradiciones.

Sinagoga cerca de la mezquita
Tiendas a la altura de tus pies

Paseamos por el bulevar Vitosha “calle de las tiendas” de
Sofia. Una calle por donde transcurre la mayoría de gente local para hacer sus
compras, está renovada y es agradable de pasear. No teníamos intención de
comprar nada así que la recorrimos sin para mucho hasta llegar a una parte de
un mercado y otro templo ortodoxo sorprendente, este se llama 
Sveti
Sedmochislenitse.

Sveti Sedmochislenitse

Ya por la noche nos dimos
cuenta de que había mucho movimiento por la calle. Gente con banderas búlgaras
gritando y manifestándose. Sobre todo en la plaza
Tsar Alexander II 
donde se
acumulaba la gente para una manifestación contra el gobierno frente a la Asamblea Nacional de la República
de Bulgaria
. Mucho ruido pero pocas nueces.

Nos lo encontramos en
nuestro camino a la Sveti
Alexander Nevsky
 que vinimos
a verla también por la noche, no podíamos estar en Sofía sin también verla por
la noche, es un edificio espectacular.

Plaza Tsar Alexander II
Catedral Alexander Nevstky de noche

Al día siguiente fuimos a
hacer el free walking tour que hay en la ciudad como ya
hicimos en Bratislava al
principio de este viaje. Nos habían informado de ello en el hostal y nos
pareció interesante para descubrir rincones que nos pudimos haber dejado el día
anterior además aprender más de los lugares que ya vimos el día anterior, nunca
está demás y teníamos otro día completo en Sofía para seguir conociéndola.
Aunque digan que Sofía es suficiente verla con un día no nos pareció así. Sofia
tiene más que ofrecer de lo que se piensa .

El tour se hace dos veces
por día, uno empieza a las 11am (el que hicimos) y otro a las 6pm. Empieza
junto a Palacio Sadebna y allí nos juntamos un buen grupo
de gente de múltiples países diferentes. Visitamos todos y cada uno de los
edificios más importantes de la ciudad. Aprendimos mucho sobre
ellos además de las historias del país que nos contaba el buen guía,
historias no siempre positivas. Vimos edificios que
nos habíamos saltados como el precioso Teatro Nacional Ivan Vazov

Estatua de Slaveikovs en la plaza de los libros
Teatro Nacional Ivan Vazov

Al terminar el tour cerca de la catedral Nevsky nos
dimos cuenta de que las manifestaciones habían ido a más. Era noticia en los
telediarios de todo el mundo. Ya no parecía ser tan pacifico como el día
anterior y la gente la iba armando en grupos por todo el centro de Sofía. Había
muchas patrullas anti-disturbios y muchas calles cortadas. Sin quererlo nos
metimos en todo el meollo, como muestro en las siguientes fotos. No parecía ser
el momento correcto para ir de turisteo por el centro, cosas más importantes se
cocinaban en la capital búlgara.

Añadir leyenda
Manifestaciones en las calles de Sofía

Para escapar de todo ese
caos nos fuimos andando varios kilómetros a pie para llegar a uno de
los monumentos que se encuentran alejados del centro de la ciudad. Nos
fuimos andando hasta la San Nikolay Sofiyski, otro templo ortodoxo del estilo del monasterio
de Rila y los baños termales del centro. Mereció la pena el largo paseo.

San Nikolay Sofiyski
Que haría esta mujer ahí

Cerca de este edificio hay
un gran centro comercial muy grande y moderno al que entramos para comer algo y
relajarnos. Adivinad que comimos… sí, burek. :P.

Parada de metro de Sofia

Dos días fueron lo que
tuvimos en Sofía, a nuestro parecer más que suficientes para ver lo esencial de
la ciudad. Una ciudad que puede parecer un poco fría pero que a nosotros aunque
no nos encantara si que nos gustó. Mucha gente dice que incluso no
merece la pena venir a conocerla, no le hagáis caso, Sofía es una gran
capital europea con mucha historia y monumento a sus espaldas, bien merece
darle una oportunidad.

Esa misma noche ya teníamos
un autobús nocturno que nos llevaría hasta nuestro último destino. Última
parada Estambul…

Sigue nuestro viaje por Centro Europa y los Balcanes

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