Estados Unidos: Desierto de Anza-Borrego, del todo a la nada

Salir de una zona mega poblada como la costa de California y meterte de lleno en el desierto de Anza-Borrego donde no ves ni pájaros, es como la diferencia entre dos planetas. La carretera que va desde San Diego hasta Borrego Springs (pueblo principal) fue lo que esperaba de este país, un paisaje que cambia brutalmente con unas vistas que nos hacían parar en cada esquina de la curvada carretera, al fondo se podía ver hasta el Salton Sea (un lago salado), un lugar surrealista del que hablaré más adelante. Sería el primer desierto de unos cuanto que teníamos pensado visitar. Es invierno, el tiempo perfecto para disfrutar de estos lugares, en verano sería casi imposible.

Llegando a Anza-Borreto Dessert State Park, muy al fondo se puede apreciar el Salton Sea
Paisajes montañosos por Anza-Borrego


El desierto de Anza-Borrego es el segundo State Park más grande de Estados Unidos tras uno que hay por Alaska. Estamos hablando de un basto territorio árido, poco poblado y alejado de todo, un lugar para desconectar y escapar de las ruidosas ciudades estadounidenses, que descubrí buscando información del sur de California. El nombre del State Park es heredado por un explorador español llamado Juan Bautista de Anza, lo de borrego es por lo que estás pensando en estos instantes, el borrego es llamado aquí bighorn sheep, todavía presente aunque difícil de ver.

Llegamos ya al atardecer yendo directamente al buen centro de visitantes que se encuentra cerca del pequeño pueblo de Borrego Springs, en él encontramos toda la información que buscábamos, aparte de aprender sobre el parque en su pequeño museo. Un ranger nos dio un mapa con todos los senderosque podíamos e información de por donde podíamos acampar libremente por el desierto, en este país hay muchos lugares en los que se puede acampar gratis, es algo que echamos en falta cuando estuvimos en Nueva Zelanda donde lo ponen muy complicado.

En el visitor center de Anza=Borrego


Borrego Springs es un pueblo muy pequeño que dispone de lo básico y poco más: Gasolina, comida (aunque más caro), algún restaurante y algún hotel. Aún así, si piensas llegar hasta aquí, te recomiendo tener el depósito del coche lo más lleno posible y traer comida de los supermercados de las ciudades grandes que siempre es más barato. Por encima de todo, trae agua, mucha agua, no es fácil de conseguir una vez que estas visitando el parque.

De camino al Slot




La noche llegaba así que nos fuimos directamente desde el centro de visitantes hasta un sendero llamado ”The Slot” a través de un camino de tierra un poco complicado para nuestro coche por sus cuestas y bancos de arena, en algunas cuestas tuvimos problemas para subir ya que patinaban las ruedas. Perrine se tuvo que bajar del coche para tener menos peso y poder pasar un par de tramos que se resistían. Muchos lugares del parque son solo para 4×4, en el centro de visitantes nos dieron un papel con todas las carreteras por las que se podía conducir con un coche normal, esta supuestamente era una de ellas. Una pena que muchos lugares solo sean accesibles con 4×4.

Entre ocotillos

Una vez que llegamos por donde empieza el sendero de ”The Slot” (que haríamos a la mañana siguiente), buscamos un buen lugar para poner nuestra tienda de campaña. Estábamos sin un alma a kilómetros a la redonda, rodeados de plantas y cactuses que no conocíamos, en el más absoluto silencio donde solo puedes oír hablar a la naturaleza, todo esto bajo un mar de estrellas cuando llega la oscuridad total, era exactamente lo que buscábamos!

Vistas de donde acampábamos nuestra primera noche
Noche de estrellas, primerizo con fotos a estrellas, acepto criticas!

Haciendo senderismo por Anza Borrego

Buenos días

Se duerme bien con el silencio absoluto aunque el desierto por la noche es un poco frío, teniéndonos que abrigar más de lo que se piensa, el cambio de temperatura es notable. Un buen desayuno de avena con plátano para conseguir energía y a descubrir el parque!

The Slot: La caminata no está muy bien señalizada, desde arriba podíamos suponer por donde había que ir siguiendo las huellas ya presentes. Una vez que bajamos giramos por la derecha, a través de un cañón que se va haciendo más y más estrecho, eso es a lo que llaman slot –ranura o hueco en español. Vas caminando entre paredes de piedra, a veces por pasadizos tan estrechos que te tienes que poner de perfil para poder pasar, una vez que el cañón se abre es el momento de volver hacia el punto de partida aunque se puede hacer en forma de lazo. Una caminata corta (alrededor de 2 km) pero divertida con la que empezamos el día.

Acercándonos al Slot
Perrine pasando por uno de los puntos más estrechos

Saliendo de nuevo por la carretera de tierra malo salimos hacia otros puntos del parque. Nos dirigíamos hacia uno de los lugares más visitados de Anza-Borrego, la zona de Tamarisk Grove. Si alguno de vosotros ha visto la serie de Breaking Bad decir que estos territorios nos hacían pensar constantemente en la serie, sobre todo cuando veíamos una caravana en mitad del desierto. ‘Seguro que están cocinando!’, decíamos.

Paisaje predominante del desierto


Cerca de llegar a Tamarisk hicimos otro sendero que nos llevaba a un valle impresionante, es el conocido como William L. Kenyon Overlook Trail. Un cartel lleno de balazos nos daba la bienvenida, supongo que alguno viene aquí a practicar su tiro con su arma comprada. Es un sendero con cuesta pero corto que va entre mogollones de cactus diferentes y que al final te regala una vista de todo el valle que te deja sin aliento, sobre todo si es el primer desierto que visitas del wild west.

Balazos!

La foto no hace justicia, pero estas son las vistazas que te regala el William L. Overlook trail

En Tamarisk Grove hay un camping de pago donde repostamos agua aunque no fuera potable, nos trajimos un filtro para el viaje (menos mal), con el llenamos una garrafa de un gallon que tenemos (unos 4 litros), justo antes de llenar la garrafa, el grifo se quedó sin agua. El agua escasea mucho en California, sobre todo en los desiertos, llevan unos 10 años de sequía constante y muchos son los carteles que te dicen que ahorres agua.  El calor aprieta mucho por aquí aunque sea invierno, el agua es fundamental, no me quiero ni imaginar como tienen que ser los veranos por aquí!

A parte de repostar agua en el camping hicimos un par de senderos. Uno es el llamado Cactus Trail, un sendero perfecto para  disfrutar de cientos de cactus, sobre todo el cactus llamado teddy bear -oso de peluche-, cuando lo ves entiendes el porque del nombre, no es buena idea pero es tan cuco que dan hasta ganas de abrazarle. Otro sendero fue el Yaqui Well Trail, un sendero que presume de tener una poza de agua y mucha vida animal alrededor. Al llegar y ver la poza seca, muy seca, nos llevamos una pequeña decepción, allí no había animales que ver.

Perrine perdida entre cactus en el Cactus Trail

Perrine con el cactus oso de peluche

Cactus Teddy Bear, si no tuvieran espinas les daría un abrazo 🙂


Para terminar el día nos dirigimos por sus carreteras de bonitos paisajes hasta Blair Valley (Valle de Blair) donde se veía más actividad humana. Allí teníamos 3 senderos que hacer con lo que pensábamos que sería buena idea poner la tienda de campaña por allí mismo. Los senderos fueron los llamados Ghost Mountain Trail (una subida a una montaña donde existen los restos de una casa antigua), Mortero Trail (un sendero donde se ven rocas con agujeros que hacían de morteros hechos por tribus indias) y el Pictograph Trail (sendero donde al final se pueden ver pictografías antiguas de las tribus, al final del sendero se tienen unas vistas preciosas de un valle a través de una caída de una catarata seca) Se nos hizo de noche mientras hacíamos este último sendero así que corrimos hasta el inicio donde teníamos el coche y donde cerca de allí acampamos, mientras dormíamos con el grito de los coyotes, cuando los escuchas suelen aullar en grupo y significa que han atrapado una presa.

En lo alto de la montaña fantasma (Ghost Mountain Trail)

La prolongación al valle del Pictograph Trail
Y aquí las pictografías
Segunda noche en nuestro hotel 1.000 estrellas en Blair Valley

En nuestro tercer día nos fuimos a Borrego Springs donde por la mañana se celebra un mercadillo en la rotonda central del pueblo, una rotonda que es como un parque con mesas, baños, música y ambiente local que llaman el Christmas Circle -el circulo de navidad-, pensar que una rotonda sirve de plaza central se hace un poco raro, cosas del desierto. Empezamos el día con un café bien cargado de la rotonda y nos fuimos cerca del visitor center para empezar el Borrego Palm Canyon Trail. Un sendero que nos llevó por un riachuelo (que alegría ver agua de nuevo!) hasta una especie de oasis, un puñado de palmeras en mitad del desierto con charcos de agua en los que pudimos refrescarnos, hacía un calorazo en pleno invierno que llegaba cerca de los 30 grados. Tuvimos la suerte de ver un coyote de camino, es raro porque los coyotes son animales nocturnos. Es un momentazo cuando te cruzas con un animal en plena naturaleza, subidón!

Hacia el oasis del Borrego Palm Trail

Coyote a la vista!


Palmeral en pleno desierto

Terminaron nuestros días por el precioso Anza-Borrego aunque no los días por el desierto. Antes de seguir por el desierto de Joshua National Park nos fuimos para un par de días a Palm Spring, la ciudad más importante de la región de desiertos donde íbamos a dormir haciendo Couchsurfing.

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