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22 de julio de 2013

Nueva Zelanda: Hawke's Bay, en busca del sol del este


 De Taupo a Napier


Buscando el sol nos encontramos con esta región al este de la isla norte de Nueva Zelanda. Sol que se hizo esperar un día más pero que al final conseguimos mientras llovía en el resto de Nueva Zelanda. Hawkes Bay es conocido en Nueva Zelanda por su buen tiempo siendo las temperaturas mucho más suaves aquí en los meses de invierno, lugar de vacaciones de los kiwis por excelencia pero un poco alejado de todo. Nos lo pensamos mucho e incluso lo habíamos quitado del itinerario pero el tiempo nos hizo cambiar de planes, teníamos que hacer tiempo mientras se despejaba en el Tongariro National Park que estábamos esperando con ganas.
Llegamos a Napier desde Taupo por una carretera casi desierta donde nos encontramos con esta maravilla de catarata inesperada, diferente a las demás que tanto habíamos visto a lo largo y ancho del país.


Por fin vimos mar tras un par de horas conduciendo y pasamos por muchos orchards. Esta zona es conocida para los que tienen la WHV porque hay mucho trabajo de recogida de fruta y muchos vienen aquí en busca de trabajo y se quedan un tiempo. Nosotros habíamos hecho cálculos y decidimos no trabajar más y hacer algo de woofing para que el dinero nos llegara, ya habría tiempo de trabajar de vuelta en Bélgica :-S. Llegamos a Napier parando antes por alguna playa, veíamos de nuevo el gran océano Pacífico.


Napier 


Napier es la capital del Art Deco en Nueva Zelanda, estilo que se ve claramente en sus edificios tan especiales pero no tan diferentes del típico estilo victoriano que tienen las ciudades neozelandesas. Fuimos al iSite como de costumbre a preguntar por un mapa de la ciudad y preguntar por las cosas que no nos podíamos perder en esta ciudad. El del centro de información parecía que no tenía muchas ganas de trabajar y había que sacarle las palabras, no nos ayudó mucho así que tiramos más de Lonely Planet que siempre está ahí aunque siempre preferimos oir a gente local para que nos diga lo que tenemos que ver porque hay muchas cosas que no salen en la guía. Cerca del centro de información -iSite- está el centro Opossum donde nos muestran el "amor" que tienen hacia este animal, el possum. Animal totalmente perseguido en el país. En el museo nos cuentan las matanzas que hacen de este animal y venden ropa de piel de possum de todos los estilos, desde guantes o gorro hasta vestidos y abrigos. Personalmente se me revolvió el estómago en este museo. Hay hasta un juego con una escopeta en el que te salen possums del bosque y les tienes que disparar. En el taller que está a ojos del visitante tienen amontonados las pieles de los possums recientemente cazados. ¿Cómo se puede ser tan cruel con este animal? Vale que es un animal que fue introducido y que está haciendo mucho daño a pájaros como la paloma silvestre o el kiwi entre otros muchos pájaros pero ¿qué culpa tienen ellos? Habrá que buscar una forma menos cruel porque esta forma de aniquilar esta raza no es la más correcta. 




En fin, con el estómago todavía revuelto nos fuimos al centro de Napier a ver el estilo Art Deco de la ciudad que se ve en muchos de sus edificios como el Daily Telegraph o algunas tiendas como peluquerías o tiendas de joyas. No es que sea muy amplio el centro y las calles con Art Deco son 2 o 3, suficiente para echar un día tranquilamente. 




Otra de las cosas que me gustaron de Napier fue su escudo que pudimos ver en la biblioteca pública. En él sale el ave kiwi cual león de las banderas europeas, muy gracioso. También vimos para aparcar bicicletas con las letras de Napier o una escultura de metal de una sirena que la tienen un poco como imagen de la ciudad, pequeños detalles que hacen de una ciudad más interesante. 






Desde el centro cogimos la furgoneta y nos fuimos monte arriba, muy cerca del centro, donde hay un mirador del puerto y de parte de la ciudad. Ciudad que conocía de mi trabajo al verlo en las pegatinas de mantenimiento de los contenedores refrigerados, por esta ciudad hay mucho movimiento de ellos.



Napier ha sido una ciudad que renació de las cenizas después del fatídico terremoto que sufrió allá por el año 1931. Terremoto que borró casi del mapa a la ciudad de Napier afectando también aunque a menor medida a Hastings. El seísmo no fue el único problema si no que lo peor fue el gran incendio que se propagó a causa del terremoto en Hastings Street, haciendo de la ciudad un auténtico infierno. Esta catástrofe todavía la tienen muy presente y es inevitable no pensar en ello cuando paseas por sus calles, esperemos que el planeta tierra se comporte con esta ciudad que ya ha sufrido suficiente.





Hastings


Desde Napier fuimos a Hastings, a 20 kilómetros de distancia, ciudad casi gemela a la que fuimos a asomar la cabeza. Poco más que una vuelta con la furgoneta y una parada en el supermercado New World. Lo curioso de todo es que el supermercado estaba decorado a lo español y de verdad consiguieron esa sensación de que andaba por un supermercado como en Málaga, sobre todo la zona de embutidos y carnes. Cerca del supermercado también puedes encontrar edificios de arquitectura española que se ve a leguas. Todo esto es debido a la Spanish Mission que lo llaman por aquí, el Art Deco se fusiona con edificios de estilo español creando una sensación como si estuvieras viendo un hotel en Murcia, por su estilo tan español. Poco más vimos de Hastings y nos fuimos a una ciudad cerca de Cape Kidnappers donde queríamos hacer una caminata para ver a la colonia de pájaros alcatraz.




Desgraciadamente surgieron problemas con la furgoneta camino al camping. La batería se descargaba cuando conducíamos y no al revés, estábamos bastante desconcertados porque la batería era nueva y pensábamos que ese era el problema. Supongo que no debimos de hacer de mecánicos y haberlo llevado a un taller como Dios manda. El caso es que eran las 7 de la tarde lo cual estábamos totalmente en la oscuridad y mientras conducíamos el coche se iba quedando sin batería. Es decir, se quitó la radio, las luces se iban haciendo más débiles, los intermitentes no funcionaban... si parábamos no lo íbamos a poder arrancar más. El camping estaba cerca así que decidimos aguantar hasta llegar a él y así poder a la mañana siguiente decidir qué hacer y cómo. Muy peligrosamente y sin luz en el coche en una calle sin iluminación llegamos de milagro al camping que nos ayudó en todo lo que pudieron, camping bastante caro por cierto en la localidad Havelock North digamos la ciudad más grande después de Hastings y Napier.


Havelock North y Te Mata Peak

 
El día siguiente fue como lo esperábamos, todo el día de talleres. Una grúa vino a arrancar la furgoneta para poder llevarlo al taller en Havelock North donde necesitaron casi todo el día para arreglarlo ya que les faltaba una pieza del alternador de segunda mano (decidimos hacerlo por la vía barata) que tenía que venir de Napier. Mientras arreglamos el coche aprovechamos para ver Havelock North que digamos que no tiene casi nada que ofrecer aparte de una calle con tiendas y sitios para comer. Pasamos el tiempo como pudimos hasta que nos encontramos con un hombre que estaba en el centro de información por la plaza principal. 

Rotonda central en Havelock North

No les falta razón

Le contamos un poco lo que pasaba y queríamos ver algo más de por aquí. Nos ofreció llevarnos al Te Mata Peak, una montaña que teníamos en cuenta y que queríamos ir pero estaba un poco lejos para ir andando. Este amable hombre nos quiso llevar gratuitamente en su 4x4, un hombre muy simpático con el que estuvimos charlando de camino al Te Mata. Te Mata es un sitio muy sagrado para los maoris aparte de ser un lugar espectacular con un paisaje de lo más extraño ya que no ves mucho árbol por el alrededor. No está muy alto que digamos (400 metros) pero las vistas son preciosas, se puede ver hasta el mar no muy lejos, Te Mata es otro de esos sitios de Nueva Zelanda :)






De vuelta de Te Mata, el amable hombre que nos contó que es veterinario nos quiso llevar a otro sitio cerca de Havelock Norh. Un museo de la fábrica de miel más famosa de Nueva Zelanda, Arataki Honey. Miel que puedes encontrar en cada supermercado en el país e incluso fuera de él. Según aprendimos en el museo los neozelandeses son las personas que más miel comen en el mundo, curioso.





Aprovechamos bien el día creyendo que iba a ser un día perdido gracias a este hombre que se ofreció a darnos una vuelta por su ciudad sin querer totalmente nada a cambio si no solo siendo amable. Increíble la gente que te encuentras en este país, de lo mejor. Por fin nos llamaron del taller tras esperar un rato en la placita principal, pagamos la factura (200 dólares algo así como 150 €) y con mucho dolor de bolsillo nos fuimos a dormir. 




Esta vez sí, cerca de Cape Kidnappers para empezar con marea baja al día siguiente la caminata hasta la colonia de pájaros alcatraz. El camping situado en plena playa era en realidad para caravanas que disponen de la tarjeta que les permite acampar en este tipo de camping, es decir, que disponen de cuarto de baño en su interior. Un poco ridículo si tienen un baño público en el mismo camping. Aún así decidimos acampar allí gratuitamente y arriesgarnos a la multa que no llegó y a las 6 de la mañana ya estábamos en el parking donde empezaba la caminata con un día que empezaba con un amanecer precioso.





Cape Kidnappers



Este lugar se ha situado en uno de mis favoritos en mi lista de lugares obligados para visitar de Nueva Zelanda. Se trata de un cabo situado en Hawkes Bay al este de la isla norte de Nueva Zelanda. Un trozo de 8 km de península y reserva natural que se adentra en el gigante Océano Pacífico como diciendo 'aquí esto yo, venid a mí si podéis'. O al menos eso es lo que me provocaba cuando lo veíamos desde el coche. Es reserva de pájaros alcatraz, un pájaro muy grande y bonito que pudimos ver aquí, en una de las colonias más grandes de Nueva Zelanda. Empezamos muy temprano, perfecto porque coincidía con la salida del sol y podíamos empezar con la luz solar. 






Era temprano pero había ganas y el buen tiempo del cual escaseábamos las últimas semanas nos animó aún más. La caminata se hace por la orilla que llega hasta prácticamente el final pero siempre y cuando se vaya con marea baja empezando dos horas antes del punto más bajo de la marea. Hay algunos pasos complicados que lo hace imposible con la marea alta y había que darse un poco de prisa. Hay tours que utilizan tractores para la gente mayor o con niños, gente simplemente más vaga o menos aventurera ya que no es muy seguro el camino. 




Por el camino notas los desprendimientos de roca ya que el acantilado es de piedra que se va deshaciendo con el tiempo. La piedra en sí es asombroso, se ve como el corte de la tierra pudiendo ver las diferentes campas de piedra que se ha ido formando con el paso de más de un millón de años y que muestran la historia en forma de roca. Por el camino también vimos arboles fosilizados. 







Una vez hecho 6 o 7 kilometros cruzamos los pasos de marea baja más complicados, supuestamente la marea estaba baja pero aún así era muy complicado y peligroso para nuestra cámara cruzar por ahí, después de la experiencia en The Catlins no quería pasar por lo mismo otra vez. Así que me aseguro de que no viniera ninguna ola por sorpresa y pasamos en el momento más seguro, el agua nos seguía llegando más alto de las rodillas y el suelo todo de piedras que casi no podías ver, también temí que me pasara algo como en Golden Bay, tengo experiencias para todo :)
Cruzados los pasos más complicados tocaba disfrutar, nos adentramos hacia la tierra por un camino empinado que nos llevaría hasta un acantilado donde se aposenta la colonia de alcatraz conocidos aquí por gannets. Las vistas en sí ya merecen la pena venir hasta aquí, increíble lugar que como dije al principio pongo por el top de cosas vistas en Nueva Zelanda. Quizás fue porque no esperaba mucho y así la sorpresa ha sido mayor. Estábamos muy contentos de haber decidido venir hasta Hawkes Bay y poder ver esta maravilla. Arriba del todo estaban los alcatraz, pájaro muy grande y bonito ¡que hace mucho ruido y echa mucha peste! 






Los pillamos a tiempo ya que por estas fechas emigran a otro lugar, no había tantos como un mes antes pero aún así vimos bastantes allí parados. Vimos como las madres alimentaban a sus hijos y como hacían todos una gran familia no importándoles los turistas curiosos como nosotros que andaban por alli. Están cubiertos con una cinta que no se debería cruzar para no alterar a los pájaros, sería una pena que abandonaran este lugar debido a la gente pesada.
Por desgracia no teníamos mucho tiempo para disfrutar del lugar porque la marea empezaba a subir y no queríamos correr riesgo de quedarnos atrapados. Aún así la vuelta nos pareció más sencilla con el agua más baja que cuando vinimos haciéndolo, mucho más fácil No podíamos parar de sacar fotos de este paisaje tan especial. 





Al terminar descansamos un poco de la paliza en la furgoneta haciendo uno de esos almuerzos al sol y vistazas con nuestra mesa y silla portables de la furgoneta y ese día nos iríamos de vuelta a Napier para hacer unas compras y dormir en un camping de por allí. Solo por el nombre habíamos pensado mucho en ir a Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu  más al sur de la costa este de la isla pero quedaba a más de dos horas en furgoneta y era mucha gasolina y dinero. Es el segundo lugar con el nombre más largo del mundo, recuerden, Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu para toda la familia. El nombre significa "Lugar donde Tamatea, el hombre con grandes rodillas, quien se deslizó, trepó y tragó montañas, conocido como el comedor de tierra, tocó la flauta a su amor"


En el camping donde dormimos en Napier pudimos ver el cartel de este lugar del que tuvimos que hacer una panorámica para que saliera bien de cerca. ¡Están locos estos maoris! Era tiempo de prepararse para el Tongariro Alpine Crossing donde está el conocido monte Mordor del Señor de los Anillos que íbamos a hacer en los siguientes días, la caminata más famosa de Nueva Zelanda se estaba haciendo de rogar por el mal tiempo pero íbamos a esperar el tiempo necesario para poder hacerlo.

Sigue el viaje
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Nueva Zelanda: Rotoura y Taupo, zona de actividad geotérmica

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Nueva Zelanda: Tongariro National Park, caminando entre volcanes


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